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viernes, 29 de mayo de 2009

A Ranieri no le gustaba Giovinco


Sebastian Giovinco es un jugador para la Juventus. Lo ha demostrado cada vez que ha salido al campo, haciendo algo distinto, dando su aporte de calidad y ayudando al equipo a resolver situaciones complicadas (como en Lecce o en Minsk contra el BATE). Pero además de técnica, Giovinco ha demostrado tener carácter desde que llegó a la Juve. Su falta de minutos no le hicieron rendirse y siempre ha tenido fe y ha creído en sí mismo por encima de todo. Es un luchador y lo corroboró ayer en la presentación del libro "La favola bella della Formica Atomica", que pretende, con el ejemplo, enseñar a otros jóvenes que sí se puede jugar en la Juventus. Ayer volvió a declarar su amor por la Juventus, sus ganas de quedarse donde está y de cobrarse una pequeña 'vendetta', afirmando que no le asusta el fichaje de Diego y que si este año no ha jugado con continuidad, era porque "al anterior entrenador no le gustaba".

Seguramente, las palabras de Giovinco no sean un intento de desahogo, y dan más fuerza todavía a la declaración medioinstitucional de Alex Del Piero el pasado domingo, tras ganar al Siena después de dos meses sin poder hacerlo: "Ranieri tiene una manera de ver el fútbol que sólo él entiende". La fractura entre el técnico y el vestuario era evidente y se ha confirmado en cuanto la situación finalmente ha estallado. El por qué de lo tardío de la decisión de la directiva de rebocar a Ranieri de su puesto es otro tema. Porque de entre todo esto, lo que resalta más, es el engaño en el que nos tenía instalados el técnico anterior. Desde principios de temporada dijo que iba a apostar por Giovinco, que iba a ser una pieza fundamental del futuro. Después habló de "gestionar correctamente" a los jóvenes y al final ni le gustaba ni apostaba ni gestionaba. Algunas decisiones incomprensibles se vieron soliviantadas por resultados positivos, por la garra del equipo o por pura palabrería que logró convencer a muchos. En su segunda etapa en el Valencia, en El país, un periodista le preguntó: "¿Por qué Aimar no puede jugar tres partidos seguidos?" La respuesta de Ranieri fue bastante locuaz, directa y definitoria: "Porque pesa 60 kilos".

La reiteración permite, después del desenmascaro paulatino que se le va haciendo a Ranieri, calificarle para siempre: su desprecio por el fútbol de calidad ha terminado convirtiéndole en un fantasma que se verá condenado a vagabundear por las alcantarillas del fútbol más socarron y simplista. Sus niñatadas tras caer eliminado ante el Chelsea han terminado por condenarle de por vida, dejando al descubierto a la poca persona que había detrás del entrenador leído que con sus dicterios siempre en positivo encantaba a las sirenas. Si perdió la oportunidad de hacer historia con la Juventus, ha sido, simplemente, porque no estaba a la altura ni como persona ni como entrenador.

Pero Claudio ya es un problema del pasado y fácil de olvidar. Agraciadamente, el espíritu del equipo sobrevive. Sin el yugo romano, el equipo conserva intactos esos futbolistas compatibles con el juego atractivo y eficaz y ha incrementado el nivel técnico con Diego Ribas. Ése es el camino, dejando espacio al fútbol y la imaginación necesaria sin entrar en conflicto con planteamientos tácticos muchas veces absurdos. Sin Ranieri, Giovinco quedará libre para devolver a la Juve la gloria arrebatada a base de regates, caños, pases y goles imposibles También Trezeguet, ahora que su presencia no incomoda a nadie y Quagliarella se fue al Nápoles

lunes, 18 de mayo de 2009

Ciro Ferrara, la puerta al futuro

Ranieri ya es un problema del pasado. A dos jornadas del final de la temporada y después de 57 días sin ganar, ayer llegó la destitución de Claudio Ranieri. Una destitución inevitable después de la pésima imágen que la Juve dio como equipo contra la Atalanta. Un equipo cansado, vacio, plano, sin ideas, sin soluciones, sin una táctica definida, demasiado confuso. La noticia del cese de Ranieri no ha sorprendido a nadie, ya que el cambio era obligado: el equipo no podía seguir así y peligra ahora seriamente el tercer puesto, el objetivo mínimo para esta temporada. Como ha dicho Blanc, "después de 55 días de confianza y apoyo" al anterior cuerpo técnico, la directiva ha despertado, comprendiendo los muchos errores que se han cometido esta temporada por parte del cuerpo técnico de Ranieri. La preparación física del equipo fue nefasta desde el inicio de la temporada, y lo comentamos todos. Seguramente no se le dio la importancia que deberían tener las más de setenta lesiones que la Juventus ha sufrido esta temporada; algo que no puede ser fruto de la mala suerte, sino de una preparación física deficiente. La forma de encarar los partidos, excesivamente conservadora, ha sido errónea en demasiadas ocasiones. Además, Ranieri ha tenido muchos problemas con el vestuario, con la gente más importante del vestuario. No significa que tuviese que ceder ante ellos, pero sí debía tener una relación más clara y profesional. Tampoco tuvo una relación demasiado fluida con los jóvenes, y a la vista de todos está la pésima gestión que ha hecho con Giovinco, desterrado en el tramo final de la temporada. Y además de todo esto, mintió. Mintió en relación a los fichajes: primero dijo que no pudieron fichar a Xabi Alonso por su precio excesivo, para terminar reconociendo que él mismo no lo quiso y prefirió a Poulsen. Y se contradijo más si cabe con Diego: pudo incorporarlo la temporada pasada, pero desechó la opción porque entraba en conflicto con su sistema de juego. La semana pasada, cuando saltaba la noticia de su fichaje prácticamente cerrado, quiso apuntarse el tanto diciendo que él le fichó y que por tanto, quería entrenarle. En definitiva, la Juventus podía haber hecho más, ni siquiera le favorece al técnico una comparativa con la temporada pasada. Con estos mismos jugadores, los que él eligió, podía haber luchado por cotas más altas y sin embargo no hizo ni siquiera titubear el dominio del Inter. Y no lo ha hecho porque no ha creido que fuese posible, no ha afrontado el campeonato con la mentalidad ganadora, sí con una mucho más modesta, conservadora y victimista, como la de Ranieri (fruto siempre, que quede claro, de las multiples lesiones, a su vez el resultado de una mala preparación). Algo que no forma ni puede formar parte de este equipo. Y por eso se va Ranieri. Esta es una entidad con hambre de victorias y que ahora se encuentra con un clima de rabia y desilusión porque queda la sensación de que la temporada se ha tirado por la alcantarilla: a la Juventus no le puede valer luchar por el segundo o por el tercer puesto.

Y aunque sea un objetivo ciertamente triste, para no perder el tercer puesto llega Ciro Ferrara al banquillo de la Juve. Ha sido un nombramiento, reconocido por la propia directiva, buscando la reacción del vestuario. Pero en realidad, la llegada de Ciro Ferrara puede ser algo más que un toque de atención al vestuario. Ciro Ferrara representa el orgullo de la Juventus. Y sobre eso, el orgullo, ha cimentado su discurso de presentación: la Juventus tiene que encontrar el orgullo y la dignidad que ha perdido con Ranieri en los dos últimos meses. Con el técnico romano, la Juventus había caído en una desidia y una dejadez nunca vista en la historia y cambiar este chip, revivir al equipo, será el objetivo de Ferrara a corto plazo. Pero, atención, porque Ciro Ferrara no es un simple parche. Ferrara puede y debe ser el futuro de la Juventus. De hecho, ya estuvo cerca de sentarse en el banquillo de la Juve a principios de temporada, en ocasión de la primera crisis y, por su labor como jugador primero y como encargado del fútbol base del club después, es muy apreciado dentro de la entidad.

Cierto es que nunca ha entrenado a un equipo profesional, pero está cosechando unos resultados altamente positivo en las categorías inferiores del equipo, y siendo el ayudante de Marcello Lippi durante cuatro años, en los que ganó un Mundial como segundo entrenador, algo de la mentalidad ganadora del seleccionador italiano habrá adquirido. Además de sus multiples apoyos y el aval por el trabajo bien hecho en las categorías inferiores, Ferrara tiene a su favor la capacidad con la que podría manejar un vestuario que le conoce a la perfección. No tendría problemas con la 'vieja guardia' (fue compañero de Buffon, Legrottaglie, Camoranesi, Nedved, Del Piero, Trezeguet y Cannavaro) ni con los jóvenes, ya que se ha especializado en trabajar con ellos: en ambos casos acumula un conocimiento de los jugadores y se ganaría rápidamente el respeto de todo el vestuario.

Ferrara es un hombre de la Juve en su máximo sentido y el encargo de entrenador será la cuarta función que desempeñe dentro del club, después de ser jugador, directivo y responsable de las categorías inferiores: cuatro cambios y él siempre se ha mostrado sereno y al servicio del club. A día de hoy, podemos decir casi al 100% que será él entrenador que dirija al equipo la próxima campaña. En un rol distinto, se volverá a ver con muchos de sus compañeros, pero especialmente con uno: Cannavaro formó zaga con él en el Nápoles, en el Parma y después en la Juve. La integración de Cannavaro, con un entrenador con quien tiene mucho en común, sería mucho más fácil y factible. Algo positivo a todas luces. Además, se acabaría con esa incomunicación que existe ahora entre el equipo de fútbol y los directivos, ya que no existe un enlace mejor que Ciro, que ha estado en ambos bandos. Los malentendidos en el vestuario pasarían a la historia y volvería el equilibrio al equipo. Y quizá así podría abrirse para Pavel Nedved la posibilidad de retirarse como futbolista y entrar directamente a la organización juvenil de la Juventus, recogiendo el testigo que deja ahora Ciro Ferrara. Y quizá, sólo quizá, con una estructura deportiva mucho más sólida, seria y asentada, podría producirse la vuelta de Lippi al club en el papel de director deportivo. Ferrara no es un parche, no tiene que ser un entrenador interino que llega a solucionar la papeleta. Sino que tiene que ser la puerta al futuro de un equipo organizado y ganador. El cambio de Ferrara a dos jornadas del final del campeonato quizá sólo se haya visto adelantado un par de semanas. Pero sin duda él tiene las llaves de un futuro al menos esperanzador para la Juventus. Para que no pase como esta temporada, que empezamos hablando de Scudetto y Champions y terminamos llorando la perdida en semifinales de la Coppa. Con confianza, es el camino a seguir. Queda mucho que trabajar de cara al futuro. Pero ahora sí. Parece que por fin todos remamos en la misma dirección.

Ciro Ferrara, nuevo entrenador de la Juventus

Ya es oficial: la Juventus cambia de página y destituye a Claudio Ranieri en el puesto de entrenador. Después de muchas defensas al técnico por parte de la directiva, de 57 días sin ganar, de una mala imagen del club y varias polémicas con algunos de los jugadores, el precio que paga Ranieri no es el despido a final de temporada, sino el cese inmediato de sus funciones (algo que no ocurría desde 1969, cuando fue destituido el argentino Luís Carniglia) tras el enésimo fracaso consecutivo de ayer en Turín contra la Atalanta. Ciro Ferrara, ex capitán de la Juventus y hasta ahora encargado del fútbol base del club, será el encargado de dirigir al equipo en Siena y en el Olimpico contra la Lazio en su primera experiencia en un banquillo como máximo responsable. El objetivo del nuevo entrenador, será completar la clasificación de la Juventus para la próxima edición de la Champions League evitando la ronda previa. Si la experiencia es satisfactoria, podría ser confirmado en el banquillo la próxima temporada.

Ranieri, por favor, vete


Qué ilusos fuimos todos al pensar que en San Siro vimos una buena Juve, que resurgía de sus cenizas, y que parecía volver al camino de, por lo menos, la entrega. Viendo cómo ha marchada esta última jornada, podemos utilizar el partido del Milan en Udine pensoso cuando más tenía que dar la cara, para explicar el rendimiento distinto, aunque no muy bueno, de la Juve el pasado sábado en el Meazza. Ayer, a falta de algo que echarnos a la boca, tuvimos que alegrarnos con el gol de Sergio Pellissier para el Chievo, que mantenía al Genoa a una distancia, ya incalcanzable, de seis puntos, en un momento en el que el peligro de perder incluso la cuarta plaza y quedarse fuera de la próxima Champions era más que real visto lo visto. Por lo menos, con goles ajenos, la clasificación para la Champions está asegurada y ahora 'sólo' falta saber el orden: segundo (sería un milagro), tercero o, en el peor caso, cuarto. El fatídico 22 de marzo, el punto final y real de la etapa de Ranieri al frente del vestuario de la Juve, la Juventus aventajaba en siete puntos al Milan y tenía trece más que la Fiorentina. Visto lo de ayer, el empate en San Siro fue un espejismo, como pronto nos recordó la Atalanta, que por otra parte, era uno de los mejores rivales posibles, sin nada que jugarse, y que lanzó tres ‘goles’ al larguero. Con las puertas del estadio cerradas para la afición, la Juve dejó bien abierta la suya y Buffon volvió a ser el mejor del equipo. El resultado final, si es que importa, fue de empate a 2. Y gracias. Porque si Amauri y Legrottaglie estrellaron dos disparos al palo, Plasmati también lo hizo por dos veces y Cigarini una tercera. Y así, la Juve lleva sin ganar desde el pasado 21 de marzo (4-1 a la Roma). Desde entonces, ha sido incapaz de cosechar seis empates y dos derrotas. Algo fácil de explicar si vemos las estadísticas goleadoras: 14 goles a favor y 16 en contra (dos por partido). Un ataque aceptable, pero un sistema defensivo de Serie B. Y resulta paradójico, que sólo le marcasen un gol a la Juve, Milan e Inter. Todos los demás, dos (Lazio, Reggina, Lecce y Atalanta) o tres (Chievo y Genoa).

Con el empate de ayer, prácticamente nos despedimos del segundo puesto y hay que guardar muy mucho el tercero para evitar la previa de la Champions. Otro dato significativo es que el equipo de Ranieri tiene ahora dos puntos menos que la temporada pasada. Una estadística difícil de analizar y que sólo se podría llegar a explicar, entendiendo el final de la etapa de Ranieri en el club. El año pasado, un equipo recién ascendido, nos conquistó a todos. No existen dudas sobre el buen trabajo de Ranieri. Le devolvió la solidez histórica a la Juventus y de vuelta a la Champions. Sin duda, ha trabajado bien, a pesar de algunas decisiones polémicas. Pero al final ha sido su comportamiento, uno de sus puntos más fuertes a lo largo de su carrera, lo que han terminado con él. Su relación con el vestuario es completamente irreconciliable, y eso ha repercutido en un divorcio con la afición. Que no le perdona la condena a Trezeguet, un elemento imprescindible en situaciones de emergencia, y el ostracismo al que tiene sometido a Giovinco, eligiendo a Zebina como tercer cambio antes que a él en los tres últimos partidos. Si Ranieri, como dice y no vamos a poner esto en tela de juicio, quiere bien a la Juve, debería aceptar la obviedad, ver que no puede con el proyecto, que está solo y que su etapa en la Juve ha terminado. Ha obtenido del equipo un rendimiento notable, pero si el sábado pasado dijo que “podíamos haber sacado algo más”, ayer dijo que “con este equipo estamos ya dando el máximo”. Han sido estas dudas, esta falta de claridad en torno a tantos temas lo que le ha hecho perder la confianza de todos. Y si alguien quiere bien a Ranieri, si alguien le apoya, que hable con él y le diga que ha terminado con la Juventus. Que no puede seguir alargando la agonía de un proyecto que posiblemente empezó enfermo y que ya nadie es feliz en la Juventus. Ni siquiera él. Así que Ranieri, por favor, vete.

La Juventus se va concentrada a partir de hoy. Una muestra más de la deriva en la que está la directiva (ayer mismo después del partido se negó la posibilidad) y es posible que hoy se tome la decisión de relevar a Ranieri en su cargo para salvar lo que queda de salvable de la temporada, confiándole el equipo a Ciro Ferrara, hasta ahora el máximo responsable de las categorías inferiores de la Juve. Una decisión arriesgada, pero quizá menos que dejar al equipo descomponiéndose entre sus propias cenizas mientras las brasas empiezan a chisporrotear cerca de una directiva demasiado autocomplaciente y confiada. La Juventus, entendida en su más amplio significado, necesita reaccionar. Y, como el propio Cobolli dijo, “sólo quedan dos partidos, ya no quedan tres”. El equipo ha caído en una dinámica perdedora constante e irreversible a día de hoy. Y como dice la famosa ‘Ley’, cuando las cosas van mal, pueden ir peor. Y ayer apareció la mala suerte en el primer tirito de la Atalanta, obra de Cigarini, que golpeó en Legrottaglie, cambiando la trayectoria y llevándolo hasta el fondo de la portería. Aún estando en un peligro continuo, la Juve logró remontar con un cabezazo de Iaquinta (asistencia de Nedved) y una genial volea de Zanetti, desde más de 25 metros, perfecta y bellísima. Un equipo ‘normal’ hubiese hecho valer la superioridad (aunque fuese meramente la clasificatoria), para cerrar el partido. La Juve, sin embargo, se dejó marcar un gol absurdo en un saque de esquina con dos cabezazos de los bergamascos en el área. Otra estadística: cero tarjetas. En la segunda parte, la Atalanta pudo ganar con comodidad, la Juve ni siquiera puso la garra. Nunca nadie aseguró que este equipo iba a ganar el Scudetto, pero tampoco que podía descender. Ranieri, por favor, vete.

martes, 12 de mayo de 2009

La Juventus y el equipo de Ranieri

Juve, cómo has cambiado... Con los resultados en la mano, la Juventus ha sido grande contra los grandes y el equipo de Ranieri ha sido pequeño contra los equipos 'humildes'. Y por eso se ha quedado sin opciones de ganar el Scudetto y sufriendo para evitar la ronda previa de la Champions. Ahora nos separan once puntos del Inter; una diferencia que hemos perdido por motivos psicólogicos podríamos decir o por el excesivo conservadurismo del técnico romano. Mirando los resultados de esta temporada, podemos ver que la Juve ha obtenido 18 puntos contra los 'grandes' (los seis primeros) por 19 del Inter. En todo lo demás, en los partidos menos complicados, la Juve se ha vendido. Una estadística que demuestra que en el cara a cara la Juve no le teme a nadie y deja constancia de que la plantilla a disposición de Ranieri no es la peor del mundo como ahora parece. Y desde aquí, de la certeza del ADN Juve, es desde donde el equipo debe empezar a construir un nuevo futuro para remediar los errores del pasado. El fichaje de Diego puede ser un punto de partida, pero no debe ser el único.

Los problemas de la Juve, como decíamos, han llegado contra los equipos 'pequeños', donde el equipo de Ranieri ha caído con estrépito vergonzoso una y otra vez, dejando a final de temporada una irregularidad que puede costar demasiado cara. Podemos hablar de una táctica que buscaba reservar en medio de tantas lesiones, de un exceso de seguridad (que ha parecido en momentos puntuales), de un técnico que no ha sabido motivarse a sí mismo, que no ha confiado en sus jugadores y al que finalmente una suma de pequeños errores le estallaron en la cara el día de la eliminación de los octavos de la Champions. Volviendo a la estadística: la Juve ha empatado contra tres equipos que están luchando por la permanencia en la Serie A (Chievo, Lecce, Reggina). Después ha perdido contra Palermo, Nápoles, Udinese y Cagliari. En total se ha dejado por el camino al menos 20 puntos, considerando aceptables sendos empates en el San Paolo y el Friuli. Hubiesen bastado la mitad de estos puntos para estar luchando por el Scudetto en estas tres jornadas que quedan, en lugar de intentar lograr el segundo puesto y tener que defender el tercero. Unas estadísticas demoledoras, ya que hasta hace bien poco, la Juventus acostumbraba a dejarnos algunas goleadas durante la temporada.

El punto que la Juve sumó el domingo en San Siro rompió la serie negativa de la Juve (que aún así no gana desde hace más de 50 días) y mantener a una distancia prudencial, aunque peligrosa, a la Fiorentina (3 puntos). Porque el tercer puesto es fundamental para entrar directamente en la Champions League y evitar el riesgo de la ronda previa, que será más complicada la próxima temporada. Por lo tanto el domingo contra la Atalanta serán de vital importancia los tres puntos para evitar que la Fiore nos iguale en su impresionante sprint final. Después la Juve tendrá que enfrentarse al Siena en el Franchi y en casa contra la Lazio. El calendario parece favorable, aunque en los partidos más importantes la Juve ha perdido demasiados puntos y mucha credibilidad. Hasta final de temporada, la Juve tendrá que concentrarse, aparcar las diferencias y jugar siempre con el espíritu de San Siro, donde los jugadores salieron con la cabeza alta y pudieron ganar (quizá hubiese llegado la victoria con Giovinco o Trezeguet) contra el equipo más en forma del momento.

El problema de Ranieri y de la Juve, además de la clasificación apremiante, ha sido la escasa valoración de algunos de sus jugadores, especialmente los más jóvenes. Tras superar una dura lesión y caer contra el Chelsea, Ranieri hizo esfumarse a Trezeguet del equipo y su única misión ahora es correr por los sobrantes laterales del césped de los estadios. Por su parte, Giovinco ha jugado poco, menos de los deseable y recomendable y no ha podido mostrar del todo su verdadero gran talento. Lo mismo podemos decir de De Ceglie, aunque en su caso han habido demasiadas lesiones de por medio, y Marchisio, que siempre que entró lo hizo bien, pero Ranieri acaba siempre por quitarle el sitio cuando alguno de los lesionados veteranos se recupera. Los tres seguramente hubiesen merecido más espacios y aunque los tres nos han dejado pinceladas de su valía, sólo Marchisio, que estará con Italia en la próxima Copa Confederaciones, parece haber podido confirmarse en el equipo.

Como ya hemos dicho, la Juventus tiene el imperativo de conservar la tercera plaza para asegurar la Champions y no tener que disfrutar de unas vacaciones más cortas y correr riesgos innecesarios. La temporada aún no ha acabado; hay mucho en juego y hay que seguir concentrados. Como dicen, una crisis va bien, puede suponer el cambio necesario, pero muchas y pequeñas son una ruina. Los jugadores de la Juventus, vayan a seguir o no, deben afrontar la crisis desde ya. Es importante para no arruinar del todo una temporada que termina siendo mala no obstante las promesas de todos de inicio de temporada.

sábado, 14 de marzo de 2009

Segundos y segundos


Se puede ser segundo y ser segundo. Hay formas y formas. Porque si el Scudetto, en el que la Juve, entendida como equipo, puede creer ahora un poco más, sería un verdadero éxito, el puesto de honor podría ser algo satisfactorio según la manera en que se logre. La directiva ha confirmado su confianza en el entrenador, algo lógico y normal a estas alturas de la temporada, pero todos (los propios directivos incluidos) tenemos las ideas muy claras sobre cómo tiene que acabar la temporada la Juventus.

Terminar segundos podría no ser suficiente, porque si la diferencia con el Inter no disminuyese o, peor aún, aumentase, daría lugar a una situación de impotencia con respecto al Inter (muy abordable, por otra parte) y el resumen final de la temporada no podría ser sino negativo. Sería una mancha en la confianza que el club y la afición ha depositado en Claudio Ranieri. Sin embargo, terminar segundos tras haber peleado con el Inter de tú a tú, habersele acercado, haberle puesto nervioso, sería un resultado satisfactorio para todo aquel aficionado realista. Si después se ganase, en una pelea cuerpo a cuerpo (para la que también se necesita suerte), sería magnífico, pero lo importante es que la Juve muestre la garra histórica y que vimos contra el Chelsea: la Juve debe poner todas sus fuerzas en este sprint final para no ser el espectador de lujo de la fuga solitaria del Inter.

Y para conseguirlo es fundamental reconstruir el equipo en un tiempo record tras la eliminación con el Chelsea, que ha dejado dos heridas bastante profundas. La primera tiene dos trayectorias, es la doble lesión de Amauri y Manninger y que vuelve a aumentar a once el número de lesionados (para hacer un equipo de absolutas garantías: Manninger; Andrade, Knzevic, Legrottaglie, De Ceglie; Camoranesi o Marchionni, Sissoko, Zanetti, Nedved; Amauri, Trezeguet). La situación ya no es preocupante ni alarmante. No existe un calificativo. Sólo puede solucionarse. Llevamos cinco meses hablando del por qué de tantas lesiones y nadie ha encontrado la explicación. Pero alguien tiene que buscarla (y encontrarla). Porque seguro que la hay.

La segunda de las heridas, puede que incluso más profunda, el enfrentamiento mediático entre Trezeguet y Ranieri: escalofriante, impensable, insoportable, condenable y difícilmente perdonable. Mal Trezeguet por desfogarse en la prensa tras un mal partido. Peor Ranieri por llamarle "niño malcriado" y decir que "estábamos jugando nueve contra once, sólo tocó seis balones en el segundo tiempo". Y es peor Ranieri porque dentro del mutuo acto de irresponsabilidad, la suya es mucho más grave, puesto que es el guía del grupo, el ejemplificador. Pero entre todas las frases de una rueda de prensa que nunca tuvo que producirse y que a la larga va a pasar factura (esperemos que no al equipo como tal) fue cuando el mister dijo: "Tengo que saber quien está conmigo y quien no". Hace meses, tras la derrota en el San Paolo, hubo ya reuniones para aclarar la situación entre el técnico y los jugadores. Ahora vuelven a ser obligadas. Porque la temporada aún no ha terminado: quedan el Scudetto y la Coppa. Porque los que podemos sentirnos traicinados y a los que se nos ha faltado al respeto podemos ser nosotros. Hay formas y formas.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Un aplauso para Ranieri


Quizá hoy, tras las decisiones de dudosa utilidad que Ranieri empleó el miércoles ante el Catania y que, a muy pequeña escala, eso sí, han lastrado el inicio de la competición para la Juve, pueda parecer que no es el momento más adecuado para aplaudirle y reconocer su trabajo. Porque gracias a su duro trabajo durante dos temporadas, 'su' Juventus se ha ganado en Italia la etiqueta de 'anti-Inter', o, para entendernos, ha confirmado a la Signora, como la primera alternativa al domino del Inter a los ojos de la opinión pública. Y le ha costado. No hace mucho tiempo, Ranieri tenía que salir a dar la cara, a defenderse por realizar unos fichajes que no gustaron a parte de la afición (la que ahora les aplaude) mientras en Milan unos disfrutaban con el fichaje de José Mourinho, entrenador de gran impacto mediatico, y otros con el fichaje de un ex Balón de Oro, ahora de latón pintarrajeado de dorado. Ranieri es un tipo muy inteligente, siempre ha sabido qué hacer y cómo hacerle y siempre ha estado seguro de ello. Como dijo Guus Hiddink en la última concentración de seleccionadores europeos, el mérito de Ranieri es doble porque "él ha tenido que construir un equipo, mientras otros (en referencia encubierta a Mourinho) han llegado con todo el trabajo hecho". Así las cosas, Claudio Ranieri, al que podríamos llamar Normal One, no ha tenido miedo de enfrentarse a nadie, ni al Special One, porque considera a su equipo tan fuerte, tan bueno, con tanto carácter y tantas virtudes, que no debe temer a ningún rival, aunque siempre con la humildad necesaria para no faltar al respeto a nadie. Y mucho menos al campeón de Italia. Pero un mes de campeonato ha bastado para darle la razón a Ranieri, que este verano sí ha acertado con todos sus fichajes y, atendiendo a la clasificación y la dinámica de juego de los grandes, también a la gente que vio en esta Juventus fuerte, luchadora y aguerrida la principal alternativa del Inter. O quizá, mejor dicho, en este primer mes de competición, hemos visto que la lucha por el Scudetto puede reducirse a un derbi Inter - Juve. Una especie de ajuste de cuentas.

Cuatro partidos no pueden sentar jurisprudencia y seguro que en los próximos meses pasarán muchas cosas, pero ya hemos visto algunas cosas que no podemos ignorar y que merecen ser nombradas. Por ejemplo, Juve e Inter son dos equipos creados con los mismos fundamentos tácticos, que hacen de la potencia su principal virtud, creados para preservar la virginidad del marcador y lo sacro de las tácticas, aunque para ello tengan que sacrificar al espectáculo. Si Berlusconi tiene impuesto en su Milan el dogma del Joga Bonito, Juventus e Inter están conformados para correr el mínimo riesgo posible y contentarse con ganar 1-0. Pero ganar. Similitudes en la filosofía y también, cómo no, analogias en las personas: Amauri es a Ibrahimovic lo que Del Piero podría ser a Quaresma o Iaquinta a Adriano. También en el enfrentamiento de parajes encontramos grandes parecidos: Chiellini y Legrottaglie son a Materazzi y Burdisso como Sissoko y Poulsen son a Vieira y Cambiasso. Seguramente Mourinho tiene un banquillo más profundo y un presidente que no le pondrá muchas limitaciones a la hora de fichar. Pero Ranieri tiene hambre de títulos, ganas de demostrar que puede entrenar a la Juve y llevarla al éxito. Quiere confirmar su buen trabajo con victorias. Quizá no le sirva para ganar el Scudetto, pero para luchar hasta el final sí. Por eso, un aplauso para Ranieri.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Repaso a la temporada 07/08

Excelente Del Piero


El pasado sábado despedíamos latemporada más atípica en los más de 100 años de historia de la Juventus. Atípica, porque ha sido la única en que la Juventus ha partido desde abajo. Atípica, porque ha sido la primera y única vez que la Juventus volvía a casa (de donde nunca debió salir). Extraña, porque la valoración de un tercer puesto es, por primera vez, tremendamente positiva. Y es positiva, porque la Juve ha conseguido seguir ampliando frontera con su regreso a la Champions. Se ha faltado a la cita dos años, pero la próxima temporada se retomará el proyecto europeo con más impetu que nunca. Y se hará de la mano de Del Piero, Trezeguet, Nedved, Camoranesi y Buffon; la vieja guardia, que ha sido la encargada de defender a capa y espada el orgullo de la Signora esta temporada. Se conseguirá con jóvenes de valor como Chiellini o Sissoko. Y se complementará con fichajes estelares, como lo es, por ejemplo, el primero: Amauri Carvalho de Oliveira. Con ellos y con más la Juve intentará convertir los sueños de hoy en las realidades de mañana.


Buffon: 8'5
partidos: 34
goles: -
No ha podido con él ni siquiera un principio de hernia. Por su parte, él sí ha podido con todos. Ha sido él, sin duda, la clave para que la Juventus pueda presumir de tener la segunda defensa menos goleada de la Serie A. Ha sufrido algunas lesiones, pero eso no puede empañar una temporada absolutamente sensacional. Además, fuera del campo, como el resto de la vieja guardia, ha estado fenomenal. Es uno de los pilares del equipo, punto de referencia para los aficionados y ha sabido mantener la calma en los momentos más difíciles.

Belardi: 5
partidos: 12
goles: -
Ha desempeñado con cierta suficiencia el difícil papel de no echar en falta a Buffon. No es Buffon, pero eso es algo que todo el mundo sabía, pero ha estado a la altura de ser el segundo portero de la Juventus y ser el suplente de, ni más ni menos, el mejor portero del mundo. Se le puede atribuir gran parte de la responsabilidad de la eliminación copera frente al Inter por sus errores en la eliminatoria, principalmente en San Siro.

Birindelli: 5'5
partidos: 11
goles: -
Ha jugado poco. Su papel ha sido el de ayudar en la formación de otros jugadores más inexpertos y ha sido un gran ejemplo de entrega constante y profesionalidad. Cierra con esta, once temporadas de absoluta lealtad a la Juventus y dejará el equipo, con un hueco tremendo en el vestuario y una gran carrera a las espaldas.

Zebina: 5
partidos: 15
goles: -
Su temporada ha estado muy marcada por los altibajos, dejando intuir su clase y dando muestras de su falta de técnica en demasiadas ocasiones. Todo ello en medio de comportamientos reprobables fuera y dentro de los campos, lesiones constantes y más de una polémica con Ranieri. Es otro de los que podría abandonar el equipo este verano.

Grygera: 6'5
partidos: 24
goles: 1
ha ido Le costó mucho entrar en el equipo. Llegó y se lesionó y empezo su recuperación cuando el equipo más asentado estaba. Sus primeras actuaciones arrojaron muchas dudas y muchos pensaron que incluso ficharlo con la carta de libertad saldría caro. Sin embargo, Grygerain crescendo, se ha confirmado entre los titulares y ha dejado muestras de su profesionalidad. Ranieri también le ha utilizado en la banda zurda de la defensa.

Andrade: -
partidos: 4
goles: -
Si ha sido un fiasco o no, tampoco lo podríamos calibrar con justicia, no hemos tenido tiempo de comrobar sus supuestas cualidades. Pero si es cierto que en los cuatro partidos que pudo disputar en el campeonato hasta su grave lesión en Roma, se le vio incómodo en el equipo. Sus gravísimos errores de marca y por alto le costaron muchos puntos a la Juve. Se ha operado dos veces y su reaparición se ha retrasado desde mayo hasta julio, ya en la pretemporada. Igual no la termina (o incluso ni la empieza), puesto que si llegan ofertas, la Juve le abrirá las puertas de par en par.

Chiellini: 8
partidos: 30
goles: 3
Chiellini cierra una temporada extraordinaria en la que ha dado su ulterior salto de calidad y donde se ha convertido en uno de los mejores centrales de la Serie A. Aquí mismo lo decíamos en enero: tiene que mejorar su carácter. Y sus mejoras en el aspecto táctico-técnico han llegado acompañadas de su maduración definitiva. Si sigue en la Juve, como es previsible, podría ser el capitán dentro de unos años.

Legrottaglie: 7'5
partidos: 31
goles: 3
La pasada temporada ansiaba encontrar un equipo y la Juve estaba deseosa de librarse de su ficha. En el último momento del mercado del pasado verano se frustró su fichaje por el Besiktas y hemos asistido a una de las resurrecciones más alucinantes del fútbol en los últimos años que concluye con una temporada estupenda. Muy pocos fallos para él y más de un mérito en la mejora de Chiellini.

Stendardo: 6
partidos: 23 (13 en la Lazio)

goles: 2

Ha tenido pocas oportunidades de jugar, pero cuando lo ha hecho, ha dado el 120% en cada partido. Para su desgracia, llegó a una defensa muy compacta, pero su rendimiento y su disponibilidad le hacen llevarse un aprobado y quien sabe si su continuidad definitiva en la Juventus.

Molinaro: 6
partidos: 31
goles: -
Empezó bien, continuó mejor y acaba de manera bastante mejorable, pero después de haberse dejado el alma en cada partido que ha disputado con la Juventus (que han sido muchos debido a que es el único lateral izquierdo del equipo). El balance de su temporada tiene que ser positivo por su entrega, pero tendrá que mejorar su rendimiento si quiere seguir en el equipo.

Salihamidzic: 7
partidos: 26
goles: 4
Una gran sorpresa, porque cuando estábamos elogiando al voluntarioso currante del balón que corre y pelea, le hizo dos goles históricos al Milan que le han proyectado a otra dimensión. Ha jugado en muchas posiciones (lateral derecho, lateral izquierdo, interior derecho, interior izquierdo y pivote), demostrando una polivalencia importantísima para el equipo y muy valorada por el entrenador. Su experiencia en la Champions (la ganó con el Bayern) será interesante de cara a la próxima temporada.

Camoranesi: 7'5
partidos: 18
goles: 5
Cuando ha estado disponible (en el sentido de que no ha estado lesionado) ha cuajado unas actuaciones prácticamente de diez. Pero se ha perdido citas cruciales en una temporada muy difícil para la Juventus, lo que lastra su valoración de la temporada. Aún así, sigue siendo insustituible, porque ya juegue en la banda metiendo balones a los delanteros, o juegue en el centro, creando juego o en la mediapunta, demuestra siempre sus grandes dosis de clase. Es uno de esos jugadores que puede cambiar el devenir de un partido.

Marchionni: -
partidos: 9
goles: 1
Le damos un diez en mala suerte y lesiones. Encadenó dos lesiones gravísimas (una de ellas en pretemporada, donde se rompió un pie) y no ha podido dar muestras de su calidad. Las pocas veces que ha podido salir desde el banquillo no lo ha hecho mal. Veremos qué es capaz de hacer la temporada que viene si sigue en la Juve.

Nocerino: 6
partidos: 28
goles: -
Empezó muy bien la temporada, se le etiquetó como la revelación, pero después fue perdiéndose en actuaciones mediocres, hasta desaparecer por completo con la llegada de Sissoko. Tiene los fundamentos básicos, pero Nocerino, en el Palermo, tendrá que seguir mejorando su colocación, su técnica y, sobretodo, su carácter, que se ha echado en falta a lo largo de la temporada.

Sissoko: 7'5
partidos: 13

goles: 2
Su aportación fue decisiva para retomar el vuelo después de la minicrisis de enero. Se ha adaptado al equipo y al fútbol italiano de una manera y con una facilidad asombrosas. Se ha convertido en el nuevo Vieira, aunque sería más conveniente compararle con Davids. Se ha ganado un puesto en el corazón de los tifosi y técnicamente no es tan malo como se podía pensar anteriormente. Un grandísimo fichaje.

Zanetti: 8'5
partidos: 26
goles: -
Su aportación al equipo ha sido decisiva y su rendimiento continuo. Las pocas veces en las que ha faltado (siempre por lesión), la Juve ha sufrido más de la cuenta y raramente ha coincidido con una victoria. Grande en la destrucción del juego rival, fenomenal en la creación, ha descubierto su habilidad en el pase largo. Un hombre de los que hacen equipo y de valor incalculable.

Tiago: 4
partidos: 16
goles: -
Ha refrendado su birria de temporada muchas veces, porque oportunidades ha tenido, y muchas, para demostrar no ser el mayor error de los últimos fichajes de la Juve. Considerando sus temporadas en otros equipos y que nos ha deleitado con algún destello de su calidad, innegable por otra parte, podemos pensar que ha sido un problema de carácter (débil) y de no adaptación a la Serie A italiana. Saldrá este verano, sí o sí.

Nedved: 7
partidos: 31
goles: 2
Le ha faltado el gol, pero no la garra, el carácter, la determinación o la experiencia. Obviamente, no es el Nedved que ganó el Balón de Oro en 2003, pero sería maravilloso que continuase así la próxima temporada. Alguna vez podría ser más práctico y dejar a un lado los impulsos, pero Pavel es así y va bene. Ha sido un futbolista determinante, esencial. Seguro que así lo será también la próxima campaña.

Palladino: 6
partidos: 24
goles: 2
Esta tenía que ser la temporada de su consagración y ha terminado pasando todo lo contrario. Palladino no se ha terminado de acoplar a las nuevas demarcaciones que le impuso Ranieri y aunque adornó algunos partidos con grandes muestras de su infinita clase, ha sido un jugador vacío. Aunque quizá no por su culpa.

Del Piero: 9
partidos: 34
goles: 21
Una temporada magnífica con todas las letras (mayúscula, negrita y subarayado) ha conseguido convencer a los más escépticos sobre sus posibilidades a los 33 años y ha agrandado si es que era posible el amor que la afición siente por él, que se ha convertido en una semi-deidad. Haber batido el record de partidos de Gaetano Scirea es una manera perfecta de cerrar esta temporada. Además de las jugadas de magia, los goles (21, capocannoniere) y su rendimiento continuo (este año no ha sufrido ni una lesión), su aportación 'de capitán' ha sido fundamental espoleando a los compañeros, reforzando la unidad del equipo y estimulando también a la directiva a seguir con el proyecto de reconstrucción de una Juve grande.

Iaquinta: 7
partidos: 15
goles: 8
Al final de temporada ha desaparecido un poco debido a problemas físicos, pero no podemos olvidarnos de él. Desde su primer partido se le vio adaptado perfectamente a la Juve. Prácticamente se podría decir que ha dejado su sello en todos los partidos que ha jugado. Sus estadísticas son para echarse a temblar y ha contribuido de manera muy importante a este tercer puesto.

Trezeguet: 8
partidos: 38
goles: 20
Empezó la temporada embalado, se le gripó el motor a mitad de campaña y volvió al máximo para el sprint final: la temporada de Trezeguet no ha sido del todo regular, no siempre ha dado (o ha podido dar) el 100% de sus capacidades, pero siempre ha estado ahí en los momentos claves y termina la temporada con cifras de auténtico lujo: 20 goles.

Ranieri: 7'5
Cogió un equipo sobre el que muchos (incluso la propia directiva) tenían serias dudas, la asimiló de la manera más rápida posible y le dio al equipo su forma sacándole el máximo partido a la fuerza y el carácter de la vieja guardia para conseguir ganar los partidos más difíciles y ayudar al crecimiento de los jóvenes y la adaptación de los nuevos, ha mantenido un rendimiento muy regular del equipo y gracias a eso ha podido llegar a ser el tercer clasificado de la Serie A. Siempre nos quedarán en la memoria (también en la suya), las malas actuaciones contra los equipos pequeños que nos han condenado a la previa de la Champions, ya que 12 puntos se han escapado ante los 'modestos'. Ha tenido algunas declaraciones polémicas por su falta de autocrítica pública y su excesiva modestia siendo entrenador de un equipo con 29 Scudetti es algo molesta. Pero en líneas generales el balance es más que positivo.

martes, 4 de marzo de 2008

Juventus - Fiorentina / Los errores de Ranieri

Un desastre programado


Hace una semana, no hace ni un año ni un mes, hace una semana, en la Juventus nadie firmaba el segundo puesto. Lo dijo Alessandro Del Piero el día después de ganar a la Roma y le siguieron todos, empezando Claudio Ranieri, el entrenador que posee una capacidad tremenda para no perder nunca su aplomo típicamente inglés y tan molesto en muchos casos. Una semana después, con un punto de nueve, fruto de un empate y dos derrotas, en la Juventus ya nadie piensa con ser segundos, sino en no perder de vista la zona Champions, porque con la derrota ante la Fiorentina, el remanente de tranquilidad que tenía la Juventus se ha liquidado. La gravedad de haber perdido este duelo directo contra la Fiore no reside sólo en el resultado, sino en la forma en que se produjo la dolorosísima derrota. Es muy fácil hacer juicios sumarísimos, pero es legítimo que la afición busque responsabilidades. Y es lo que vamos a tratar de hacer aquí entre hoy y mañana.
El primer culpable, evidentemente, es Ranieri. Errores técnicos que condicionaron el desarrollo del juego juventino y le facilitaron las cosas al equipo viola. Por ejemplo, visto que dos de los tres goles llegaron por el lado de Molinaro, me pregunto si el ex del Siena nunca se cansa. Desde que Chiellini pasó definitivamente a ocupar el puesto de central, no ha descansado ni un solo minuto, Coppa Italia incluida, 26 partidos uno tras otro. Dosificar a Molinaro es una necesidad, no un capricho ni un castigo por su mal partido del domingo. ¿Pero con quién? Con esa simple pregunta podría defenderse Ranieri, pasando la pelota al tejado de la directiva. Pues quizá con Criscito... Grygera o Zebina han jugado en otras ocasiones en la izquierda, y podrían ser una solución en partidos contra rivales teóricamente flojos. El domingo, Palladino no hizo de 'filtro', es decir, no defendió como debía y le pasó mucho más trabajo a Molinaro, que se vio absolutamente superado. Nedved todavía tiene más consistencia y aporta más trabajo en ese puesto. Ranieri intentó 'ayudar' a Molinaro metiendo un rombo en el centro del campo y volcando a Sissoko a la izquierda, pero provocó el efecto contrario. Arreglar el problema de la banda izquierda debe ser una obligación, no ya para el verano, por descontado, sino para lo que queda de temporada.
Mientras Prandelli revolucionaba el partido metiendo a Papa Waigo y Osvaldo (a la postre decisivos), Ranieri prefirió mantener en el campo a Trezeguet y sustituir a Del Piero por Iaquinta. Otro error 'estratégico', porque aunque no tuviese su mejor día, que no lo tuvo, Alex siempre es un peligro de los grandes a balón parado. No sé, quizá fuese casualidad, pero la Juve dispuso de una falta de esas que están hechas para los pies de Del Piero, pero Alex ya estaba viendo el transcurso del partido desde el banquillo, desde donde vio el gol del empate viola cuatro minutos después de ser sustituido. Es cierto que Iaquinta tenía que salir al campo, para abrir espacios con su cuerpo y su velocidad, pero sustitución de Trezeguet, que llevaba dos semanas sin jugar y acusó el no haber encontrado el tono físico. Creo que Ranieri no lo pensó. De igual manera, le podría haber hecho a Camoranesi 'apretar los dientes', el jugador que el pasado domingo estuvo por encima de cualquier otro y que marcó un gol. Ranieri explicó el cambio por Nocerino aduciendo razones físicas. En realidad, un campeón del mundo como Camoranesi podría haber aguantado 20 minutos más, porque se le veía bien, y hubiese sido más útil que prescindir de él.
A la Juve no le salió la enésima remontada. Al contrario, esta vez ha sido remontada, y mucha gente culpa la falta de concentración o la relajación excesiva de algunos jugadores que no dan todo lo que deberían en los partidos más importantes (Grygera, Molinaro, Pal­ladino, Nocerino). Hay quien dice (con la boca pequeña) que Marcello Lippi no hubiese permitido ciertas cosas, y se hubiese revelado, 'castigando' a sus jugadores. No existe el beneficio de la duda, porque Lippi no quiso entrenar a la Juve cuando se le llamó, en compensación existen otras 12 jornadas de liga para demostrar quien tiene la pasta para estar en la Juventus y clasificarse para la Champions, el mínimo exigido por la directiva para sacar la chequera en verano.

lunes, 31 de diciembre de 2007

Repaso al 2007 bianconero

Buffon, Trezeguet y Del Piero los mejores


Es inevitable, a la hora de hacer un repaso del 2007 en la Juve, dividir el año en dos. Lejos de que a ojos de todo el mundo todos los repasos se dividen en dos porque se trata de dos temporadas distintas, en el caso de la Juventus es un ejercicio de lógica del que no podemos escondernos, visto lo absolutamente atípico que ha sido este año que ha visto a la Juve de Didier Deschamps dominar la Serie B y a la de Claudio Ranieri volver a lo más alto de la Serie A, buscando el primer puesto que, por historia, le pertenece, pero que, de momento, ocupan otros. El mismo número de jugadores que han vestido la camisa de la Juve durante este 2007 que hoy acaba certifica la anomalía: 38. Una barbaridad en un año normal. Una necesidad en un año en que se ha debido reconquistar el papel de la Juventus, dar entrada a nuevos talentos y fichar otros futbolistas para devolver los ánimos a parte de la afición.
Como este año 2007, nunca podremos hablar de dos equipos tan distintos pero identicos en la garra que da la camisa bianconera. Por este motivo, haremos una selección, dando mayor importancia a los jugadores que hoy forman parte de la plantilla de la Juve. La Juve no puede prescindir de la Serie A (ni de Europa), por muy digna que haya sido la temporada en Serie B y más aún las decisiones de quien han decidido mojarse con la Signora en un año de disputas menores. El repaso, naturalmente subjetivo, da mayor importancia a lo ocurrido en los tres últimos meses, donde todo se ha desarrollado en un año más competitivo. Así se explica el 8 a Cristiano Zanetti (casi empatado con Del Piero y Trezeguet), que más que nadie personifica las ganas de rendirse ante el equipo que ahora domina el campeonato. Todavía tiene más nota Buffon, el hombre que nos da una licencia para soñar con salir victoriosos contra el Inter en los sueños de hoy, quizá en la realidad de mañana...

Buffon: 9
partidos: 37
goles: -
Su continuidad en el equipo ha sido el verdadero golpe de mercado de la Juve, y en Milan todavía alguien se está acordando... En cuanto a su clase, nada que decir. Estaba ya entre los mejores a los 18 años, ahora que le van a llegar los 30, y siendo el mejor indiscutiblemente, Gianluigi se ha convertido en todo un líder y referente tanto dentro como fuera del campo. La Juve puede pensar en horizontes gloriosos, sobretodo porque tiene las espaldas bien cubiertas.

Belardi: -
partidos: 1
goles: -
En este año 2007 ha dado un salto en la jerarquía del equipo, convirtiéndose en el primer suplente de Buffon. Una posición privilegiada visto el nivel del portero titular, pero que comporta el tener que aceptar sentarse cada semana en el banquillo y resignarse a jugar en Coppa o tener que aprovecharlas lesiones de Buffon para disputar algunos minutos.

Vanstrattan: -
partidos:-
goles:-
Salió de la sombra que siempre rodea a los terceros porteros por los problemas contractuales que dificultaron su pase a la Juventus, que es por lo que muhos sabemos que está. Tras ir y venir de la Juventus dos veces este verano, trabaja humildemente a las órdenes del preparador de porteros, esperando una oportunidad para demostrar sus cualidades que difícilmente llegará.

Birindelli: 5'5
partidos: 23
goles: 1
A principios de año su saber estar le llevó a jugar con cierta regularidad en el equipo de Deschamps, pero nunca terminó de encajar en los planes del entrenador galo, aunque sumó 37 actuaciones en toda la temporada pasada. Con Ranieri en el banquillo la historia se repite. Es muy apreciado por el grupo por su profesionalidad. Está a punto de sumar 300 partidos con la Juventus (tiene 299), y después podrá volver a su Toscana natal para retirarse en las filas del Empoli con una grandísima carrera a sus espaldas.

Boumsong: 5
partidos: 17
goles: 1
Su buena relación con Deschamps le trajo al equipo y le concedió muchos minutos en Serie B. Sus actuaciones han estado siempre marcadas por alti-bajos. Con la llegada de Ranieri, salió del '11' bastante antes de lesionarse de gravedad en Zaragoza. El técnico no cuenta con él y lo sabe, en este mercado de invierno saldrá del equipo y podremos ver si aún conserva el cartel, que parece perdido, que le llevó a vestir la bleu y le acercó a Turín.

Zebina: 6
partidos: 25
goles: -
Grandísima actuación en Serie B, mientras que su segunda parte de año ha estado condicionada por el incidente que protagonizó en Cagliari, que le costó 8 partidos de ausencia entre la sanción del club y el ostracismo al que le condenó a partir de ahí Claudio Ranieri. Ahora, con Grygera y Salihamidzic, la competencia ha aumentado, aunque Ranieri vuelve a contar él, tendrá que pelear muy duro para volver a conseguir un puesto en el '11'.

Grygera: 6'5
partidos: 9
goles: -
Después de un inicio de temporada marcado por las lesiones, su entrada en el equipo coincidió con el asentamiento definitivo de la defensa. Cuanto haya incidido el checo en este hecho es difícil calibrarlo, ya que sus actuaciones, salvando el partido de la Roma, nunca superaron los límites de lo correcto. Sus virtudes defensivas son múltiples, pero su aportación al ataque son muy escasas.

Andrade: 4'5
partidos: 4
goles: -
Desde su fichaje, la afición juventina quedó extrañada. En pretemporada y en los cuatro partidos que pudo disputar en el campeonato hasta su grave lesión en Roma, se le vio incómodo en el equipo. Sus gravísimos errores de marca y por alto le costaron muchos puntos a la Juve y la lesión que sufre ahora, que le hará perderse gran parte de temporada, desacredita aún más su contratación. Aún así, en la Juve se confía en él, así que le deseamos un 2008 bastante mejor respecto al año que hoy se cierra.

Criscito: 5'5
partidos: 8
goles: -
El exagerado precio que pagó la Juve (7'5 millones para hacerse con su totalidad) es lo único que a día de hoy le acredita como gran jugador y mantiene vivas las esperanzas del pueblo turinés. Por otra parte, ese mismo precio es lo que ha hecho que su rendimiento sea tan decepcionante. El hecho de tener que irse a Genoa para confirmarse en Serie A es un muy mal presagio de cara a su futuro en la Juve.

Chiellini: 7'5
partidos: 33
goles: 4
El 2007 ha sido para él el año de su confirmación, de la resolución del debate banda o centro. Su presente está en el centro de la defensa bianconera, con muchas posibilidades de convertirse en el ancla de la selección italiana. Giorgio tiene en la facilidad su punto fuerte, pero para dar el definitivo salto de calidad debe moderar su carácter, y sus últimas actuaciones nos impiden ser muy positivos en este aspecto.

Legrottaglie: 7'5
partidos: 14
goles: 2
La pasada temporada ansiaba encontrar un equipo y la Juve estaba deseosa de librarse de su ficha. No se sabía nada de una posible renovación de contrato, pero con la lesión de Andrade todo ha cambiado para él. Hoy es el líder de la defensa de Ranieri, a la cual se ha ligado hasta junio de 2010. La recuperación de Legrottaglie ha sido uno de los mejores fichajes de la Juve. Con él se ha obrado casi un milagro, seguro que la serenidad de las partes ( y porqué no, la fe de Nicola) han facilitado las cosas.

Molinaro: 7
partidos: 12
goles: -
Empezó la temporada en el olvido, pero ha sabido aprovecharse de la evolución táctica de Chiellini para ganarse un puesto de titular que después ha sabido defender con toda una serie de grandes actuaciones. Tiene un físico atlético y la humildad necesaria para mejorar algunas lagunas técnicas (son muchos los centros que tira mal, pero llega muy bien a línea de fondo).

Salihamidzic: 7
partidos: 12
goles: 2
Brazzo es ese tipo de jugadores que se hace apreciar más por el entrenador y por los compañeros que por los aficionados. Respecto a los demás currantes como es él, tiene la ventaja de sacar de cuando en cuando algún guiño de viejo atacante de calidad. Ha dejado muy buenas sensaciones cuando ha actuado en el puesto de lateral, lo que le permite, además de defender, darle al juego del equipo muchísima más proyección por su banda.

Camoranesi: 7
partidos: 22
goles: 4
Año raro para el italo-argentino. Empezó 2007 como titular, pero con un rendimiento realmente bajo, quizá por las presiones que le venían desde la grada. Ya en Serie A, sus prestaciones han sido excelentes, pero sus apariciones muy irregulares debido a diversos problemas musculares. Ranieri espera mucho más de él. Sobretodo le espera...

Marchionni: 6
partidos: 21
goles: 2
Le damos un suficiente alto por sus ganas y por su buen rendimiento la temporada pasada en Serie B. Esta temporada, sin embargo, la está viendo desde el banquillo, a causa de su fractura en el pie que se hizo en la gira británica y después porque, aún teniendo problemas Camoranesi, no ha sabido confirmarse como titular. Ranieri lo ha usado como buen revulsivo. De aquí a junio tendrá que confirmar que tiene nivel para formar parte de este equipo.

Nocerino: 7
partidos: 16
goles: -
Ha sido una de las revelaciones (si no la revelación) de este inicio de campaña, demostrando una gran personalidad y aprovechando los problemas de adaptación de Tiago para ganarse un puesto en el equipo. Su aportación al equipo se reduce a cuando no tiene el balón, pero está muy limitado a la hora de construir. No es casualidad que la Juve busque un creador en el mercado, aunque Antonio tiene ya una buena posición en el equipo.

Zanetti: 8
partidos: 27
goles: -
No tiene el talento de Del Piero, ni la eficacia quirúrgica para marcar de David Trezeguet, pero su continuidad y seriedad son la base de los triunfos de la Juve en estas primeras 17 jornadas de campeonato. A parte de su capacidad para cortar el avance del contrario que quiere acercarse al área, Cristiano ha desarrollado la capacidad, no reconocida por muchos, de hilvanar jugadas. Merecería de verdad volver a la selección.

Almirón: 4
partidos: 8
goles: -
A la luz de los 9 millones de euros desembolsados para sacarle del Empoli, su valoración no puede ser sino insuficiente. Él mismo reconoció en el día de su presentación que no estaba preparado para jugar en la Juve. Fue un mal preludio de todo lo que después se confirmó. Sus partidos se han caracterizado por actuaciones tímidas y poco productivas.

Tiago: 4'5
partidos: 9
goles: -
El medio punto más que Almirón se le da por las ganas que tiene de salir de la profunda crisis por la que está pasando y de la que parece emerger lentamente en las últimas semanas, donde el portugués ha mostrado algún destello de calidad y la concentración necesaria para seguir avanzando en su adaptación al equipo. Obviamente, todos esperabamos muchísimo más de él, y tiene 6 meses para demostrar que no ha sido uno de los grandes errores de 2007.

Nedved: 7'5
partidos: 32
goles: 7
Ejemplar su entrega durante el infierno de la Serie B, donde fue, junto a Buffon y Del Piero, el mejor representante del espíritu Juve. Empezó la actual temporada un punto por debajo en el aspecto físico y para él es muy importante, más que para muchos compañeros, estar al 100% físicamente. Los últimos partidos del año muestran una clara evolución del Balón de Oro checo.

Olivera: -
partidos: 1
goles: -
La Juve ha querido, pero no ha podido desprenderse de él. Lo hará finalmente en enero, cuando se vaya cedido al Genoa con Criscito. Durante todo el 2007, el uruguayo ha estado completamente al margen del equipo, jugando sólo en los amistosos y los 10 últimos minutos del partido contra la Reggina. Nadie llorará su marcha.

Palladino: 7
partidos: 28
goles: 6
Fue la sensación de la Serie B la temporada pasada, donde se le llegó a comparar con Ibrahimovic. Ranieri ha provado con él por las bandas para reinventar su posición. Teniendo en cuenta la edad de Nedved y los problemas físicos de Camoranesi, está ante su gran oportunidad para mostrar que puede ser una piedra fundamental en el futuro de la Juventus.

Del Piero: 8'5
partidos: 36
goles: 22
El ascenso a Serie A hubiera llegado igual, il capitano aceleró el proceso, marcando 15 goles en los seis primeros meses de 2007. Más difícil ha sido el inicio de este campeonato, en gran parte a causa de la competencia por el puesto, pero en los últimos partidos, Del Piero nos ha vuelto a deleitar con su magia, y vuelve a ser titular con asiduidad.

Iaquinta: 7'5
partidos: 11
goles: 6
Se ha adaptado enseguida al ambiente bianconero de la Juve, encontrando enseguida un entendimiento muy natural con Trezeguet. El papel de suplente le queda algo pequeño, sobretodo en los partidos de fuera de casa, donde su capaciad para abrir espacios es fundamental. Está claro que en la delantera la Juve no está por detrás del Inter, y en parte es gracias a él.

Trezeguet: 8'5
partidos: 34
goles: 21
En Serie B se limitó a hacer lo mínimo, a cumplir sin más. No estaba motivado y su relación con la directa era mala. Tras la renovación ha vuelto el implacable devorador de porterías, aumentando su repertorio con un gran trabajo cuando el equipo no tiene la pelota. Capocannoniere con licencia para destruir defensas.

LOS QUE HAN DEJADO LA JUVE ESTE AÑO

La restructuración del equipo comenzó pronto, demasiado, antes de que terminase la temporada en Serie B, y el primero en abandonar el barco fue su capitán, Didier Deschamps, que presentó su dimisión después de haber tenido serios problemas con el director deportivo Alessio Secco, al que Deschamps acusó de trabajar a sus espaldas y de dificultar su trabajo. Es difícil saber quien llevaba la razón en este asunto, podríamos casi a segurar que el bueno es el francés, pero lo que está claro es que errores se cometieron desde ambas partes, ya que en los dos últimos partidos de Serie B se tuvo que sentar en el banquillo Giancarlo Corradoni, que, muy a su pesar, pasará a los anales de la historia como el peor entenador de la historia de la Juventus (estadísticamente cuenta con el peor promedio de todos, ya que no sumó ni un punto en su brevísima andadura como técnico del primer equipo).
El gran éxodo había comenzado, en parte ligado a la voluntad de club de hacer madurar a muchos jóvenes para que se labren un futuro en la Serie A y en otros casos fue un adiós definitivo. El caso más polémico y sorprendente fue el de Federico Balzaretti, indiscutible para Capello y Deschamps y que Secco se cargó de un día para otro mandándole a la Fiorentina por tres pírricos millones de euros. Entre los que se fueron figura también el nombre de Valeri Bojinov, que la Juve renunció a comprar, aunque la Fiorentina le ponía un precio bastante asequible. El búlgaro terminó emigrando a Manchester para jugar en el City. Distinto le ocurrió a Claudio Marchissio, que tras ser una parte importantísima del equipo de la Serie B (16 partidos de enero a junio), esperaba su confirmación en el primer equipo y acabó cedido en Empoli, aunque su regreso se da por hecho. También parece probable la vuelta a casa la temporada que viene de Sebastian Giovinco, algo que sería especialmente agradecido para la afición, que buscamos deleitarnos con sus jugadas con nuestra camiseta. El adiós ha sido casi definitivo para Matteo Paro y Felice Piccolo, que se fueron en co-propiedad, y lo será también seguramente para Marcelo Zalayeta, posiblemente el más importante de la Serie B de todos los que han salido del club. En Nápoles está de maravilla y De Laurentis hará todo lo posible para comprar la totalidad de sus derechos. La Juve no tiene ningún problema con esto, y sólo hará falta encontrar un acuerdo económico. Pero para Zalayeta, la historia bianconera acabó el 3 de junio en Bari.

LOS TÉCNICOS


Deschamps: 7
partidos: 24
v: 17; e: 5; d: 2
Su Juve era un Ferrari condenado a correr en GP 2, y saliendo desde el pit lane. El ascenso fue una consecuencia de la clara superioridad del equipo, aunque no podemos pasar por alto su excelente trabajo y la incursión en el equipo de muchos jóvenes. Su verdadero problema era gestionar todo lo que rodeaba al equipo y precisamente fue ahí donde falló.
=
Corradoni: -
partidos: 2
v: 0; e: 0; d: 2
Podrá de hacer en algún momento que entrenó a Buffon, Del Piero y compañía. Su labor al frente de las inferiores es intachable. Con el primer equipo no pudo hacer nada.
=
Ranieri: 7'5
partidos: 17
v: 10; e: 5; p: 2
Su excelente final de temporada en el Parma le dio la recompensa que él quería. Sólo quería entrenar a la Juve y renunció a una oferta mareante del Manchester City. Los resultados han dado razón a quien quiera que lo haya traido a Turín. Los nostalgicos de Lippi permanecemos con la boca cerrada mientras admiramos su insuperable trabajo táctico y su capacidad para hacerse cargo de todos los problemas del área técnica.

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