This is default featured post 1 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured post 2 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured post 3 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured post 4 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured post 5 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

viernes, 20 de febrero de 2009

Iaquinta y Floccari (o pasado y futuro)


Hay ciertas cosas que se pueden hacer, pero que es mejor no decirlas. Porque si lo haces puede estallar la polémica, como pasó ayer después de que el agente Fifa Vincenzo Morabito declarase en una entrevista para el sitio lalaziosiamonoi.it que Sergio Floccari "finalmente irá a la Juventus". En realidad no dijo nada nuevo, ya que desde hace casi un mes se habla del interés de la Juventus por el delantero atalantino y de una negociación bien encauzada entre ambos equipos. Pero el aireo de estas cosas ha sido interpretada como un agravio por parte de la Atalanta, que ha reaccionado vehementemente, amenazando con querellarse contra el agente Fifa, precisando que no tiene ninguna vinculación con el club e intentando aclarar la situación de Floccari en el equipo, todo sin negar un futuro traspaso a la Juventus. La Juventus, por su parte, no ha dicho nada. Ni confirma ni desmiente (aunque Ranieri y Secco ya admitieron hace unos días que el jugador era de su agrado).

Y todo porque en realidad ya se han realizado las primeras negociaciones por Floccari entre Atalanta y Juventus como confirmó ayer Morabito que, en efecto, no es su representante, pero sí el socio del agente de Sergio, Claudio Vigorelli. Y las conversaciones seguirán, ya que el interés por el jugador es alto, la Juve ya sabe el precio, la Atalanta ya ha realizado sus peticiones en forma de jugadores y las relaciones entre ambos clubes parecen estupendas. En las últimas horas del mercado de enero, Sergio estuvo a un paso de ser traspasado a Turín por unos ocho millones de euros, pero finalmente el pase no se culminó por una razón de peso que más adelante comentaremos. Aún así, las negociaciones sólo han sido aplazadas, en ningún caso anuladas. Secco ya sabe qué es lo que quieren en Bergamo: Davide Lanzafame, actualmente cedido en el Bari y ya en copropiedad con el Palermo y Cristian Pasquato, delantero que también está triunfando actualmente en el Empoli, donde se encuentra cedido.

Evidentemente, hay que tener en cuenta otras consideraciones: 1) Existe una gran competencia para hacerse con Floccari, ya que Roma, Lazio y Villarreal parecen interesados en él, aunque la Juventus parte con ventaja en varios aspectos. 2) Una de estas ventajas reside en la voluntad del jugador, que ya ha declarado su admiración por la Juventus y el sueño que sería jugar con Amauri y Del Piero. 3) El perfil del jugador encaja perfectamente con la filosofía de la Juventus: jugador maduro (sin ser veterano, tiene 27 años), curtido en mil batallas, experimentado en los campos más humildes de Italia (Mestre, Faenza, Genoa, Rimini, Messina hasta su explosión en Bergamo). Se le ha considerado el Luca Toni de la 08/09, rol que fue de Amauri en la temporada pasada y que ya se le asigna por inercia en Italia al delantero luchador que explota en una temporada recogiendo los frutos de tanto y tanto trabajo. Además, Floccari tiene un perfil muy parecido a Iaquinta. Es un delantero rápido, fuerte, potente, que sabe salir del área a buscar el balón y que le gusta crear espacios, además de unas cifras goleadores realmente apreciables.

Y hablábamos de Iaquinta porque, obviamente, para que unos lleguen, otros tienen que irse. El año pasado teníamos sobre la mesa el mismo debate: el club seguía a Amauri y se discutía sobre qué delantero debía abandonar el equipo. Finalmente no se fue nadie y nació el super ataque de la Juve, formado por cuatro de los mejores delanteros del mundo. Ahora se vuelve a hablar de lo mismo con la irrupción de Floccari en la agenda de la Juve. El número de delanteros seguirá siendo de cuatro (más la aportación de Giovinco) y Ranieri no piensa cambiar ni de idea ni de sistema, por lo que se avecina un cambio en la delantera juventina. Por lo que si llega Floccari (o Cassano) el 'sacrificado' parece que será Vincenzo Iaquinta. No por su rendimiento, ya que cada vez que Vincenzo ha salido al campo ha dado muestras de su gran calidad. El problema es lo poco que ha podido salir al campo, ya que las constantes lesiones le han privado de demostrar su valía en algunos momentos claves de la temporada, donde no ha podido estar.

En Catania comprobamos su valor cuando después de doce minutos transformaba su rabia en gol. Pero después también en una expulsión que echó su trabajo por tierra y que le volvió a llevar al limbo de los desaparecidos por enésima vez en lo que va de temporada. Ese ha sido el sino de Iaquinta esta temporada: celebrar ansiados regresos al equipo y después ver cómo volvía a quedarse fuera sin que pudiese hacer nada. Del Piero y Amauri han hecho que no lamentasemos su ausencia, incluso le borraron de la memoria colectiva, mucho más pendiente siempre de la recuperación de Trezeguet, más lejana, pero mucho más esperada que la suya. Ahora que el francés espera recuperar viejos privilegios, puede complicar más aún el futuro de Iaquinta en el equipo.

Y por las dos partes. Porque si parece bastante claro que para el club es bastante prescindible, también él podría querer irse si quiere estar en el próximo Mundial de Sudáfrica. No hay más que mirar la última convocatoria de Italia para saber que Lippi le tiene una gran consideración (le prefirió antes que a Del Piero). Pero la próxima temporada, con el Mundial como gran culminación, las jerarquías podrían cambiar si Vincenzo no tiene una cierta continuidad en su juego. Y es por eso que para él se abre un dilema que hasta el momento siempre ha querido mantener cerrado: dejar o no la Juventus. Si por él fuese, ni lo pensaría, pero querrá aprovechar sus oportunidades hasta el final. Si sigue acosado por las lesiones, no hay nada que hacer, pensará. No se moverá. Pero si no juega porque Ranieri prefiere al resto de delanteros tendrá que buscar una solución. Alternativas no le iban a faltar. De hecho, si está a la espera de encontrar esa 'salvación' es por voluntad propia, ya que el mes pasado pudo irse al Zenit y no quiso (la Juve aceptó los doce millones que ofrecieron los rusos, pero él rechazó el contrato de cinco 'kilos' anuales). Pero en verano todo podría cambiar. A Iaquinta le queda mejorar física y mentalmente, dar todo en el campo, a la vez que aceptar que es prescindible para Ranieri y que seguramente tendrá que buscar otro equipo. Ahora aún no es tiempo de tomar decisiones, pero conviene ir planeando el futuro (y esto va por el club también) y pensar las soluciones.

lunes, 16 de febrero de 2009

Mucha mala suerte


Si un equipo tiene que agradecerle mucho a los designios del sino, hay que reconocerlo, es la Juventus. Sin ir más lejos, la pasada semana en el Massimino, la fortuna nos obsequió con un gol en el descuento que nos dio tres puntos importantísimos. El partido de hoy llegaba con la aureola de vital para la lucha por el título final. Era la ocasión de oro para reducir la desventaja con respecto al Inter, que tenía derbi después. La jornada para la Juve se presentaba larga, 'jugando' en dos estadios con seis horas de diferencia. Pero la mala suerte hizo que adelantar todos los pensamientos al sábado: cuando parecía que la delantera histórica de la Juve iba a volver para batir a la Samp, Trezeguet, a vueltas con sus problemas musculares, se caía de la convocatoria por una elongación en el muslo.

Nos podrán tener más o menos contentos las múltiples ocasiones clarísimas de gol, el buen juego que desarrolló ayer la Juve, pero más allá de esas ocho ocasiones, de esos cuatro tiros que se estreyaron en los palos y el travesaño, queda el 1-1 final, que unido a la ulterior victoria interista, nos priva casi definitivamente del Scudetto. Se apagan después de un buen partido, un mal resultado, mucha mala suerte y la enésima ayuda arbitral al Inter las ilusiones de la Juve, que desde principios de octubre jugaba con la obligación de obtener tres puntos y esperar que no lo hiciera el Inter. Al final, como muchos preveían, el título será para el Inter y todo el sufrimiento de la Juve se podrá definir con una frase hecha tan típica como realista: la Juve ha sufrido nadando para morir en la orilla. Con el equipo obligado a ganar, en 2009 ya se han perdido 10 puntos de 21 posibles y la otrora mejor defensa de Europa ha encajado ocho goles en siete partidos. Como ya se ha dicho, así no se puede esperar coger al que está por delante, sino que corres el riesgo de que te pillen los que vienen por detrás.

Pero ayer, no podemos decir más, hubo mucha mala suerte: la mayor concentración de 'sfortuna' por hora la vimos ayer en los primeros diez minutos: derechazo de Nedved que Castellazzi encuentra para desviar, posterior remate de cabeza de Mellberg que se perdía por muy poco y gran taconazo de Del Piero a pase de Molinaro que se iba a centímetros de la meta sampdoriana. Sin embargo, a los once minutos, un balón suelto que cazaba Cassano lejos del arco de Buffon encontraba la ayuda de una defensa desorganizada para romper el fuera de juego, asistir a Pazzini y dejar al meta juventino sólo, sin nada que hacer, ante su último penalti en movimiento que le han lanzado desde su retorno entre los palos de la Juve. ¿Qué se podía hacer ante una cosa así? Mirarse las caras y resurgir. Y es lo que hizo la Juve, y lo hizo muy bien. Sin duda, el de ayer fue el mejor partido de 2009: la Juve dominó de principio a fin, atacó, presionó, tuvo muchísimas ocasiones, rompió la defensa de la Samp, pero todo quedó en un triste empate ante un rival que llegaba a Turín habiendo obtenido sólo seis puntos en sus seis últimos partidos. Marcó y desapareció el equipo de Mazzarri y su única aparición más en los resumenes de televisión será, para no quedar tan mal ante la mirada de todos, un centro-chut de Cassano que pegó en un defensa juventino y que apunto estuvo de colarse en la portería de Buffon (pegó en el palo).

A partir de ahí, el partido fue 100% para la Juve y para la mala suerte. Cierto, Amauri no marcaba gol desde el 21 de diciembre y Del Piero no hacía lo propio desde hace un mes y dos días, pero por otras causas. Ayer lo pusieron todo de su parte, pero hubiese sido mejor quedarse en casa. Con la buena colaboración de Tiago, cubierto, aunque mal, por Poulsen, Alex se echó el equipo a la espalda y escribió el manual del buen fútbol: por mucho que algunos se empeñen en convertirlo en una batalla física, en hacer robots de los futbolistas, el talento es lo que cuenta. El talento es lo que decide. Y el talento es precisamente lo que le falta a esta Juve, aunque ese es otro tema. Ayer, Ranieri también puso de su parte. Lo que no supo, pudo o quiso hacer en Catania lo hizo ante la curva bianconera: dio entrada con el segundo tiempo a Giovinco por Poulsen, deshizo la táctica, removió el centro del campo y pasó a una defensa de tres que vista la efectividad mostrada en los varios partidos que se ha puesto en práctica puede ser un recurso nada desdeñable a la hora de resolver los problemas que está mostrando la línea de cuatro final. Ranieri rehizo la defensa con Grygera, Mellberg y Legrottaglie en el centro, adelantando la posición de un grandísimo Molinaro a la altura opuesta de la banda derecha en la que Marchionni había sustituido a un Camoranesi que mientras estuvo en el campo lo hizo bien. Nedved quedaba en el centro, cerca de Tiago (mucho más deslucido en el segundo período), mientras que Giovinco se movía entre líneas.

Así lo intentó la Juve, aún a riesgo de darle más libertad a la Samp, pero aún siendo una versión mejorada del equipo del primer tiempo, la mala suerte siguió ahí. A donde no llegaba Castellazzi, estaban los palos. El portero de la Samp estuvo perfecto al poco de la reanudación cuando cazó balón y pié de Amauri para impedir el primer gol de la Juve. Un primer gol que llegaría en el 21' en la enésima reivindicación del talento y la técnica, en la demostración de que el físico y el músculo no lo es todo: el más bajito de la clase perforaba la defensa rival y ponía una genial asistencia para que Amauri de cabeza, esta vez sí, batiese a Castellazzi. Después del empate, la Juve perdió un poco de impetu. Quizá porque dos minutos después, un libre directo de mago de Del Piero golpeó primero el larguero y después el palo derecho de Castellazzi. Era mucha mala suerte. A diez minutos del final, Ray Wilkins, segundo entrenador del Chelsea, abandonaba la grada del Olimpico. Un partido tan desafortunado no permitía conclusiones de provecho para su equipo. A la salida dijo "somos cuartos en la Premier, podemos ganarlo todo". Mentira. No les queda otra cosa que ganar la Champions. Como a la Juve, visto que después, en el derbi de Milan descubrimos el misterio de las asignaciones arbitrales en Italia: los partidos, como los títulos, se asignan al Inter. Y si no pueden ganar, hay que echarles una mano. Mucha mala suerte.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Hiddink para batir a la Juve

Era casi imposible pensar que el todopoderoso Chelsea de Abramovich se presentase a unos octavos de final de la Champions League con Ryan Wilkins en el banquillo. Un segundo entrenador contratado de urgencia hace apenas cinco meses cuando Steve Clarck se 'fugó' del equipo para irse al West Ham con Zola. Y los pronósticos se cumplieron: un día después del cese de Scolari, el Chelsea anunció el permiso de la federación rusa para hablar con su seleccionador el holandés, amigo personal de Abramovich, Guus Hiddink. Ayer llegó la confirmación: Hiddink se ocupará del Chelsea de manera provisional (y compartida con la selección rusa) hasta final de temporada, momento en que volverá a dedicarse exclusivamente a su proyecto de futuro con Rusia y cuando el Chelsea tendrá que buscar otro entrenador.

Se mire por donde se mire, una mala noticia para la Juve. Ranieri tendrá que enfrentarse ahora a un equipo que no ha estudiado y a una eliminatoria del todo imprevisible. Además, echando un ojo a la clasificación de la Premier (donde el Chelsea está a siete puntos del líder), podemos adivinar que la contratación de Hiddink tiene un objetivo primordial: visto que la Premier está prácticamente perdida, luchar por ganar la Champions. A todo esto, habrá que unirle la rabia de los jugadores, que serán los primeros deseosos de voltear la situación demostrando su calidad en la eliminatoria contra la Juve. Animicamente se cierra un periodo gris, con malentendidos entre el anterior entrenador y varios de los pesos pesados del equipo. Así, el Chelsea vuelve a empezar: el primer problema a resolver de Hiddink será elegir (nada fácil) entre la calidad y el trabajo de Drogba o la capacidad goleadora de Anelka, que podría tener un papel fundamental en la eliminatoria contra la Juve gracias a su potencia, velocidad e inteligencia para aprovechar espacios a la espalda de la defensa. Especialmente la de la Juve, siempre adelantada.

Hiddink, un auténtico trotamundos del fútbol, se ha especializado últimamente en resolver situaciones complicadas con mucho éxito. En 1987 dio el paso al banquillo del PSV Eindohven, y sólo un año después ganó la Copa de Europa con la tan famosa estadística de conseguirlo sin ganar un solo partido desde los octavos de final. En los últimos años, además de coleccionar títulos de la Eredivisie con el PSV (tres en cuatro años), incluso rozar la final de la Champions (en 2004 cayeron en semifinales contra el Milan en el descuento con un gol de Ambrosini), se ha caracterizado por sus retos ciertamente exóticos. En 2000 se unió a la selección de Corea para asegurarles el éxito en 'su' Mundial. Y así fue, aunque las actuaciones arbitrales fueron determinantes, Corea se plantó en semifinales del Mundial de 2002. En 2006 se convirtió por prmera vez en pluriempleado, asumiendo el reto de doblegar a Uruguay en la ronda previa al Mundial de Alemania con la selección australiana (primera clasificada en Oceanía contra quinto de Sudamérica) sin renunciar a su puesto en el Philips Stadion. Dicho y hecho: Australia ganó a los uruguayos y en Alemania cayeron en octavos de final contra Italia (penalti anotado por Totti en el descuento), tras haber superado a Croacia y Japón en su grupo. Antes, en mayo, el PSV había levantado la Eredivisie.

Tácticamente es un preparador imprevisible: siempre ha conseguido adaptar el mejor esquema a sus equipos, sin pudor para pasar de jugar con tres medios y tres delanteros, o usar el clásico 4-4-2 o pasar a la defensa de tres con la Rusia, su último éxito tras conseguir llegar a las semifinales de la Eurocopa (3-5-2 en esta ocasión) sorprendiendo a todo el continente. Al Chelsea aportará experiencia principalmente, el punto negro de Scolari. Bajo la guía del brasileño, los blues no obtuvieron ni una sola victoria de referencia (no ganaron ni a Arsenal, Manchester, Liverpool o Roma), y pronto perdió el norte. Demostraron su incapacidad para poder pelear la Premier League y desperdiciaron el talento de Drogba, preferiendo el acierto de cara a puerta de Anelka. Su curva fue claramente ascendente: empezó aunando juego y resultados. Después perdió el buen juego y finalmente empezó a dejarse puntos (en Stamford Bridge ha perdido ya más que en las dos primeras temproadas de Mourinho: 16 en la actual; 12 entre la 04/05 y 05/06). En la Juve sabían que no iba a ser una eliminatoria nada fácil, pero la ocasión era perfecta para dar un golpe de autoridad en Europa y conseguir una victoria para levantar la moral. Ahora toca volver a soñar desde cero. Hiddink legará al Chelsea una semana antes de la ida en Londres y sólo podremos medirle contra el Aston Villa ¿Qué Chelsea veremos contra la Juve? ¿Jugará Drogba o Anelka? ¿Y si lo hacen los dos juntos? ¿Cómo gestionará Hiddink la ausencia de Quaresma en la eliminatoria? ¿Jugará Deco o usará un ataque más directo? Sorpresa. Encima recuperará a Essien. Peligro.

martes, 10 de febrero de 2009

Amauri lo confirma: Dunga es un ignorante

En la Juve está pasando algo increible: Del Piero ahora tiene que sobresforzarse para convencer a Lippi; David Trezeguet ha renunciado a la selección francesa hasta la salida de Domenech, que antes renunció a él; y ahora es Amauri el que se ve ninguneado por el seleccionador de su país. "Sigo adelante con mi grupo, nunca más llamaré a un jugador por un buen tramo en la temporada". Este ha sido el mensaje que el seleccionador brasileño ha mandado a Amauri, gritando al mundo si ignorancia, y que dificilmente se convertirá en un futura convocatoria del delantero juventino con la canarinha. Más fácil será que no vuelva a llover en Londres. Así, con la misma facilidad con la que repartía cera y golpeaba balones y piernas cuando era jugador, habló con la misma mediocridad técnica que caracteriza el juego de su seleçao, la peor de la era moderna.

Lo dejó claro: en su tan personal y discutible lista de delanteros están Luis Fabiano, "bota de oro", Adriano, "máximo goleador de la Copa América" y que apenas cuenta en su equipo, y Pato antes que Amauri. Quizá el delantero de Carapicuíba se entretuvo demasiado desojando la margarita de Italia y Brasil. Quizá Dunga le haya hecho perder a Brasil uno de sus mejores delanteros por no saber aceptar la victoria de un futbolista humilde que tuvo que huir de su país en busca de oportunidades y por no darse cuenta de que Amauri tiene una calidad para justificar de sobra su convocatoria sin tener que esperar una lesión de Luis Fabiano para hacerlo (y encima mal hecho).

Una de las causas puede que sea la marcha demasiado pronto de Brasil de Amauri que le alejó de los elogios de la prensa nacional e internacional (hasta hace pocos meses), dando aún más motivos a la leyenda de quienes afirman que son los medios de comunicación brasileños los que confeccionan las listas de convocados. De todas maneras, sea como sea, las decisiones de los seleccionadores se pueden discutir, pero se deben aceptar. Lo que no es correcto es el menosprecio y la humillación pública a la que Dunga ha sometido a Amauri ante 152 medios de todo el mundo, alvando su "buen momento". Lo que es lo mismo: está bien, sí, pero no es bueno. Al menos no tanto como para hacerlo con su equipo... Idem: el seleccionador brasileño sigue con su discurso, invariable y difícilmente comprensible. La enésima muestra de su mediocridad e ineptitud, como la suplencia de Daniel Alves, o la titularidad de Gilberto Silva. Naturalmente, la Juve disfruta de ello: Amauri no se verá obligado a realizar continuos viajes transoceánicos y podrá pasar a engrosar el orgullo nazionale italiano. Gana Italia, gana la Juve. Pierde Brasil, pierde la selección. ¿Gana Scolari? Pregunto...

domingo, 8 de febrero de 2009

"Fútbol es fútbol"; Juve es Juve


Victorias como la de ayer en Catania, en inferioridad numérica más de ochenta minutos, con un gol al final del descuento, con los pulmones vacios por la fatiga del partido y la acumulada de la prórroga del miércoles, pero con el corazón enchido de orgullo, valen mucho más de tres puntos. Valen (casi) una temporada, ya que las opciones de la Juve podrían haber terminado inexorablemente en Catania, en medio de la ventisca y con negro nubarrones en el horizonte, y, sin embargo ahora están más reforzadas si cabe. Inicialmente porque vuelve a la segunda plaza de la Serie A, adelanta nuevamente al Milan y después, porque ha mostrado su gran fuerza psicológica con dos victorias muy sufridas que opacan las derrotas consecutivas contra Udinese y Cagliari. Fue la representación real de las palabras que dijo Blanc entresemana: "en la Juventus se puede tambalear, pero no se rendirse". Nunca. El que forma parte de la Juve tiene un ADN distinto con respecto al resto de comunes mortales: cuando le dan por muerto, revive sorprendentemente para matar al rival. En realidad no es más que una exageración, el ADN es normal, pero lo que es cierto, seguro, palpable y demostrable es que la Juve tiene algo distinto.

Aunque dicho esto, ayer no vimos un fútbol agradable, nada espectacular, también porque en inferioridad numérica es casi imposible hacerlo, pero sí la resistencia, la capacidad de sufrir que siempre muestra la Juve, además de la inspiración para marcar al final. Si Iaquinta no se hubiese autoexpulsado con una estupidez colosal instantes después de lograr el 0-1, el partido hubiese sido completamente distinto, un descenso de montaña. Nada más lejos de la realidad, se transformó en un puerto de primera categoría. La estupidez de Vincenzo consistió en dos amarillas consecutivas, una por exceso de furia y torpeza en la celebración del gol (se quitó sin querer la camiseta anterior que le hubiese evitado ver la primera amarilla) y la segunda por una durísima entrada sobre Potenza instantes después: así Morganti aplicó con rigor el reglamento y le mostró dos amarillas en 12 minutos. Legales, sí, pero igualmente polémicas. Por otra parte, Iaquinta pasará por caja esta semana para pagar su error. Económicamente la directiva no perdonará. Deportivamente, será difícil que Ranieri lo haga, vista la competencia y la poca serenidad que ha mostrado Vincenzo, incapaz de sobrellevar la presión que implica estar en la Juve. Y para cerrar con los temas arbitrales (ojalá que definitivamente), hay que decir que Morganti ignoró un penalti perfectamente señalable a favor del Catania por mano de Marchionni (la pelota le llegó a él involuntariamente, pero después hizo el gesto con el brazo). Nada especialmente grave, pero lo suficiente para alimentar los comentarios de otros entrenadores que ya sí ven los partidos de la Juve.

Paradojicamente, las mejores armas de la Juve se vieron tras la expulsión de Iaquinta, porque todos tuvieron clara la misión: cerrar espacios y alejar el balón todo lo posible del área de Buffon. Todos lucharon por el mismo objetivo, todos se sacrificaron por igual, y si no que se lo pregunten a Amauri. Aunque, sobre todos los demás, hay que destacar a Sissoko, que estuvo literalmente bestial, haciendo las funciones de Del Piero, siempre dentro de sus características, subiendo con el balón y bajando a recuperarlos. También estuvo bien Tiago, aunque su labor de controlar el tiempo se hubiese visto mejor con once jugadores y con algún tiempo que controlar; y, cómo no, otra vez Amauri, genial sacándose él solo las castañas del fuego, luchando y ganando cada balón que le llegaba por muy en malas condiciones que fuese y ayudante de Poulsen en el gol del final. Como contrapunto está Ranieri. El resultado es casi anecdótico. Él no consideró la diferencia que existía entre tres puntos y uno y sí vio un gran escalón entre ganar uno o ninguno. Matemáticamente equivocado y también tácticamente. Ganar era obligado y conseguirlo ayer fue una pura casualidad. Con la entrada de Del Piero en el campo, la Juve no sólo hubiese tenido más oportunidades reales de crear peligro, sino que se lo hubiese ahorrado ante el temor que presumiblemente exhibiría el Catania. Sin embargo, Ranieri se decidió por Poulsen, por ceder más balón y conceder más oportunidades, aunque le salió el genio de la lámpara y le regaló el partido con gol del danés.

No es el momento de las críticas, menos cuando el trabajo que el técnico romano ha desempeñado durante la temporada ha sido más que bueno. Pero ojo, no es la primera vez que Ranieri no sabe o bien llevar la presión, o bien salir al atajo de un problema concreto. Debe saber donde está y que cada decisión que tome es la más importante de su vida. Por otra parte, hay que felicitarle, ya que los dos goles de la Juve llegaron a balón parado: la falta botada de Camoranesi que remata Iaquinta ayudándose en Stovini y el corner de Nedved que toca en Amauri y después de un error garrafal de Terlizzi remata Poulsen. Por su parte, El Catania dispuso de muchas ocasiones, pero no pudo materializarlas. El gol del empate de Morimoto, ayudado por el mal despeje de Grygera con Mascara y la mala colocación de Buffon, fue, de entre todas las ocasiones, la más absurda. Después Buffon salvó otros cuatro goles (impresionante paradón a un disparo de Martínez) que desesperaron al Catania. Aún no es el Buffon de siempre, se le ven algunos errores en el juego, pero poco a poco va cogiendo confianza con los palos de la portería, la hierba del campo y sus compañeros de la defensa. Un poco de paciencia se le puede conceder. Porque aún no estándo al 100%, nos permitió ganar. Y estar a siete puntos del Inter es mejor que estar a nueve o a diez, Ranieri.

Trezeguet è tornato


Dicen que a lo largo de sus nueve años como jugador de la Juventus, David Trezeguet tiene como costumbre, casi es un ritual, ir a cenar al mismo restaurante cada vez que la Juve juega por la noche. El pasado miércoles, tras eliminar al Nápoles de la Coppa, y en compañía de toda la familia que tras una bandera argentina le acompaña siempre desde el palco del Olimpico, volvió a la rutina que ha seguido desde que era el suplente de Inzaghi: ir a cenar al restaurante de siempre. Sorprendente, pero cierto. Dicen que al finalizar, y de vuelta a los vestuarios, les dijo a sus compañeros: "sono tornato". Los 61 minutos jugados, el penalti marcado y el gol (legal) anulado son señales más que suficientes para pensar que el calvario comenzado en septiembre ha terminado ya de una vez por todas. Trezeguet ha vuelto y ahora los problemas los pueden tener otros...

Le hacía falta a David, después de la doble operación en la rodilla por la rotura de los ligamentos y los cuatro meses de rehabilitación entre Arezzo, Roma y Vinovo, trabajando solo, mientras el equipo superaba la crisis y remontaba en la clasificación acercándose peligrosamente al Inter y él no podía hacer nada para ayudar a la gran causa bianconera. Le hacía falta un partido como el del pasado miércoles, auténtico, duro, difícil, repleto de retos y emociones, tras los diez minutos en Udine y el reposo absoluto para no poner en peligro la recuperación contra el Cagliari. Ahora le haría falta un gol (esta misma tarde) para recuperar la categoría de delantero implacable, de killer del área, la categoría que le compete: no marca desde el 17 de mayo de 2008, contra la Sampdoria, gracias al penalti que le regaló Alex Del Piero en el último partido del campeonato. Casi nueve meses sin poder celebrar un gol, una eternidad infinita para quien estaba acostumbrado a engrosas sus estadísticas anotadoras cada domingo. Unas estadísticas envidiables: 160 goles desde el año 2000, muchos de ellos de tres puntos, que le convierten en el extranjero más prolífico de la historia ultracentenaria de la Juve, etc, etc, etc...

Está nervioso ahora, tiene muchas ganas. Ha confesado que con tal de jugar estaría dispuesto a hacerlo en el puesto del lesionado Chiellini: un mensaje para el entrenador que le necesita y un consejo regalado gratuitamente a Amauri: con todo el respeto y el afecto posible, si quiere mantener el puesto, debe mejorar sus últimas actuaciones, porque Trezeguet ha vuelto y amenaza a todos y a todo lo que se le ponga por delante. Puesto que parece difícil, por las características de ambos y por Del Piero, que Ranieri les ponga juntos, es inevitablemente que a partir de hoy mismo empiece el duelo para conseguir un puesto en el 'once' titular. Amauri es fuerte, trabajador y potente. Trezeguet no ha perdido el viejo vicio de meter en la portería cada balón que se encuentre; Amauri hace más trabajo, Trezeguet es insuperable en el área. Decidir quien juega y quien ocupa el banquillo no es fácil, pero ¡bendito problema para Ranieri!, que siempre se ha visto obligado a poner lo único que tenía a disposición, sin poder elegir o variar. Pero Amauri es un tipo duro, que no le gusta dejar de jugar ni un minuto y Trezeguet tiene un carácter bastante susceptible y ya ha dicho que quiere jugar. Ranieri tendrá que estar acertado para controlar temperamentos y exigencias colectivas, asuntos personales y deberes del equipo. Pero está claro que el Trezeguet que todos conocemos no puede quedarse al margen en muchos partidos: tiene que ser aprovechado y disfrutado, sobre todo ahora que vuelven los partidos europeos, que ya ha dicho que son su mayor objetivo. Y el de todos nosotros.

Francia le ha dado la espalda: mientras esté Raymond Domenech, Trezegol, 31 años, perfecto para disputar el Mundial de Sudáfrica, pero no el de Brasil, no volverá a la selección bleu. La Juventus se ha convertido, aunque a la fuerza, su selección, el equipo por el que darlo todo y con el que espera conseguir muchos éxitos. Es uno de los supervivientes de la Serie B, de los que no quiso irse, y eso le ha hecho ganar muchos enteros tanto dentro del club como entre la afición. Que le ama, porque la gente sabe distinguir los mercenarios de los profesionales, los enamorados y dedicados de los oportunistas. "Sono tornato" puede ser el titular del mejor fichaje de invierno de toda Europa. Y una advertencia para los demás...

jueves, 5 de febrero de 2009

A semis y poco más


Hicieron falta doce penaltis para saber quien entre Juventus y Nápoles pasaba a las semifinales de la Coppa, porque noventa minutos reglamentarios y otros treinta suplementarios no fueron suficientes. Falló para el equipo partenopeo Gargano, uno de los mejores de la noche, tirando su penalti a las nubes de Turín cuando su equipo lo tenía todo de cara después de que la Juve fallase dos lanzamientos con Nedved primero y Sissoko después. Hubiese sido fatal para la Juve verse fuera de la competición después de las dos derrotas consecutivas en la Serie A. Así, con la victoria, le da un empujón a la crisis y aleja los fantasmas de un segundo polémico ridículo en esta temporada. El equipo de Ranieri sigue vive en las tres competiciones, aunque el partido de ayer no sirve para quitarse el mal sabor de boca que nos dejaron los dos anteriores contra Udinese y Cagliari. Por otra parte, parece que se ha invertido la tendencia y que ha vuelto a salir a la cancha el carácter del grupo, de los jóvenes y de los veteranos, gracias, seguro al buen trabajo de Ranieri. Una garantía para la Juventus, que siempre sabe qué hacer en el momento adecuado, así como Reja sabe seguro qué le ha faltado a su equipo para llevarse una victoria que estaba más a mano que nunca.

En un primer tiempo igual a nada, dos cosas nos hicieron salir un poco del sopor en que ambos equipos nos habían metido: la lesión de De Ceglie a los 20 minutos después de chocar con Gargano y el cambio táctico sobre la marcha de Ranieri, que, para paliar la inferioridad numérica en el centro del campo con el Nápoles, que jugó con su habitual 3-5-2 (aunque más defensivo que nunca), le dio un aire distinto al equipo al pasar a una defensa de tres cuando el equipo atacaba (Grygera, Mellberg y Legrottaglie), adelantando la posición de Molinaro al centro, exigiendo más trabajo a Marchionni y con Giovinco por detrás de los delanteros (aunque las exigencias del rival le hicieron intervenir principalmente por la banda). Nada más destacable. Absolutamente nada en un partido nefasto en su primera mitad por parte de ambos equipos. Ni siquiera apareció la calidad de los genios, de los más esperados, como si se hubiesen contagiado del mal momento que atraviesan sus respectivos equipos. No tuvimos espectáculo, ni goles, ni ocasiones, no vimos a los porteros. No tuvimos nada más que el tedio que acompañaba a cada uno que estuviese viendo el partido.

En el fando pasó lo que podíamos esperar, que este partido no nos dejase nada para el recuerdo. Para buscarle un mínimo sentido a lo que no lo tiene, para intentar despertar los estímulos, tanto Ranieri como Reja hicieron una mínima rotación, pero sin revoluciones. Suponemos, intentando sacar algo más de quien juega menos. Poulsen, Giovinco y Iaquinta fueron las apuestas novedosas de Ranieri, pero, sin embargo, sólo Sebas cumplió con el mínimo aceptable. Pagó el gran físico de los rivales (el Nápoles prácticamente jugaba con cinco defensas), pero también el desconcierto táctico: ayer empezó de Nedved y terminó en la posición en la que, parece, Ranieri no quiere a Diego. El Nápoles, por su parte, salió a reparar daños desde el principio con defensas en la posición de carrilero (Montervino, que hizo un penalti clamoroso que no pitó el árbitro, y Aronica) y buscando siempre la pelota peinada de Zalayeta a Lavezzi, en eterno fuera de juego. Las pérdidas de tiempo desde el primer minuto evidenciaron su plan: esperar hasta el final. Aunque una incursión del Pocho a los dos de la reanudación que paró Legrottaglie, reactivó el partido.

Al cuarto de hora del segundo tiempo, Trezeguet sutituyó a Iaquinta en un intento casi desesperado de Ranieri de crear algo vagamente peligroso cerca del marco de Navarro, espectador de lujo de lo que pasaba delante de él, aunque siempre a una debida distancia. El delantero francés, que debe ser el mejor fichaje de invierno de la Juventus, puso todo de su parte para integrarse rápidamente en sistema de juego y estuvo a punto de marcar en el 32', pero finalmente Contini despejó el balón a centímetros de la portería. También salió Nedved sustituyendo a Giovinco, en una llamada desesperada a la vieja guardia para resolver el partido. Sin embargo, como está siendo habitual últimamente, a la Juve se le acabaron las energías a un cuarto de hora del final y el Nápoles puso y dispuso para ganar el partido con tres oportunidades consecutivas: disparo de Gargano abortado por Mellberg, disparo de Zalayeta que se pegó en el lateral de la red y el centro raso de Hamsik que ni Bogliacino ni Zalayeta acertaron a rematar. La Juve no tuvo ninguna capacidad de respuesta, aunque, podemos decir que por casualidad, Trezeguet resucitó a la Juventus más Juventus que nunca al marcar un gol en el último minuto del añadido (94') que anuló el árbitro injustamente y que le hubiese dado a la Juve el pase sin la necesidad de alargar más las cosas.

Así llegamos a la prórroga, un suplicio y un sufrimiento continuo (aunque esta vez por los fallos arriba). Trezeguet tuvo otro gol, pero los reflejos del portero Navarro lo desbarataron. No los tuvo, sin embargo, el árbitro Ayroldi al anular la enésima obra de arte para rescatar al equipo de Del Piero, por un rebote del balón en el codo del capitán cuando este estaba de espaldas. EStaba escrito: este partido se tenía que alargar al máximo. Así fue también en los penaltis. No bastó la habitual tanda de diez lanzamientos. Tiraron muy mal y fallaron Nedved (increiblemente), Sissoko (más normal), Lavezzi y Contini. En la muerte subita marcó Legrottaglie y Gargano la mandó a las nubes.

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More