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sábado, 19 de diciembre de 2009

Otro campeonato a espaldas de Inter, Milan y Juve


El fútbol italiano está cambiando. Ha aparecido un grupo de equipos capaz de discutir el regimen histórico establecido. Equipos valientes que avanzan en un frente común sin que nadie se rinda, aunando lo viejo y lo nuevo y aportando nuevas ideas y estilos de juego. Este campeonato dentro del campeonato se ha convertido, seguramente, en lo más apasionante y atractivo de 2009, después de las decepciones continuas que regalan los tres equipos de cabeza. De los 28 puntos del Parma a los 23 de Palermo y Cagliari hay diez equipos que sueñan y luchan para estar en Europa la próxima temporada.

Seguramente su labor esté facilitada por la ausencia de la imposición que obliga a ganar y, por ende, se permiten el 'lujo' de probar cosas distintas. Y de hecho, es en esta zona de la tabla donde vemos el mejor fútbol de Italia. Pocos cuidan el ataque tanto como lo hace Ventura en el Bari; el Genoa ataca con cinco jugadores y el 4-3-1-2 de Allegri hace del Cagliari uno de los equipos más eléctricos de toda la Serie A. El Nápoles encadena nueve partidos consecutivos sin perder en los cuales ha tenido que remontar el marcador en cinco de ellos; eso se llama carácter. El Chievo suma tres victorias consecutivas, lo que le ha permitido cambiar radicalmente de objetivos de un año para otro y el Parma... el Parma, recién ascendido, está en uno de los mejores momento de su historia; sin duda el mejor después de la quiebra de Parmalat. Otros dos equipos son los que han sabido reaccionar después del cese de su anterior entrenador: el Palermo con Dellio Rossi y la Roma con Ranieri, que cada vez juega mejor y gana mejor. Está Guidolin, el entrenador con más años en la Serie A actual (15), Prandelli, el que más tiempo lleva en el mismo equipo (5) y otros como Allegri o Gasperini que se han labrado en la modestia un futuro glorioso.

Radiografía de los diez equipos 'rebeldes'

Parma, 28 puntos
Aunque es un objetivo legítimo con la clasificación actual, la Champions League parece un objetivo demasiado difícil. Pero la Europa League sí está al alcance de un equipo que ha encontrado el equilibrio perfecto entre el talento, la garra, la experiencia, el descaro y el trabajo. Guidolin consigue dar con la tecla correcta en cada partido, a pesar de las muchas ausencias que jornada tras jornada lastran al equipo, haciendo saltar al campo a once jugadores muy conscientes de sus posibilidades. Además, la sólida gestión desde los despachos del club, con fichajes baratos y acertados suponen una ulterior ventaja. El lunar del equipo, además de las muchas lesiones, es la fiabilidad de una defensa excesivamente lenta y vulnerable en el contragolpe.

Roma, 25 puntos
La Roma es un equipo grande y como tal puede luchar por el cuarto puesto o incluso más. Porque tiene una plantilla de calidad y, seguramente, es la mejor de las diez que aquí estamos comentando. Ranieri ha conseguido obtener lo mejor de los mejores jugadores de la Roma, con un Totti espectacular que ha marcado más goles que partidos ha jugado. El equipo ha metabolizado rápidamente los cambios tácticos de Ranieri y ha absorvido como una esponja su carácter y determinación, lo que ha ayudado al equipo a remontar muchos partidos. Desde la llegada del ex de la Juve el equipo viaja al ritmo de los grandes y ha conseguido acabar con la plaga de lesiones, lo que no logró en la Juve. Por contra, el pésimo estado de forma de los brasileños (Doni y Baptista especialmente) y la falta de un punta son los lastres de esta escuadra.

Sampdoria, 25 puntos
La calidad individual de los jugadores de la Sampdoria es indiscutible. El grupo es sólido y compacto, y cuando está inspirado ha demostrado que no tiene límites. Es un equipo con fantasía, velocidad de movimientos y ejecución, con remate y pegada. La pareja que forman Cassano y Pazzini es de muchos kilates, aunque el rendimiento no es el del año anterior. Del Neri, con la defensa de cuatro le ha dado al equipo más variedad de la que tenía la temporada pasada con Mazzarri, donde era un equipo excesivamente plano. El momento negativo por el que pasó la Samp, encadenando derrotas y malas actuaciones parece haber pasado, aunque el equipo está un nivel por debajo del que mostró en su fulgurante inicio de temporada. Encontrar la continuidad será decisivo para conseguir éxitos en esta temporada.

Bari, 24 puntos
Aunque el objetivo principal debe ser solamente la salvación, Ventura tiene a sus órdenes un grupo de jovenes que pueden llegar muy lejos y que lucharán hasta el final para que el sueño de jugar en Europa la próxima temporada se haga realidad. El Bari ha elevado hasta la máxima potencia el 4-4-2 de su técnico, haciendo de las bandas dos puñales por los que construye gran parte de sus oportunidades de ataque y construyendo un sistema defensivo extremadamente sólido que le convierten en el equipo menos goleado de la Serie A. Han perdido a Kutuzov, que se operó este viernes y estará cuatro meses de baja y su ausencia no será fácil de llevar para el técnico, que ya entrenó al bielorruso en el Pisa. Aunque Meggiorini le está supliendo bien, el presidente ya piensa en fichar un relevo.

Chievo, 24 puntos
En verano, nadie pensó en otra cosa que no fuese la salvación y el equipo está construido dentro de este parámetro. Hasta ahora está jugando a un nivel que le permite tener lejos a los rivales para evitar el descenso. Seguramente, sobre el papel, es uno de los equipos más débiles del grupo y aumentar el paso y buscar otro objetivo podría resultar contraproducente para ellos. Las cosas así funcionan; Yepes vive una segunda gran juventud, Rigoni se ha convertido en el Di Carlo que necesita el Chievo y Pellissier, el gran capitán del equipo, completa, con su fiabilidad, la columna vertebral de los veroneses. Aún así, la falta de recursos que hay en la plantilla le puede pasar factura, como hemos visto en los partidos en los que no ha estado Rigoni. El equipo ha aprendido del agonismo con el que se salvó el año pasado y lo ha convertido en una ventaja.

Fiorentina, 24 puntos
Desde que Prandelli y Corvino llegaron a Florencia, la Fiorentina ha recuperado las dimensiones de antaño y lucha siempre por conseguir el cuarto puesto, objetivo que siempre ha cumplido, en detrimento de otros equipos, a priori, superiores técnicamente. La Fiorentina, este año, es un equipo que, sobre todas las cosas, juega bien. Puede ganar o perder, pero no termina un partido sin dejar buenas sensaciones en el movimiento de balón, su seño de identidad, personalidad y seguridad en sus propios medios. Por otra parte, la perdida en verano de dos jugadores como Melo y Kuzmanovic ha hecho que la plantilla acuse en demasía el desgaste de dos competiciones, obligando a Prandelli a alinear onces no deseados y que han podido ser la causa de algunas derrotas. Para enero se esperan grandes fichajes en una Fiorentina que ilusiona.

Genoa, 24 puntos
Es imposible correr siempre a 200 por hora. El Genoa sigue asombrando en cada partido, aunque hasta ahora ha sido muy irregular, combinando grandísimos partidos con otros a un ritmo más bajo. Pero en los momentos clave, siempre vemos un Genoa agresivo, superior tácticamente, muy práctico y con un calidad sublime. Zapater y Milanetto le han dado mucha calidad en el centro del campo y con Mesto, Sculli, Palladino y Floccari (o Crespo o Palacio) arriba ha conseguido potencia y velocidad adelante. Su sistema táctico es tan equilibrado como desordenado. El mal momento de Amelia y todos los problemas que ha desencadenado son la mancha de café en el 2009 perfecto del Genoa.

Napoli, 24 puntos
La clasificación tan apretada y, sobre todo, la media de puntos y el rendimiento que el equipo ha mostrado con Mazzarri en el banquillo, permiten al Napoli soñar con la clasificación europea. El rendimiento constante y los buenos resultados, además de todo el publo que le respalda, le obligan a intentarlo. En estos momentos, si no viven un momento mágico, poco les falta: están jugando bien, consiguiendo resultados y han aprendido con facilidad el carácter que Mazzarri ha inculcado al equipo. Aún así, los veinticuatro goles en contra y una defensa que no funciona, pueden condicionar la temporada. Campagnaro y Santacroce, que iban a ser dos jugadores importantes, han perdido su sitio en favor de Grava y Contini, cuyo rendimiento no ha sido tampoco el esperado. El carrilero izquierdo sigue siendo una incógnita y, en general, todo el sistema defensivo del equipo.

Cagliari, 23 puntos
Gracias a la solidez de todo el equipo (desde el portero hasta el delantero) y la gran calidad del ataque, el equipo de Allegri puede conseguir el prestigioso objetivo de clasificarse para Europa. La organización del juego, donde el entrenador no descuida ni el más mínimo detalle y el ataque de un equipo siempre ofensivo y con ganas de jugar y disfrutar son los puntos fuertes o fortísimos del equipo. Marchetti, López, Conti, Cossu y Matri, que ha marcado en los últimos siete partidos. Los buenos resultados y el gran potencial de un equipo que cree en sí mismo le han permitido quitarse de encima cualquier temor.

Palermo, 23 puntos
El grupo es prácticamente el mismo que el que consiguió ser octavo la temporada pasada, con el plus de calidad que le ha dado el argentino Pastore, por lo que no puede ser descartado para ninguna lucha este año. Además, su calidad la ha certificado ganando a Napoli, Juventus y Milan y si consiguiese ganar mañana al Siena de Malesani darían un gran salto en la clasificación. La llegada de Dellio Rossi le ha dado al equipo sencillez y practicidad y le ha devuelto algunos conceptos básicos que se habían perdido un poco además de conseguir dar más estabilidad con la entrada de Liverani y el gran momento de Miccoli. El nuevo entrenador tiene que conseguir darle estabilidad a un equipo que ve como su máxima estrella, el uruguayo Cavani, no marca desde hace ocho jornadas.

lunes, 5 de octubre de 2009

¿Dónde está la Juve?


Palermo – Juventus, 2-0
Palermo (3-4-1-2): Sirigu; Kjaer, Bovo, Migliaccio; Cassani, Simplicio, Bresciano (30’ st Nocerino), Balzaretti; Pastore (41’ st Budan); Miccoli, Cavani (33’ st Goian). A disposición: Rubinho, Bertolo, Blasi, Mchelidze. Entrenador: Zenga.
Juventus: (4-2-3-1): Buffon; Zebina (32’ st Grygera), Legrottaglie, Chiellini, Grosso; Felipe Melo, Poulsen; Camoranesi (26’ st Trezeguet), Diego (19’ st De Ceglie), Iaquinta; Amauri. A disposición: Manninger, Cannavaro, Marrone, Giovinco. Entrenador: Ferrara.
Árbitro: Orsato. Amonestó a Cassani, Pastore, Camoranesi, Legrottaglie, Zebina y Grygera.
Goles: 38’ pt Cavani, 43’ pt Simplicio.

Vaya por delante que la foto que ilustra la crónica no pretende incriminar, como sí intentan hacer otros desgraciadamente, a Ciro Ferrara por su primera (gran) derrota en el banquillo de la Juve, Simplemente es una representación ilustre de la cara con la que cualquier aficionado juventino se quedó después de ver el desastre de ayer. El Palermo ganó por 2 a 0 y pudo hacerlo por una diferencia mucho más amplia y que devolvió a la mente de muchos lo peor de la era Ranieri. Las primeras luces rojas se habían encendido hace ya algún tiempo. Pero hasta ayer, la Juve encubría sus malas actuaciones con carácter, lo que servía para mitigar las críticas y difuminar un poco el color de la alarma. Pero ayer la Juve no tuvo ni eso y el Palermo pudo marcar tres o cuatro goles más si hubiesen aprovechado las muchas ocasiones que concedió el equipo de Ferrara, especialemente en la segunda mitad. No lo hizo y quedó en el ya reseñado 2-0, aunque fue lo demos. Lo más doloroso de ayer fue ver a una Juve incapaz, que no pudo hacer nada ni combinar una jugada y sin saber por qué. Porque ahora no hay causas que se puedan usar como excusa; no hay partidos entre semana ni un gran rival a la vista.

El ridículo de ayer puede achacarse a una eventual falta de concentración. Es algo realmente preocupante y que salta a la vista de pequeños detalles. Por ejemplo, no se explica por qué Felipe Melo, a pesar de que Ferrara le ha prohibido públicamente jugar con la pelota delante de la defensa, se empeña en hacerlo. Ya le costó a la Juve el gol del empate en el descuento del Bologna y ayer le volvió a costar otro. Porque quiso jugarla ante Pastore, arriesgó y perdió: el argentino sólo tuvo que pasarsela a Cavani para que, sin defensa que le cubriese, hiciese el 1-0. Melo siempre ha destacado en sus pocos partidos en la Juventus por su garra e intensidad, pero no debe olvidar que le ficharon para proteger la defensa y sus salidas de guión le están costando muy caro a la Juve. Cierto que son detalles (aunque repetidos corren el riesgo de convertirse en un mal endémico de Felipe Melo), pero evidencian un relax mental , una falta de cocentración, y quizá un exceso de confianza, al menos en el Barbera, imperdonable e inexplicable.

Porque realmente, ¿sabe a qué juega este equipo? Ayer, desde luego, no. Seguro que los debates creados últimamente en torno al sistema y la fiabilidad defensiva han creado dudas dentro del vestuario y estas están emergiendo. Después de un inicio de temporada realmente espectacular, nadie sabe ahora hacia dónde va ni dónde está la Juve. Tres empates consecutivos (Genoa, Bologna y Bayern) no bastaron para extramotivar al grupo ayer. Diego estuvo prácticamente desaparecido otra vez, aunque tuvo él en un libre directo la única opción de marcar de la Juve. Su caso es especial, porque él necesita de un equipo que le acompañe y en los últimos partidos parece que a la Juve se le ha olvidado que tiene uno de los mejores mediapuntas del mundo en su equipo y no están jugando ni para él ni con él. ¿Y por qué? Pues porque ayer nadie jugó ni siquiera un poco. Poulsen (al igual que Zebina) volvió a la mediocridad y Camoranesi mostró ayer la cara B de ese jugador que pierde los nervios cuando nada le sale y fue sustituido por Ferrara antes de que Orsato le forzase a abandonar el campo.

Por hacer alguna reseña del partido, hay que recalcar que Zenga estuvo hábil con un cambio de sistema que ahogó las pocas ideas que pudieron pasar ayer por las cabezas de los juventinos: cambiando sólo a Migliaccio de posición, pasándolo a la defensa, formó un 3-4-1-2 que le permitió ejercer una presión continua y brutal que secó a la Juve, sin dejar de aprovechar la calidad y talento del joven Pastore (¿Maradona no necesitaba un mediapunta?). Ya antes del primer gol, el equipo local tuvo un par de ocasiones claras que mandó fuera y otra de Cassani que desvió Chiellini. Después nada cambió, porque cinco minutos después, en el 43', Simplicio cortó cualquier posibilidad de remontada de la Juve, adelantándose a la defensa para rematar a placer una falta botada por Miccoli y hundiendo al equipo. En la segunda parte, Ferrara intentó el cambio de sistema sustituyendo a Camoranesi y Diego por De Ceglie y Trezeguet y pasando a jugar con un 4-3-3 insólito hasta el momento. No dio ningún resultado, era imposible terminar con algo que ni siquiera se había empezado. Ahora hay quince días no para descansar, sino para reflexionar. No hay que buscar culpables ni apuntar a la falta de experiencia de Ferrara. Porque la Juve que todo el mundo aplaudía y que podía ganar el Scudetto también era la de Ferrara. Y justamente esa es la parte positiva: que la Juve de Ferrara ha demostrado que puede ganar el Scudetto.

> Puedes ver el resumen del partido en Curva Bianconera TV.

domingo, 22 de febrero de 2009

Hiddink, this is Juve


La Juve viajará el martes a Londres de la mejor manera posible. Con un empujón moral, con cierta tranquilidad mental y con un gran ambiente en la expedición. Se presentará en Londres un equipo muy animado tras la victoria de ayer en Palermo, un campo y un rival que nunca han dado facilidades para incarles el diente (menos a la Juve). Que después el triunfo sirva para no perder (más) ventaja con respecto al Inter, que sigue a nueve puntos y que preserve el segundo puesto en la tabla son detalles casi inapreciables en este aire de europeismo que desde ya vive todo el popolo juventino. Pero detalles que al final sirven para mantener vivas las ilusiones y para no enfocar todos los esfuerzos en un único objetivo. El equipo que ayer se llevó los tres puntos de Sicilia tuvo la capacidad sufrir, corrió riesgos, los aguantó, golpeó y castigó con el cinismo y la efectividad característica. Como lo hizo en el último tercio de la temporada pasada, cuando lograr el Scudetto suponía la elevación a los altares de la historia. Además de las conclusiones, absolutamente positivas, que podemos extraer del partido que vimos ayer, hay que quedarse también con algunas acciones individiuales, como la de Trezeguet, que volvió a marcar nueve meses después (no lo hacía desde el dieciocho de mayo pasado). En medio de todo esto, también hubo tiempo para el penalti que los locales reclamaron y que no concedió el colegiado por mano de Legrottaglie a centro de Miccoli. Por cerca que estuviesen ambos jugadores, era penalti, ya que el defensor de la Juve tenía el brazo extendido y encima lo movió. El Palermo tiene motivos para recriminar y quejarse. Otros no: 'Adrimano' volvió a aparecer para asistir a Cambiasso.

El hecho e que, a excepción de la pareja de ataque (Iaquinta-Trezeguet), Ranieri mandase al campo la misma formación que jugará el próximo miércoles en Stamford Bridge da una pista del respeto del mister hacia un equipo acostumbrado a dar el 120% de sí mismo contra los grandes rivales. En teoría, Legrottaglie y Chiellini en defensa y Sissoko y Nedved en la media eran la garantía para proteger a la Juventus de sorpresas indeseables. Y, considerando el inicio del partido, cuando el Palermo tuvo varias opciones de marcar, Ranieri acertó al andarse con pies de plomo. En cuatro minutos, el Palermo estuvo apunto de adelantarse por medio de Miccoli: primero fue Buffon el que estuvo hábil para desviar el disparo, con Cavani lento en el rechace; después fue el larguero lo que rechazó el cañonazo del ex-juventino y en esta ocasión Simplicio el que no estuvo atento a la segunda opción. Y ahí, a partir de esas ocasiones claras para el rival, después de algún susto inesperado e indeseado, la Juventus salió del letargo y empezó a jugar a un fútbol de calidad apreciable que tuvo como colofón el 'eurogol' de Sissoko a los 27'. El malí cogió el balón en la línea de tres cuartos, lo dominó y siguió alante con él con su potente carrera y su gran zancada, todo con una maestría y destreza impresionante. Si lo hubiese marcado otro se hablaría mucho más de ese gol, porque fue un verdadero golazo: un tratado de técnica, potencia, dinamismo y disparo.

Antes y después de la perla (negra) de Sissoko, la Juve supo crear alguna ocasión clara con Trezeguet, Nedved y Iaquinta, aceptando un partido de tú a tú y sin especular en nada: una señal de salud, confianza y consciencia. La solidez otra vez atrás (menos desordenado Molinaro desde el principio; más atento y ágil Grygera), la vuelta de Camoranesi y la confirmación definitiva de Tiago en el centro, donde lleva varios partidos a un gran nivel, dictando perfectamente el juego al equipo, terminaron por hacer caer la balanza del lado juventino. Y no porque el Palermo quedase a verlas venir, sino que buscó marcar y devolver cada golpe a la Juventus, aunque no todos estuvieron a la altura de la situación: Liverani mostró eficacia, pero a su ritmo (bajo); Cavani parecía un poco nervioso; Miccoli aparecía y desaparecía continuamente; Simplicio no tuvo su potencia ni electricidad; Bresciano no estuvo en el campo y Bovo tuvo que vivir las penurias del infierno. Pero es el viejo dicho de que uno juega como el otro le deja, y la Juventus ayer dejó poquito.

La reanudación estuvo más abierta, el Palermo la disputó cuerpo a tierra y a la guerra y la Juventus con un pizca de aprensión y con la reducción en las marchas para ahorrar energía (visto especialmente con la sustitución de Camoranesi por Marchionni). Nocerino expoleó al público del Barbera con un gran disparo en el 17' de la segunda, diez minutos después de que la afición se encendiese por el penalti no pitado de Legrottaglie (que lo era). Después fue Amauri el que hizo levantarse al graderío en su vuelta a casa (71') y a cuatro minutos después, con los aplausos de la sustitución transformados en continuos silbidos, rozó el gol, exaltando aún más el partidazo de Amelia: la asistencia fue de Nedved, de los más activos. De Amauri es noticia, además, que mañana su mujer Cynthia Cosini Valadares recibirá la nacionalidad italiano de manos del Presidente de la Repubblica, Giorgio Napolitano. Ahora a Amauri, al que muchos, con cierto desprecio, habían dejado de llamarle italo-brasileño para llamarle únicamente carioca, sólo le faltará que le llegue la citación de Lippi para jugar con Italia, que llegará. Justamente fue Amauri, con un gran jugada personal, el que le concedió a Trezeguet la oportunidad de marcar el 0-2 y terminar así con su maldición personal. Muchas cosas en un gran partido. Hiddink, this is Juve.

lunes, 6 de octubre de 2008

Sin salida

Como casi siempre, Alessandro Del Piero, capitán y juventino desde hace 16 años, tiene razón: la culpa de todo lo que nos está pasando y que sólo los ciegos no quieren ver no es sólo de Claudio Ranieri. Meterse hoy, tras la derrota de ayer contra el Palermo, que sigue a tres empates consecutivos, sería como quitarle el biberón a un niño que está mamando: demasiado fácil, demasiado cínico, demasiado ruín. En el fondo, la Juventus nunca ha jugado bien, ni cuando conseguía ganar los partidos gracias a los golpes de magia de los jugadores de verdadera calidad, ni cuando nos creíamos con derecho a obligar al menos un título a elegir entre Scudetto y Champions, ni cuando el cálido Sol del verano hacía sombra a los demás equipos. Renunciando al 4-4-2, Ranieri intentó reciclar su concepción del fútbol, poniendo a Giovinco por detrás de los dos puntas, Del Piero y Amauri, pero sacando un centro muy poblado con Marchisio, Sissoko y Poulsen: combinando, en teoría (no en la práctica), calidad con fuerza y potencia. El resultado, aunque la propuesta de incio no fue vista con malos ojos, fue nefasto. Y, siendo sinceros, y citando otra vez a Alex Del Piero, "Ranieri no estaba en el campo". Porque la confusión, la perplejidad, el hecho de no saber qué hacer y el no ver la salida del túnel es un estado colectivo y el problema no viene de ahora: viene de cuando se hizo este equipo con algunos fichajes que crearon dudas al principio pero que todos, absolutamente todos, avalamos más tarde. El parón para el juego de selecciones puede ayudar, pero quizá no: convivir, sin otro tema de conversación, con una crisis a cielo descubierto y sin posibilidad de contestar en el campo durante quince días no es la mejor situación.

El Palermo ayer fue un equipo ordinario, nada fuera de lo normal: pero le valió para llevarse los tres puntos del Olimpico. Miccoli adelantó al Palermo en un error de la defensa (Knezevic, De Ceglie y Buffon), empató y devolvió la ilusión Del Piero con un libre directo y después, con el equipo en inferioridad numérica tras la expulsión tan inevitable (para el árbitro) como criticable de Sissoko, le permitió a Mchelidze marcar su primer gol en Serie A en otro error de la pareja de centrales. Knezevic y Mellberg jugaron ayer juntos por primera vez y el resultado no fue el deseado ¿Culpa de Ranieri? ¿por qué? Alguien como Chiellini no se podía poner en riesgo en vista de las etapas que restan de la escalada juventina. Si los defensas, uno fichado gratis y otro cedido por un equipo de Serie B, no están a la altura de la camiseta, la culpa no es del entrenador. Ahora citamos a Buffon: "Cometemos demasiados fallos". Pregunta: ¿Por qué? El penalti no señalado a Del Piero (de Migliaccio y Cassani) no puede servir ni como excusa ni como atenuante.

Lo que más ha impresionado ha sido la debilidad y la pésima condición física de los jugadores, siempre llegando tarde a cada balón. Como pudimos ver personalizado en Sissoko (antes de ser expulsado fruto del nerviosismo que se vive en el seno del equipo), Poulsen, Camoranesi o incluso en Giovinco y Amauri. La reflexión aquí es obligada: un equipo que ha tenido un periodo de preparación más largo que el resto para disputar y superar una ronda previa de Champions ¿cómo puede estar ya sin fuerzas tras sólo tres meses de fútbol y sólo la mitad de partidos oficiales? No puede. Y aquí habrá que trabajar mucho y muy bien (algo extraño en la Juventus y en cualquier otro equipo de Ranieri), porque los efectos del cansancio siempre se han mostrado bien entrado el invierno, no a las seis jornadas de competición. Y este problema es el primero al que hay que ponerle remedio. Porque para esto sí tenemos medios y porque llega ahora un momento crucial de la temporada con la visita a Nápoles, el Real Madrid y el Inter. Porque por muy bueno que sea un futbolista, se convierte en normal si en lugar de correr, anda.

En definitiva, la Juventus es un espejo que refleja un montón de situaciones en las que la decisión tomada no ha sido la más acertada y el peor gesto de su entrenador. La Juventus tiene que volver a recuperar la fuerza del grupo (algo que marca la diferencia cuando el equipo se encuentra en desventaja técnica), como cuando ganar Scudetti era el pan de cada día. Ayer, equipo, directivos y el propio Ranieri abandonaron el estadio entre pitos e insultos. Decir que la situación no es grave y empezar a hablar de conspiraciones es querer distorsionar la realidad.

lunes, 7 de abril de 2008

Serie A, 32ª J. Palermo 3-2 Juventus

Sólo media Juve, Amauri costó muy caro


El duelo entre fantasistas que enfrentaba a Del Piero y Amauri (compañeros la próxima temporada) acabó en empate, pero el Palermo se llevó la batalla con un golazo de Cassani en el 44' de la segunda. En una muy buena segunda mitad, la Juve se rehizo y Del Piero neutralizó los dos goles de Amauri. Estuvo muy cerca de la victoria, pero acabó tomando de su propia medicina.
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La Juve pierde definitivamente el tren del Scudetto, pero no su espíritu. Sale derrotada de Palermo tras haber fallado una barbaridad de ocasiones de gol y con tres goles en el bolsillo, aunque Buffon no hizo ni una sola parada (bastaría este dato para entender lo loco y precioso que fue el partido). Y vuelve a Turín con la preocupación de ver más cerca a los rivales por la Champions y con un imperativo para la directiva de la Juve: Hay que fichar a Amauri ya. Del Piero y Amauri demostraron ayer ser dos de los jugadores más en forma de la Serie A. Deben jugar juntos, cueste lo que cueste. Cierto, el resultado de ayer no cambiará por mucho de que fueran ellos los que lo marcaron, pvero cambiarán otros muchos resultados.
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Amauri, futbolista dado de alta como autónomo en el Palermo, fue el hombre en torno a quien giró el primer tiempo del partido. Revolucionó su actual equipo y puso de vuelta el equipo en el que jugará el próximo año. Apenas 14 segundos después del pitido inicial ya disparaba, aunque Buffon no tuvo ningún problema en dejarla pasar. Pero el italo-brasileño no tardó mucho más en demostrar su calidad y su acierto de cara a puerta. Era el 11' cuando Amauri pescaba un balón que Guana le había robado a Del Piero, encontraba la defensa de la Juve descolocada y rematar de manera espectacular una pelota que se iba a colar por la escuadra izquierda de Buffon.
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La Juve se encuentra inmediatamente por debajo en el marcador y completamente bloqueada. No es la primera vez que pasa, la Juve siempre ha sido la reina de las remontadas. Pero ayer parecía imposible que llegase. Porque el enfoque con el que la Juventus miraba el partido no era el correcto. Porque a la baja de Zanetti hubo que sumarle la de Nedved tras un choque con Guana en el minuto 23. Porque la Juve siempre tiene una actitud apática ante el fútbol de las primeras partes. Nocerino, titular sorprendentemente por delante de Salihamidzic, confirmó todas sus limitaciones técnicas, Camoranesi parece nervisio y sólo Sissoko da garantías en el centro del campo, pero él nunca podrá llevar la manija del equipo. Así las cosas, el segundo del Palermo parecía cuestión de tiempo. Ayer tuvo cosas de gran equipo el de Calantuono: perfecto en la defensa, en la presión y en sacar la contra buscando a Amauri. Que demostró (aunque no hacía falta) que es un jugador de primer nivel mundial al rematar un centro de Casserta anticipándose a Chiellini en el salto y marcándole el segundo a Buffon. Antes había salido Iaquinta (aunque nunca entró en el partido) en sustitución del lesionado Nedved.
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En la reanudación, Ranieri se jugó todo lo que tenía. Probó con Tiago, pero el que acudió al rescate, una vez más, fue Alessandro Del Piero. No sabemos que es lo que habrá pasado en el vestuario en el descanso, pero la verdadera Juve se vio sólo en la segunda parte y fue Del Piero el encargado de darle forma. En el mintuo siete, Sissoko se mete en el área atravesando camisas rosas, su disparo es rechazado por Fontana, pero la bola le cae a Del Piero y acaba en las redes del Palermo. La Juve crece y el Palermo se echa más atrás. Sissoko termina de adueñarse del centro del campo y un centro suyo (26') lo remata Trezeguet, rechaza Fontana y otra vez más aparece Del Piero. Otro gol más que iba a firmar otra remontada. 233 con la camiseta de la Juventus, donde ningún otro (ni siquiera Amauri) podrá llegar nunca. Pudieron ser 234 cinco minutos después, pero su disparo de libre directo se estrelló en el palo. La Juve había despertado, tiraba de épica como el partido de Parma y Legrottaglie, Trezeguet por dos veces y Iaquinta estuvieron a punto de hacer el tercero. Pero en una contra, Amauri provocó una falta de Camoranesi cuyo rechace le cayó a Cassani que sacó un disparo terrible desde más de 25 metros que hacía el 3-2. Era el minuto 89, el partido iba a terminar con la Juve perdiendo cuando suele ganar en un partido en el que mereció mejor suerte y en el que Amauri demostró que vale su peso en oro. Fichálo, fichálo.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Serie A, 13ª J. Juventus 5-0 Palermo

Victoria de campeones


Una de las mejores Juventus del campeonato dio una lección magistral y desmontó al equipo de Colentuono, que no supuso nunca un problema. Marcaron Trezeguet y Iaquinta, que fueron titulares, y Del Piero dejó su sello con un libre directo espectacular.
Ya después de trece jornadas de liga y una (otra) victoria aplastante sobre un Palermo inexistente, ya nadie puede decir que es casualidad que la Juve esté segunda, aunque es cierto que el Inter es primero y aún con un partido menos. Pero la victoria de ayer es más que tres puntos, es algo más que una manera de llegar al segundo puesto. La victoria de ayer acabó con una racha negativa de dos empates consecutivos (Inter y Parma) y manda un mensaje claro a quién la semana anterior se apresuró a decir que este cameponato sería un mano a mano Inter-Roma. Este resultado, una orgía de goles, es en definitiva más importante sobre el plano psicológico, que una confirmación de la calidad técnica o de la valía de una táctica. En el fondo fueron dos enormes delanteros, Trezeguet y Iaquinta (17 goles entre ambos) los que asestaron un espadazo a la 'defensa' del Palermo, haciedo fácil, casi como si de un mecanismo se tratara, algo que por un poco pareció complicado. Después Del Piero redondeó el marcador con el tercer, de falta, seguramente lo que se le da mejor, Marchionni dilató la opera con un gol con el que se recuperó a sí mismo, y ya al final, otra vez Del Piero (de penalti que le hicieron a un Nedved en claro crecimiento) puso el broche de oro a una de esas noches que saben a verdadero fútbol en Turín.
Las ganas de la Juve en el retorno a la liga y con la visita a San Siro el próximo sábado en mente superaron ayer lo imaginable (también lo esperable). Y no sabemos que hubiera pasado si Ranieri hubiese optado por un centro distinto al que planteó de inicio, con Tiago (que no dispuso ni de un minuto) en el lugar de Nocerino, que parece que anda ya en la reserva, y nos van desvaneciendo las ansias de tener nuestro particular Gattuso. Quizá la Juventus hubiera sufrido menos en el medio, donde la inferioridad numérica se juntó algún tiempo con el buen hacer del trivote Simplicio-Guana-Ca­serta, quizá la Juventus hubieramos tenido una circulación de balón más fluida, más eficaz. Pero son sólo quizás, porque no sabemos si Tiago hubiera aprovechado su oportunidad. Y, cómo no, tuvo que acudir Trezeguet, con una cabriola para rematar la dejada de cabeza de Legrottaglie a saque de córner, para transformar el partido que estaba siendo lento e impreciso en lo que sería la marcha triunfal del equipo. Desde el momento en que la Juve se adelantó con el 11º gol de Trezeguet, el Palermo se vio obligado a cambiar su discurso y a dejar espacios que la Juve aprovechó. Primero con un gran cañonazo de Nedved que sacó Barzzagli de porteria, y después, en el 41 con Iaquinta, que se revolvía en el área para cazar un centro de Camoranesi, superaba de manera casi imposible a un Barzzagli que parecía dormido y ponía el 2-0 en el marcador. Iaquinta, que antes, con dos faltas, había obligado a Agiardi a emplearse al máximo; Iaquinta, que gran actuación tras gran actuación muestra que fue una contratación sensacional y que puede ser titular en cualquier momento. Ayer 'dejó en el banquillo a Del Piero, y alguién en Italia se afanó a criticar al 10. Tiempo les sobró para tragarse sus palabras. A los 3 minutos de saltar al campo sustituyendo a Iaquinta, Alex puso el 3-0 con una punizione de esas que están patentadas.
A Buffon le vimos intervenir por primera vez en el 7' de la segunda parando un tirito de Zaccardo, cuando Colentuono decidió cambiar su desastroso sistema metiendo a Edson Cavani en el puesto de Caserta, variando un 3-6-1 a un 3-4-3. Un hecho aislado, una anécdota, sólo se quedó en eso, en una variación del sistema, porque la Juve no dejó de atacar, auspiciada por los miles de espacios que dejaba atrás el Palermo. Al tercer gol de Del Piero le siguió el de Marchionni (que entró por Camoranesi), que fue la culminación de una contra letal comandada por el capitán. El hecho de que al capitán no le gusta descansar y se tema algo no muy bueno lo vimos en una bronca que le echó a Palladino después de que el napolitano no le devolviera un balón. El propio Del Piero marcó el penalti del 5-0 (faltita de Biava a Nedved) y ahora espera estar el próximo sábado en la Scala del calcio. Otro banquillo convertiría su descanso en un caso a ojos de muchos, entre ellos los aficionados. Pero la impresión es que esta Juventus está preparada para darnos grandes sorpresas, y no hay un sitio para vibrar mejor que San Siro...

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