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sábado, 30 de enero de 2010

Zaccheroni, la derrota del 'proyecto'


Sin decir nada, pero sin esconderse de nadie. Con atrevimiento, ante las cámaras, Secco y Bettega se pasearon por Turín en la mañana de ayer con Alberto Zaccheroni antes de que el nuevo entrenador firmase su contrato y dirigiese su primer entrenamiento. Antes, por supuesto, de comunicar el cese de Ciro Ferrara. No hay mucho que decir, aquí mismo ya hemos hablado demasiado, y la situación es bien fácil de analizar: Alberto Zaccheroni, hasta ahora prácticamente retirado llega a la Juventus porque no hay nadie que sea menos malo que él disponible. ¿Y por qué? Pues porque la destitución de Ferrara se tuvo que llevar a cabo hace mucho tiempo y con otras formas. No después dos partidos que perfectamente hubiese podido ganar. Cuando cayó vergonzosamente ante Bayern, Bari o Catania, el 'proyecto' seguía hacia adelante, ahora ya no. Si una cosa queda clara es que si al famosísimo (tanto como infructuoso) proyecto de Blanc le quedaba algo de vida, se ha encargado de rematarlo con su quinto entrenador en cuatro años. Verdaderamente insólito.

Como ya hemos debatido lo suficiente sobre Ferrara, toca hablar de Zaccheroni. Chiellini fue ayer el primero en analizar la situación diciendo que la destitución de Ferrara significaba "una derrota para todos". Primera conclusión importante. Vamos a ir por orden de importancia: conclusión importante número 2) si Massimo Neri era hace seis meses el mejor preparador físico de Italia, ¿por qué ha sido uno de los despedidos junto a Ferrara, Maddaloni y Sormani? ¿Mentían entonces o mienten ahora? Es probable que tenga parte de responsabilidad en las más de cuarenta lesiones que ha sufrido la Juventus hasta ahora, pero, ¿por qué actúan con este secretismo indigno de una gran organización? Ambas cosas son indicadores del nivel de indignidad de esta directiva. Vamos al punto 3) ¿Qué tiene Zaccheroni para entrenar a la Juventus además de la ausencia de un competidor? Experiencia y un título con el Milan. Ya está. Es asombroso el nivel hasta el que ha caído la Juventus para que sólo esto dé derecho a ser el entrenador. Recordamos que Zaccheroni, en Serie A entrenó al Udinese (clasificación Uefa); tres años después fichó por el Milan, con el que ganó un título; luego sustituyó a Zoff en la Lazio y después a Cúper en el Inter (finalmente él sería destituido en favor de Roberto Mancini) para finalizar, hasta ahora, su carrera siendo cesado en el Torino hace tres temporadas. No parece que su trayectoria y, conclusión importante número 4, su sistema predilecto de 3-4-3 que no acopla en absoluto con esta plantilla, sea suficiente como para ganarse el banquillo de la Juventus.

Pero, resignación, es lo que hay con la gente al frente del club. Por otra parte, y aquí viene la quinta conclusión y la más importante, la llegada de Zaccheroni no es del todo negativa: sabe que si cumple el objetivo, que si la Juve hace un buen papel en la Europa League (es decir, ganarla) y consigue clasificarse entre los cuatro primeros habrá revitalizado su carrera y la próxima temporada tendrá un banquillo asegurado en algún otro equipo. Cierto, tiene mucho que ganar para lo poco que puede perder, aunque se espera que luche al máximo por conseguir los objetivos después de oir el 'dolor' con el que ayer se presentó: "Me llaman cuando un equipo no obtiene los resultados esperados". Sabe cual es su situación, la reconoce y denota inteligencia. Aunque vender tan baratas sus ideas, aceptando un trabajo que han dado al primero que ha pasado por la puerta, sin ninguna garantía y sabiendo que de él sólo se espera que pase el tiempo sin sobresaltos es conformismo y ¿falta de personalidad? Lo veremos, pero conviene no ilusionarse.

miércoles, 27 de enero de 2010

Ciro Ferrara, uno di noi


Ayer, algunos medios italianos le llamaron "el entrenador fantasma", otros han ido más allá y le han denominado como "el muerto que camina". El problema, para los que le critican, aunque quizá también para él, es que puede que haga mucho camino, vista la situación tan surrealista que están viviendo él y la Juventus. El lunes por la tarde se tomó la decisión de destituirle y empezó, de manera casi oficil, la búsqueda de un sustituto para Ferrara. Pero él mismo ha reconocido que a él nadie le ha dicho nada, porque dada la imposibilidad de encontrar un entrenador a la altura de la Juventus y de conseguir que Benítez rompa ya su contrato con el Liverpool, Ferrara dirigirá a la Juve hoy contra el Inter y, casi seguro, también el domingo contra la Lazio. Después... quién sabe. Porque si en esta Juventus nadie sabe qué pasará mañana, pues como para saber que ocurrirá pasado mañana. Mientras, Ferrara continúa los entrenamientos (aunque su actitud se nota bien distinta) sabiendo que si estos dos partidos se dan bien, la Juve seguirá siendo suya.

Los diarios italianos hablan estos días de un Ferrara apagado, que ha buscado seguir adelante, pero sin el entusiasmo o la rabia de hace un par de semanas. Los últimos acontecimientos es obvio que le han afectado y el ambiente que rodea al equipo no ayuda a mejorar la moral. Dicen que en la reunión que él mismo mantuvo el domingo con Bettega, Blanc y Secco nadie habló sobre su destitución y que, naturalmente, le ha sorprendido, e incluso molestado, enterarse a través de la prensa. Pero Ciro Ferrara conoce bien el mundo del fútbol y sabe que ante estas cosas sólo cabe resignarse. No es más que otra prueba de que el stile Juve, efectivamente, se ha esfumado con estos directivos que han conseguido convertir a uno de los culpables de la peor crisis de los últimos treinta años en una víctima más.

Como profesional, Ferrara no merece el trato que está recibiendo. Como leyenda de la Juventus, mucho menos. Él sí es uno de los nuestros, un juventino auténtico que, aunque ahora haya fracasado, nos ha regalado tardes de gloria. Sí, no ha estado a la altura de la exigencia en su primera experiencia y seguramente el equipo hubiese mejorado antes sin él, pero, como juventino vero, merece más respeto. Además, no es que haya recibido precisamente la ayuda de la directiva en todo este tiempo. Confirmarlo en el cargo después de cada derrota no tiene nada que ver con apoyar al entrenador. Aún así, Ferrara sigue y lo hace con la intención de hacer historia ganando esta noche al Inter. Además de la estadística para la historia, seguramente se convertiría en el primer entrenador destituido en ganar un partido.

Bromas aparte, Ferrara conoce bien cual es su situación, pero aún así, ha encontrado serenidad y su amor por la Juventus le lleva a no abandonar la nave y seguir dándolo todo para encontrar los elementos necesarios que puedan hacernos vencer los cuartos de la copa. Y a él permitirle seguir viviendo el sueño de la Juventus hasta final de temporada. Porque, como dice un grupo recientemente creado en Facebook, Ciro Ferrara è uno di noi. y también desde aquí reclamamos respeto y sinceridad con él. Además, la solución a una situación tan complicada no es la contratación de un entrenador semi-inactivo (Vialli, Zoff, Gentile o Zaccheroni) para suplir a Ferrara. Seguramente son otros los que necesitan ser sustituidos.

martes, 26 de enero de 2010

El cambio de Ferrara revela fallos hasta en los aciertos


Jean Claude Blanc, Roberto Bettega y Alessio Secco, con el apoyo (o la orden) de John Elkann, han decidido en la reunión que mantuvieron ayer por la tarde la destitución de Ciro Ferrara. Decisión esperada por muchos, pero con fallos en las formas excesivamente graves y que tendrán, sin duda, su repercusión en el futuro inmediato del club. Vamos a ir de menos a más importante. El primero es obvio: la directiva ya no cuenta con Ferrara, pero tendrá que dar la cara todavía contra el Inter el jueves. Es obvio que un sustituto hoy o mañana no cambiaría nada; simplemente se trata de una cuestión de honor, decoro, educación y respeto. Ciro Ferrara, aunque lo haya hecho muy mal en estos seis meses, merece una mayor consideración. Primero como profesional y segundo como bandera de la Juventus: es de cero en conducta la decisión que se ha adoptado sobre su destitución; Ferrara estará contra el Inter, simplemente, porque no hay nadie que pueda (y/o quiera) suplirle. Su ‘aceptación’ demuestra primero su profesionalidad como entrenador y, además, la entrega, el cariño y el profundo respeto que siente por la Juventus, a la que ha intentado beneficiar y mejorar en todo momento, aunque sin éxito. Su último servicio a la Juve será el de morir de pie en San Siro.

En un principio, ninguno de los tres directivos era favorable a la destitución de Ferrara, uno, Blanc, para salvar el ‘proyecto’ y los otros dos porque piensan que es mejor que los cambios drásticos se hagan con calma. Pero la gravedad de la situación ha hecho precipitar todos los acontecimientos y finalmente se optó por el cambio. Las informaciones apuntan que Blanc se quedó ayer con el abogado habitual de la Juventus para definir el finiquito de Ferrara y su cuerpo técnico (Madalonni y Sormani, en principio). Aquí emerge el segundo error importante de esta medida: ¿Dónde se esconde el sustituto para el tercer relevo en el banquillo de la gestión de Blanc? Llegados a este punto, parece que bajo las piedras de la cantera que es ahora el viejo Delle Alpi. Ahora nos encontramos con el problema de la improvisación, algo inexplicable en una crisis que no ha sobrevenido de repente al equipo. Seguramente, una actuación hace más tiempo, hubiese permitido un margen de maniobra más amplio. Sin embargo ahora la Juve se encuentra con pocas alternativas y de poco nivel.

Vialli aparece en el primer puesto de la lista de sucesores, pero hace ocho años que no entrena, aunque ha reconocido que le encantaría volver a hacerlo en la Juventus, ¿pero realmente Vialli podría ser ese entrenador realmente convincente a los ojos de un vestuario deprimido y capaz de sacarlo del agujero? Sinceramente, si Vialli lleva ocho años sin entrenar, será por algo y la elección del nuevo entrenador (sea un entrenador puente o alguien a quien confiarle un nuevo proyecto) no puede estar ligada a su ‘juventinidad’, si no a su calidad. Discurso calcado el relativo a Zoff y Gentile; uno lleva años alejado del gran nivel (hace cuatro que no entrena) y la máxima experiencia de Gentile se reduce a cinco años como seleccionador sub 21. Y si decíamos antes que no debe primar el pasado Juventino del eventual sustituto, no sólo lo decimos a la hora de beneficiarse, sino también a la hora de hacer un posible descarte. Nos referimos a Arrigo Sacchi, que, dicen, aceptaría encantado entrenar a la Juventus hasta final de temporada. Los mismos rumores afirman que, a pesar de su asombroso curriculum, su legado histórico con el Milan juega en su contra, aunque Trapattoni y Lippi, los mejores entrenadores en la historia de la Juve, no tenían un pasado Juventino precisamente…

Pero hoy, además de los Laudrup, Eriksson & Cía. salta a la luz un nombre inquietante: La Juve, con Hiddink ya en el olvido, pretende hacerse ya con Rafa Benítez. Blanc pretende dar un impuso al equipo y al club con la llegada del español, aunque sabe que la situación es compleja y costosa: pretender que un club como el Liverpool deje salir a su entrenador en el mes de enero es casi una locura. Pero ese es el sueño de Blanc, que, según Tuttosport, viajará a Madrid en breve para reunirse con Manuel García Quilón, agente de Rafa Benítez. Ayer negó contactos con la Juventus y dijo que Benítez “está bien en el Liverpool, aunque en el mundo del fútbol no se sabe lo que sucederá en unos meses”. Es cierto que Benítez está enfrentado con la directiva del Liverpool y que sus días en Anfield están contados, pero, honestamente, la gestión deportiva de Blanc está siendo tan calamitosa que pensarle capaz de romper los planes del Liverpool es una quimera que deja poco espacio a la ilusión.

sábado, 23 de enero de 2010

¿Y si Ferrara dimitiese?


Quinta derrota en los seís últimos partidos. Décima de la temporada; la quinta en Turín. Esta vez, con la curva cerrada. Mucho mejor así; nadie sabe qué hubiese podido pasar con los energúmenos en el estadio. Es cierto que Tagliavento influyó pitando un penalti de Grosso sobre Taddei que no fue y que Buffon dejó al equipo con uno menos. Pero eso no es más que un retrato de la realidad. Si Buffon, uno de los más serios y comprometidos del vestuario pierde la cabeza, la situación es realmente grave. Lo ha dicho el propio Del Piero, que no tiene ni un sólo motivo para celebrar su primer gol de la temporada en Serie A: "La Juve tiene que buscarse otros objetivos. La situación es realmente grave. Los resultados afectan a la moral".

El momento es tan absolutamente malo, que el equipo ya no gana ni cuando lo merece. Dentro de lo poco que regalaron ayer Juve y Roma, fue la Juve el mejor equipo. Creó más peligro, mejor a balón parado y se adelantó en el marcador de manera legal. Luego empató Totti y remató Riise en el 93', algo ya habitual. Así se ha consumado la venganza de Ranieri, que ilusionó a los directivos que le despidieron la temporada pasada. Esto no debe alimentar ventajismos; su destitución fue un acierto. El clima que el propio Ranieri originó en el vestuario con sus decisiones de niño era irrespirable y la rotura con los pesos más pesados era evidente. La Juve corría el riesgo de perder estrellas como Trezeguet, Buffon o Camoranesi.

La situación ahora tiene origenes distintos, pero la misma gravedad. El grueso del vestuario está unido en torno al que un día fue compañero de muchos de los jugadores que hay ahora, pero, siendo sinceros, nadie se molestaría con la destitución de Ferrara. Llegados a este punto, hace más de un mes que decimos que la culpa no es de Ferrara, sino de quienes le mantienen en el puesto. Quienes tomaron la decisión correcta en su tiempo, pero que ha resultado ser un error y ahora no actúan, dejando al equipo abandonado y sugiriendo que ellos mismos deben solucionarse sus problemas o, si no, invocando un milagro. Una de dos. Pero si hay algo seguro es que los milagros no existen y parece que este equipo tampoco puede salir por su propio pie del agujero en que se ha metido. Necesita la ayuda de una directiva orgullosa e incapaz, que no ha sabido responder a uno de los peores momentos de la historia de la Juve. Todos corren el riesgo de pasar al libro negro del club. Incluso los que algún día fueron bandera y hoy son cómplices de este 'desproyecto'. Sólo una pregunta, inquietante, basta para describir la incompetencia de los despachistas de la Juventus: ¿Que pasaría si Ferrara (como muchos aficionados anhelan) sorprendiese mañana con su dimisión? Fin.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Bettega, primera piedra de la victoria


El primer paso de la revolución que la Juve necesita para salir de la crisis ya se ha dado, aunque el camino todavía es largo. Porque aunque todos los aficionados esperábamos a Bettega en la dirección de la Juve como un niño esperaba ayer a Papa Noel, no podemos decir que será la solución a todos los problemas del equipo. Aunque sí intentará ser quien, uno a uno, los vaya solucionando. Llega en el cargo oficial de subdirector general, algo que en la carta de presentación no parece demasiado, pero que esconde tras de sí la plenitud de poderes sobre toda el área deportiva de la Juventus. Una potencialidad e importancia que nunca tuvo en la Juventus como directivo, ni siquiera en su época como vicepresidente, por lo que podemos decir que el miércoles veintitrés de diciembre de 2009, nació en Turín la Juventus de Roberto Bettega.

Obviamente, por encima de él está la figura del Presidente Blanc, quien le ha nombrado y ha delegado en él con, suponemos, total confianza. Porque la firma del contrato que ligará a Bettega con la Juve hasta 2012 se esperaba hace casi un mes y el motivo del retraso parece claro: Roberto tiene un plan con las ideas muy claras y quiere sacarlo adelante. El que quiera contar con él, tendrá que aceptar sus propuestas. En este punto, suponemos que Blanc ha pensado mucho en si era lo más conveniente delegar en él y perder parte de sus poderes o no hasta adoptar la decisión más oportuna. Aunque este signifique un cambio de rumbo en el proyecto que tanto ama el presidente. Como reza el comunicado oficial, Bettega tendrá "la total responsabilidad sobre el área deportiva"; lo que quiere decir que el tercer máximo goleador de la historia de la Juve controlará de primera mano todo lo relacionado con el equipo y con los fichajes, será el apoyo y la referencia para Ferrara (aunque quizá no por mucho tiempo) y decidirá cómo debe organizarse el mercado de la Juve.

¿Y por qué puede que sea la referencia de Ferrara sólo por poco tiempo? Pues porque Bettega, como hemos dicho, tiene un plan concreto para ganar, para que situaciones como la actual no se repitan y para salir cuanto antes de esta crisis en la que estamos. Y el primer movimiento de su nuevo mandato será relacionado con Ciro Ferrara. Bettega sabe que Blanc se opone a su destitución, pero él quiere valorar todas las opciones personalmente. Se reunirá con el entrenador, dice la prensa, el próximo día 28, cuando la Juve retome los entrenamientos y luego decidirá si es conveniente darle la oportunidad de invertir la tendencia contra Parma y Milan o son mayores los riesgos de confiar en él después de lo exhibido hasta ahora. Ni mucho menos se puede excluir el cese de Ferrara antes del seís de enero. Aunque no es fácil encontrar un sustituto a la altura.

La primera elección, que era Hiddink, se ha complicado mucho después de que Blanc haya tenido dos contactos con su representante. El holandés, actual seleccionador de Rusia, querría un sueldo de unos cuatro millones netos por temporada, algo que, aunque seguramente los valga, obligaría a la Juventus a emprender un camino sin retorno, un nuevo proyecto, muy costoso, en el que confiar hasta el final y para el que invertir un dinero, sólo en el salario del entrenador, que, en este momento, la Juve no tiene. Por este motivo, Bettega ha propuesto ya el nombre de Scolari (del que hablaremos mañana), que, dicen, podría renunciar a su multimillonario contrato uzbeko para entrenar a un gran equipo. Quiere un entrenador con experiencia porque, como dijo en su presentación, "la Juve tiene que saber ser competitiva al máximo nivel". Y esos nivel él los conoce perfectamente.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Reflexiones y confusiones sobre una caída histórica


De un batacazo tremendo nos hemos despertado. El sueño se ha terminado y la cruda realidad nos rebaja hasta la Europa League. Derrotados y humillados. La Juventus sólo ha sido capaz de ganar al Maccabi Haifa, el peor equipo de la historia de la Champions y ha encajado dos derrotas y dos empates en los otros cuatro partidos. No ha podido cosechar más de un punto ante los rivales de nivel. Eliminados en la primera fase de la Champions League, algo que no pasaba desde el 2000. Se ha esfumado el objetivo más importante, a nivel deportivo y económico, a las primeras de cambio. En lo material, la Juve pierde, de entrada, 4'5 millones de euros, lo mínimo que podía ganar pasando a los octavos de final (además de ver como sus acciones han bajado un 6'15%). Aunque el valor total de la pérdida, sumando los ingresos por las entradas, los bonus y los patrocinadores que ya no encontrarán seductora a la Juve, se calcula que podría ser de unos quince millones. Terrible.

Pero deportiva y emotiva y mentalmente, la situación es aún peor. Mucho peor. Buscar razones o, peor aún, justificaciones, se convierte en una misión casi imposible. Aunque no para la prensa, que en Italia se ha afanado a culpar a todos por todo. Jugadores en general, brasileños en particular, entrenador, preparadores físicos, directivos... Según el día y la hora, el enemigo público varía y nadie parece capaz de hacer un análisis objetivo y sosegado de por qué estamos aquí y cómo podemos salir de esta situación. Debastante. Porque la Juve es un equipo mejor que el de la temporada pasada bajo todos los aspectos y aún así tiene menos puntos que el equipo de Ranieri en sus dos temporadas anteriores, no ha llegado a los octavos de la Champions y tiene más, muchos más lesionados.

Los periódicos hablan de que el mercado de verano de la Juve, alabado por todos hace tres meses, ha sido un fracaso millonario. Que Melo ha sido la mejor vendetta de la Fiorentina y que Diego jugaba en la Bundesliga, definida como una liga de nivel menor, por razones evidentes. Otros se inclinan por culpar a Ferrara que, ha resultado para muchos, ser un fiasco después de la pretemporada estelar y del entusiasmo en Pinzolo. Seguramente, Melo sigue siendo el crack que demostró ser en una Fiorentina humilde que él, sólo él, sostuvo defensivamente y Diego, aunque sea una antorcha bajo el agua en el juego de la Juve no ha pasado de ser el heredero de Platini a sólo un error más caro que Poulsen y Tiago juntos. Pero entonces, ¿dónde está el origen de los problemas que se han tragado a la Juventus? ¿Por qué este equipo, por primera vez en más de un siglo de historia parece sin alma? ¿Por qué la Juventus se ha convertido en varios partidos de esta temporada (Palermo, Nápoles, Girondins, Cagliari y Bayern ), incluso ganando, como contra el Udinese, en un equipo dormido, cansado, sin garra, sin ganas de luchar, en una conjunción de campeones arremolinados, de confusión?

Diego y Melo, que han terminado los dos últimos partidos en el banquillo, son la triste imagen de un mercado que la caída europea ha desvirtuado hasta quién sabe cuándo. Del Piero y Grosso son viejas grandísimas estrellas que quizá empiezan a apagarse. Y Cáceres, cedido por el Barça sin demasiada fe en él, ya acumula varios partidos en los que es el menos malo del equipo ¿Pero qué está pasando? La Juve tiene el mejor portero del mundo, una buena defensa, un centro del campo de grandísimo nivel y una delantera verdaderamente envidiable. ¿Es posible que estos jugadores hayan rebajado su nivel hasta no merecer ni jugar a fútbol, da igual con la camiseta de la Juve que con la del Cittadella?

Realmente, resulta difícil de creer. En el equipo se ve una desmotivación atroz, nunca vista, pero también, aunque duela decirlo y reconocerlo, Ferrara ha decepcionado. La condición física del equipo no está a un nivel ni siquiera aceptable y las tácticas y algunas decisiones asombran tanto que desde el primer momento se atisba el fracaso. Ferrara es una gran persona, un símbolo de la Juve al que todo el mundo respeta y merece ser cuidado como tal, un grandísimo ex defensa y un gran experto de lo que es el fútbol, pero hasta ahora, como entrenador, ha aportado poco. Sí, ha querido darle al equipo otro estilo. Eso se ve, se aprecia y se agradece. Pero el resultado no es convincente y el precio que la Juve está pagando es alto. Cuatro goles a favor en seis partidos de Champions son una estadística tan pobre que por sí sola imposibilita el pase de ronda. Y en el campeonato los ridículos han sido más de uno y de dos. Vuelve la misma pregunta a la cabeza ¿Es posible que todos los cracks de la Juve hayan pasado en cuatro meses a ser jugadores de segundo o incluso tercer plano?

Y lo más preocupante de todo no es jugar la Europa League. No es ni un ridículo ni una vergüenza. Es lo mismo que le ha pasado al Liverpool o lo que hasta hace menos de un mes dábamos por seguro le iba a pasar al Bayern. Ellos, al igual que la Juve, han hecho fichajes estelares y su actuación en la Champions no ha estado a su altura. Pero no, la eliminación sólo es un síntoma de una enfermedad demasiado grave y de la que esperamos que Ciro pueda encontrar rápido la medicina. Antes de que el buen equipo se pierda en la espiral anodina y de críticas que ha recibido. Porque la Juve tiene jugadores para ser un gran equipo, pero ahora mismo parece todo menos un equipo. Permanecer todos juntos, jugadores, técnicos, directivos y afición seguro que es una buena manera de acompañar el tratamiento técnico-táctico del que se debe encargar Ferrara. Aunque no es fácil. La decepción ha sido tremenda para una afición sorprendida, impactada, amargada, indignada, enfadada, incrédula y nostálgica. Terriblemente nostálgica.

sábado, 10 de octubre de 2009

Después del parón debe volver la auténtica Juve


Analizar este inicio de campeonato ahora, tras la disputa de siete jornadas, aprovechando el parón para que entren en acción las selecciones en la última jornada de clasificación para el Mundial de Sudáfrica, seguramente nos puede dar una visión más amplia de lo sucedido hasta el momento. Hemos visto dos caras de la nueva Juve de Ferrara; una muy buena (Roma y Genoa especialmente) y otra muy mala, como vimos en el último partido contra el Palermo. El hecho de que la curva descrita por el equipo sea descendente ha creado algunas inquietudes y sembrado muchas dudas y ya se empieza a cuestionar el sistema que intenta implantar el entrenador con un mediapunta y dos puntas.

Es posible que sea un sistema frágil sin Diego o sin el verdadero Diego aunque el brasileño esté en el campo y el equipo lo ha acusado en defensa, encajando cinco goles en los tres últimos partidos. Ferrara puede proponer un nuevo sistema contra la Fiorentina, con Iaquinta entrando desde la banda para cubrir más y no dejar las dos bandas al descubierto. Puede que sea una solución puntual, aunque Ferrara no la considerará a largo plazo: él ha construido un equipo para jugar con el 4-3-1-2, un sistema en el que cree para acoplar un equipo en el que cree tanto o más. Porque la Juve ha demostrado las muchas cualidades que posee este año. Y todo eso sin olvidar que el entrenador aún no ha podido jugar con su equipo ideal. Porque las lesiones siguen masacrando a la Juventus y muchos jugadores importantos no han podido aportar lo que de ellos se espera. Sissoko no ha debutado todavía y sigue pagando los cinco minutos que Ranieri le hizo jugar contra el Torino el año pasado. Del Piero, que debutó hace dos semanas contra el Bologna ha recaído de su lesión y aún tendremos que esperar un mes para disfrutar de su magia. El último en caer ha sido Marchisio: la revolución de esta temporada estará fuera hasta finales de noviembre.


Buffon: 8'5
Nada que objetar a su rendimiento, faltaría más. Buffon ha vuelto a ser el mejor portero del mundo a ojos de todos, aunque a muchos aún le cuesta reconocerlo. Sus paradas han vuelto a marcar la diferencia y fueron fundamentales contra Lazio, Livorno y Girondins, aunque en cada partido ha dejado muestras de su indudable calidad. Es el líder de la defensa, dentro y fuera del campo, y maneja la presión como pocos. La llegada de Cannavaro ha supuesto un gran estímulo para él.

Grygera: 5'5
Sus carencias técnicas saltan a la vista, aunque logra compensar la falta de calidad con garra, determinación y aplicación. En el 4-4-2 de Ranieri cumplía con creces su cometido, permitiendose incluso alguna alegría ofensiva, pero en el sistema más descubierto de Ferrara le pone en muchas dificultados: en ataque no aparece y en defensa sufre mucho, demasiado. Ferrara lo alterna con Zebina, pero ninguno se muestra del todo seguro. Es un debate perdido, la banda derecha de la Juventus necesita un refuerzo con urgencia.

Zebina: 6'5
Por razones físicas y técnicas está más capacitado que Grygera para atacar los espacios y aportar más en el esquema sin bandas de la Juventus, aunque en defensa es algo menos seguro que el checo, teniendo que recurrir en exceso a la brusquedad que no le falta. Esta temporada ha protagonizado alguna acción brillante, como la del gol de Trezeguet ante el Bologna; pero también ha tenido errores sonados. Por eso y por sus continuos problemas físicos (lleva tres años, tres, sin poder jugar con regularidad), cayó en desgracia con Ranieri. Ferrara intenta rescatarlo, pero la empresa es muy complicada.

Cáceres: 5'5
Llegó para ser una solución en caso de necesidad para Ferrara y como tal ha sido utilizado. En la Juve no tiene la presión que ocasionaron sus dieciocho millones de euros en el Barcelona, pero aún así su rendimiento no es destacable. Cuando juega como lateral, una posición conocida para él, pierde la posición con frecuencia y ha sucumbido siempre cuando el rival le busca por el exterior. En el centro de la zaga ha sido fácilmente superable, como vimos en la Champions contra el Girondins.

Legrottaglie: 6
Está jugando a un nivel aceptable, pero sólamente eso. La llegada de Cannavaro y la perdida de la titularidad indiscutible le han quitado confianza y seguridad, cuando en realidad tenía que haber supuesto un estímulo para un jugador que ha crecido muchísimo en las dos últimas temporadas. Ha recurrido demasiado a la agresividad cuando ha jugado y su comentario tras empatar en el descuento con el Bologna, con error suyo incluido, diciendo "el fútbol es así" ha dejado a mucha gente descolocada.

Cannavaro: 7
Todos los que criticaron y abuchearon su retorno ahora guardan un respetuoso silencio. Fabio Cannavaro ha reconquistado a la afición juventina gracias a una serie de partidos que han ensalzado sus dotes de liderazgo y su tremenda seguridad, además de una gran frescura física sobre la que habían muchas dudas. Con él al lado, Chiellini es mejor y su lesión le quitó, no sólo a la defensa, un punto de referencia. Por suerte, estará disponible contra la Fiorentina.

Chiellini: 7
Este inicio de temporada está siendo muy extraño para Giorgio Chiellini. Cada partido se ha convertido en una montaña rusa, con altos y bajos muy diferenciados y con actuaciones muy dispares en el arco de muy pocos minutos. Está cometiendo algunos errores puntuales, pero repetidos, aunque su gran virtud es la de saber reponerse con celeridad de los mismos. Aún así, se ha convertido en uno de los mejores centrales de la Serie A y en un ejemplo para todos.

Grosso: 6
Quizá se esperaba más de él, aunque hay que concederle un bonus, debido a que llegó con el campeonato ya comenzado. Hasta ahora ha tenido un rendimiento irregular, mezclando buenos partidos, como contra el Livorno, con otros peores (en Champions, por ejemplo). Aún no ha conseguido que el equipo confie en sus subidas, que no son del todo buenas y a balón parado tampoco ha dado muestras de su clase. Su aportación esta temporada será vital para un equipo que depende demasiado de las iniciativas centrales.

Molinaro (sv)
Se ha recuperado de su lesión y aún así sólo ha disputado un partido, señal de que algo no va bien. Su escasa utilización por parte de Ferrara ha provocado que, cuando salta al césped, sus actuaciones se resientan. Fue titular contra el Bologna y no progresó ni una sola vez por su lado. Le falta ritmo y confianza y seguramente será sacrificado en enero: Ferrara no cuenta con él y su ficha libre ayudaría en la llegada del lateral derecho que necesita la Juve.

De Ceglie: 6
Seguramente descubramos tras la pausa cuál es el papel que Ferrara tiene reservado para él. Hasta ahora ha jugado más de volante que de lateral y sus actuaciones han sido buenas, dando la cara y mostrando muchas ganas de recuperar su sitio en la Juventus. En verano no quiso marcharse y decidió apostar por sí mismo. Ahora depende de él ganar o perder.

Felipe Melo: 6'5
Siendo un excelente recuperador de balones, el problema de Felipe Melo es que pierde muchos otros. A pesar de que Ferrara le ha prohibido públicamente arriesgar con el balón cerca del área, sigue empeñado en hacerlo, metiendo en graves apuros a su defensa. El gol del empate en el descuento del Bologna y el primero contra el Palermo llegaron por uno de sus juegos cerca de la portería propia. Aún no se ha dado cuenta de que su función consiste en cubrir la defensa y sacar el balón rápido, limpio y sencillo. Debe mejorar con urgencia; el equipo le necesita.

Camoranesi: 7
Sus malas actuaciones en los dos últimos partidos han hecho bajar una calificación media que hasta hace un par de semanas era muy alta. Ha sido el conductor del equipo en ausencia de Diego y se ha adaptado a la perfección a la nueva demarcación en el centro del campo de tres de Ferrara. Está siendo fiel a su estilo de juego, tocando y buscando el uno contra uno, algo que en ocasiones genera superioridad numérica, pero que otras deja el centro desguarnecido. Temporada notable, de recuperación, para Camoranesi, aunque debe medir mejor su carácter cuando las cosas no salen.

Marchisio: 8'5
El gran protagonista de esta temporada (y también de la pasada). El cambio de sistema le ha ayudado a progresar y ha mostrado una potencia y una calidad sobresalientes. Además ha sacado a relucir su carácter dentro del campo, siendo parte principal del caudal ofensivo del equipo y fuera, con algunas declaraciones muy interesantes. Dijo, por ejemplo, que "el rombo funciona si Diego está en forma"; algo que piensan muchos, pero que cuesta decir. Ahora se ha lesionado y la polémica sobre si el tratamiento que siguió fue el correcto o no rodea de nuevo a los servicios médicos y a los preparadores físicos del club. De momento sólo podemos decir una cosa: que vuelva pronto.

Poulsen: 6
Ha sido titular en cuatro de los siete partidos de Serie A que ha disputado la Juve hasta el momento y su rendimiento no ha desentonado con el del resto del equipo, si bien en el Barbera no lo hizo porque el nivel general fue paupérrimo. Aún así, hay que alabar su profesionalidad: en verano, cuando se quedaba fuera de las convocatorias, siguió creyendo en sus posibilidades y ahora, triunfe o no en la Juve, se puede decir que ha ganado. Su aportación física fue vital contra el Genoa y en Munich.

Tiago: 5'5
Ferrara lo intenta, pero parece que el portugués no colabora lo suficiente en su rehabilitación. En pretemporada jugó varios partidos a un nivel alto, pero desde septiembre ha ido decreciendo lentamente. Tan lento como su juego. Ha vuelto a ser ese futbolista de juego triste, que, aunque no comete errores, apenas suma nada al juego. Sigue en la lista de transferibles, porque el joven Marrone le está comiendo el reducido espacio del que disponía poco a poco.

Sissoko (sv)
Si ahora mismo hiciesen una encuesta preguntando qué jugar falta en esta Juve, la repuesta mayoritaría sería la de Mohamed Sissoko. Al equipo le ha faltado justamente todo lo que él aporta: solidaridad, físico, seguridad y ese plus de potencia que aportaba el malí. Está en la fase final de su recuperación y por fin Ferrara podrá alinearlo con la vuelta de la competición.

Salihamidzic (sv)
Su recuperación y su contrastada polivalencia supondrán otra vía de escape para Ferrara, que ahora tendrá que echar de menos a Marchisio. Con su vuelta al equipo seguramente se cierra el espacio para Molinaro, que, como decíamos, se irá en enero y abre otra puerta más a un eventual cambio de sistema, soportando con él mejor una posible línea media con cuatro hombres.

Diego: 7'5
Ferrara construyó su equipo intentando disfrutar al máximo de sus condiciones y que fuese ese jugador fichado para marcar diferencias. Una decisión tan acertada como arriesgada, porque el equipo paga muy caras sus ausencias, que han sido más de las deseadas por sus frecuentes problemas musculares. Aún así, cuando ha jugado hemos comprobado que es un valor seguro: tiene calidad y oficio, y lo ha demostrado. El parón le ha ayudado seguro. Sólo queda esperar y disfrutar.

Giovinco: 6
Su actuación contra el Burdeos fue el inicio del debate sobre qué hacer en ausencia de Diego. Giovinco, que contaba con la plena confianza de Ferrara, no parece el jugador más adecuado para sustituir al brasileño con el rombo. Con él queda la sensación de que se le está utilizando en una posición que no es la suya. Giovinco necesita espacios y estar cerca del área, algo que no consigue en la medipunta.

Iaquinta: 8
Si juzgásemos sólamente su rendimiento contra Bayern y Palermo podríamos preocuparnos seriamente, porque el más físico de los futbolistas de la Juve también parece haber acusado demasido la sobrecarga de este inicio de temporada. Sin embargo, hasta el pasado miércoles, la temporada de Vincenzo había sido espectacular, convirtiéndose en el guía y faro del equipo, creando y finalizando. Tras el parón necesitamos de vuelta al Iaquinta que ha conquistado con su garra a la curva bianconera.

Amauri: 5'5
Su caso ahora sí que es preocupante. Resalta la escalofriante estadística de siete meses sin marcar, pero el problema real de Amauri no es sólo ese. Es, seguramente, un derivado. Al contrario de lo que hacía antes, a Amauri le cuesta tener el balón y cuando lo consigue no sabe qué hacer con él. O mejor dicho, sí sabe hacerlo, pero no lo consigue. Su recuperación es absolutamente vital en la búsqueda del éxito del equipo por las múltiples cualidades que reúne y todo lo que aporta. Ahora no está, pero se le espera. Pronto.

Trezeguet: 7
Sorprendentemente, es el máximo goleador del equipo en Serie A si hacemos una media con los minutos jugados. Ha pasado de estar en una posición incómoda para todos a tener el papel de sabio veterano. Físicamente parece renacido y mentalmente está mucho más centrado. Ha aceptado su rol de tercer delantero y así ha conseguido cambiar el final de su historia juventina. Aunque quizá esta temporada sea sólo una más y no la de meta.

Del Piero (sv)
Cuánto falta Del Piero... Aún seguimos lamentando y conformándonos con imaginar en nuestras cabezas como sería una Juve con él y Diego juntos. Las lesiones nos han privado de hacer realidad nuestras fantasías, aunque la pretemporada excepcional del capitán nos dan motivos para ser más que optimistas. Acusar su falta no es otra cosa que una muestra más de su grandeza.

Ferrara: 7'5
Su debut como entrenador no se puede juzgar de otra manera que no sea altamente positiva. Ha conseguido dar un carácter propio y reconocible a la Juventus, intentando cambiar el guión que venía escrito los últimos años, gracias a su carisma y a sus dotes de liderazgo. Los últimos partidos han sido malos y no podemos engañarnos. Algunas miradas han señalado a Ferrara, pero él tiene preparada su respuesta. Tenemos motivos para la confianza. Su equipo está bien clasificado y ha demostrado poder dar mucho de sí.

miércoles, 15 de julio de 2009

La tesis de Ferrara


En la temporada pasada, la Juve terminó segunda, a diez puntos del Inter y habiendo marcado un gol menos y encajado cinco más. En total recibió trenta y siete goles, y quince de ellos los encajó en ocho jornadas. El año anterior, la Juve quedó tercera aún habiendo marcado tres goles más que el Inter; algo que se podría explicar viendo que también recibió once más que el equipo que entonces entrenaba Roberto Mancini.

Recuperar la solidez defensiva que se le presupone a un equipo del nivel y la tradición de la Juve será una de las prioridades de Ferrara (si no La Prioridad, con mayúscula) en su prmera experiencia en los banquillos. Su sistema de trabajo de implicará una sistema defensivo en el que los diez jugadores de campo sean claves en la presión y en la salida de balón una vez robado. Una pequeña revolución para el fútbol italiano, donde las estrellas de los equipos suelen estar al margen del trabajo defensivo para después poder explotar mejor sus cualidades (Del Piero en la Juve, Totti en la Roma, Ibrahimovic en el Inter...). Después de que históricamente Italia haya exportado la idea de la defensa al hombre, el cambio a la zona, las defensas con dos y tres centrales; puede ser la hora de que Ciro Ferrara importe la cultura europea para crear un equipo campeón que, justamente, tiene en la defensa la línea menos fuerte. Pero, como decimos, de defender él sabe un rato; de adaptarse al cambio también y ahora intentará que su equipo lo logre igual de bien que lo hizo él en la temporada que hoy comienza con el primer partido amistoso.

Hace un año, el ahora técnico de la Juventus obtuvo la licencia de entrenador internacional de manos de la Figc. A continuación presentamos un extracto realizado por el Corriere dello Sport de la tesis con la que Ferrara explicó su fútbol obteniendo una nota de 110 puntos sobre 110 posibles.


"Siguelo hasta el baño". Con esta orden perentoria de los primeros maestros del fútbol comenzaba mi larga carrera como defensa. Era, obviamente, la característica principal del marcaje al hombre. Rídigo, pegajoso, implacable.

Tenía que seguir a mi adversario a cualquier zona del campo, pararlo de algún modo, intentando anticiparme a él para después pasar rápidamente el balón al centrocampista encargado de iniciar el juego. Después el fútbol cambió, sobre todo en el aspecto defensivo, que poco a poco pasó del marcaje al hombre al zonal. Y yo viví en primera persona este cambio táctico y técnico. He vivido intensamente las dos fases, como marcador al hombre primero y como defensa en zona después. No puedo negar haber atravesado un periodo de aclimatación complicado, sobre todo cuando con la selección italiana estaba Sacchi, un metódico, teórico e idealista de la defensa en zona.

Pasé de la mentalidad "basta con que el rival no marque" a tener que esperarlo, frenarle, intentar adelantarme y después pasar el balón para empezar la acción de ataque: tuve que cambiar no sólo la posición en el campo, sino mejorar los fundamentos, soltar un poco los tobillos y levantar la cabeza para tener una visión más completa del campo. Admito que no fue fácil para mí, pero, al mismo tiempo, fue una suerte vivir en primera persona el cambio de una 'época' a otra, porque también en el sistema de defensa zonal hay que saber realizar un rígido marcaje, atacar al rival y no dejarlo girar, como marcan las normas del marcaje al hombre.

En los últimos años hemos vivido un cambio táctico general en la manera de defender: del tradicional marcaje al hombre (uno o dos jugadores marcando y el libre cubriendo espacios) hemos pasado al marcaje en zona (tres, cuatro, cinco defensas distribuidos sobre todo el ancho del campo y siendo los responsables directos del espacio que se les ha asignado).

(...) Esta nueva imágen del fútbol actual ha chocado con los ideales de algunos expertos: se ha observado que el descuido de la didactica defensiva y, sobre todo, la eliminación total del marcaje al hombre ha emprobecido técnicamente a los defensas, que a día de hoy no saben marcar bien como hacíamos hace algún tiempo. ¿Es realmente así?

Este nuevo enfoque táctico ha provocado que el marcaje, grandísima expresión de táctica individual, sufra cierta dejadez por parte de los técnicos, así que analizaremos las diferencias que existen entre los dos sistemas, marcaje al hombre y en zona, intentando trazar de la manera más exhausitva posible cómo formar buenos defensas en el fútbol de hoy.

Ferrara habla del nacimiento de la defensa de cuatro, utilizada por primera venz por Brasil en el Mundial de 1958, y del sistema italiano, que comprendía tres marcadores y un libre y que marcó la decada de oro en los setenta. Prosigue...

Los años setenta trajeron consigo una nueva concepción táctica en el fútbol europeo de élite. Los triunfos continentales de los clubres holandeses y las grandes actuaciones de la selección 'orange' en los mundiales de 1974 y 1978 impusieron el concepto del futbolista universal, capaz de actuar con eficacia en las dos fases del juego, pero estando siempre a cargo de una zona de competencia suya (ejemplo específico, Surbier y Krol) con el espectacular 'fútbol total'. En Italia, sin embargo, la adopción del nuevo sistema fue muy aislada y limitada. (...)

El auténtico cambio táctico en el fútbol italiano llegó a finales de los años ochenta con los triunfos espectaculares del Milan, entrenado por Arrigo Sacchi. El equipo rossonero, adoptando un sistema con cuatro defensas en zona, sin un libero fijo, triunfó en Italia y Europa, encantando a la gente por la calidad de su juego. Esta auténtica rotura con la tradición del juego italiano comportó un cambio cultural en la concepción táctica del fútbol (...). Hoy la mayoría de equipos, estén en el nivel que sea, se disponen según los conceptos de la defensa zonal, con defensas que no se mueven sólamente en función de la carrera del rival, como se hacía tiempo atrás, sino que lo hacen mirando el balón y la posición de su propio compañero de defensa.

Son tres los parámetros que un defensa tiene que tener siempre muy claros: la propia portería, el rival directo y el lugar en el que está el balón. En la defensa zonal no cambian, pero hay una consideración...

En los equipos que juegan con defensa en zona, cuando el defensor no tiene el balón aumentan las variables que tiene que controlar; a balón-rival-portería se le suma el espacio que hay que cubrir, especialmente si el equipo no está junto. La dificultad principal para un defensa está en saber cuando debe marcar y cuando debe cubrir.

El libre que tenía como función cubrir los espacios ya no existe. La defensa en zona requiere así una organización más compleja. (...) En el área, especialmente con los centros, se corre el riesgo de fijarse sólo en el balón, perdiendo la marca del rival a cubrir. Se necesita entonces simplificar y predeterminar el papel de cada uno: en superioridad numérica lo correcto es que haya un hombre situado en el primer palo y los otros marcando al hombre. Se marca y se cubre. Cuanto más cerca está la pelota de la portería es necesario estrechar más los marcajes. Como se puede ver, las referencias son las mismas para ambos sistemas defensivos. La diferencia es que en el marcaje zonal el defensa no siempre puede determinar a tiempo la distancia a la que se encuentra el adversario por la imposibilidad de seguirlo por todo el campo y la responsabilidad de garantizar la cobertura de su espacio.

Siguen las explicaciones sobre la táctica del marcaje, de la anticipación, de la entrada y el cambio de marca. Se debe correr siempre en diagonal para favorecer el apoyo y el uso de ambas piernas. A continuación explica cómo se debe robar un balón.

Las entradas pueden efectuarse de varia maneras. Entrada frontal: efectuada con la parte interna del pié al lado del maleolo o con el empeine, porque son las partes más duras. Entrada lateral: se efectua con el pié más alejado del balón y después de una torsión del cuerpo. Tackle: deslizándose, tras haberse alejado ligeramente del rival, buscando obtener el impulso adecuado.

Siguen algunos ejercicios para realizar en el campo. Y las conclusiones.

A lo largo de la historia del fútbol, el cambio consolida al nuevo sistema y desechando el anterior. El pase del marcaje al homber al marcaje en zona, que representa el cambio táctico más importante de la defensa, fue historicamente coherente y respondía a una necesidad, que cada vez se hacía más fuerte, de racionar la organización defensiva. Y por eso hoy el defensa tiene que completar su preparación técnica haciendo suyas estas convicciones: es indispensable tener claro que el marcaje al hombre es es la condición básica y más importante para integrarse de la mejor manera posible en la defensa zonal. Olvidarlo equivaldría a olvidar las bases clásicas del fútbol, perder de vista sus enseñanzas básicas, cerrar o menospreciar un capítulo de su historia. En definitiva, el defensa tiene que ser un... oso.

domingo, 5 de julio de 2009

¿Y si Ferrara apostase por Tiago?


El complemento ideal para el centro del campo de la Juventus puede ser él. El hombre para todo, el jugador capaz de ordenar el equipo en un momento determinado, el que sería el sexto hombre en un equipo de baloncesto. Este verano, podrá ser considerado (otra vez) como un nuevo fichaje. Tiago, al que le hemos soportado tantos y tantos partidos, la mayor decepción en los últimos años, el fichaje que ha resultado más caro viendo la relación entre precio y rendimiento, al que todos ponían en el disparadero de salida, fue confirmado por la Juventus hace un par de semanas cuando en España le relacionaron con el Atlético. Hace justamente un año intentaban colocarlo en cualquier equipo, incluso cedido, con tal de quitárselo de encima. Ahora, Ferrara, que aprecia sus cualidades, quiere quedarse con él y su objetivo es aprovechar su capacidad para la distribución y ordenación del juego. Y lo cierto es que en ciertos pasajes de la temporada que acaba de terminar, el portugués demostró, no obstante las lesiones, por qué ha jugado en Chelsea y Lyon ganando tres ligas de manera consecutiva en dos paises distintos y por qué la Juve pagó por él trece millones de euros en 2007.

Fue una petición expresa de Ranieri, que pretendía con él darle el tiempo adecuado al juego de su equipo. Pero ahora que no está el técnico romano, su futuro en el equipo parece más claro. El problema real que hubo entre él y el anterior entrenador no lo sabemos, ni seguramente lo sabremos, pero fue una extraña relación de amor-odio. Ranieri decía confiar en él; y a veces lo demostraba, pero otras no. Hace poco, Tiago se mostró contento con el cambio de entrenador en una entrevista concedida en Portugal, y donde antes dijo que quería irse, aseguró que la llegada de Ferrara "será buena para la Juventus y para mí mismo". Y así, no obstante las dudas sobre su futuro y los malos recuerdos del pasado, Tiago volverá a apostar por sí mismo en la Juventus, llegue quien llegue.

Y, en parte, gracias al nuevo clima de optimismo que se ha instalado en Turín con la llegada de Ciro Ferrara. Ahora las cosas se ven diferentes y con optimismo. Al igual que con Zebina, Ferrara pretende que Tiago vuelva a mostrar la mejor versión de sí mismo. Y a día de hoy, la verdad, es que el ambiente invita a pensar que podrá hacerlo. Porque además Tiago, podría encontrar sitio en diversas demarcaciones de la nueva Juve de Ferrara. En el 4-3-1-2 que proyecta el técnico, Tiago podría jugar en la posición de 'regista', delante de la defensa, aprovechando su buena técnica y su visión de juego; en la línea de medios sería un gran aporte, aportando una salida de balón alternativa cuando haga falta aumentar la dosis de calidad; y en la mediapunta, donde ya jugó algún partido la temporada pasada dejando buenas sensaciones, aportando equilibrio y buscando su primer gol en Italia (recordemos que en el Lyon marcó trece en dos temporadas). Será un poco el comodín del centro, pudiendo ocupar cualquier posición en caso de necesidad. Seguramente no es lo que imaginaba cuando hace dos años firmó su contrato con la Juventus, pero por el momento, va bene cosí. Sin presión, puede rendir mejor. Ha recuperado terreno y esta temporada parte de una posición mucho más adelantada que la pasada, donde nadie le quería. Ahora tiene un entrenador que sí y que apostará también por él.

sábado, 6 de junio de 2009

Wind of change


En 1990, Klaus Meine, vocalista de la mítica banda Scorpions, escribió Wind of change, una canción que pronto se iba a convertir en el símbolo del cambio en el orden mundial que se dio entonces: el final de la era de guerras y el principio de la esperanza pacífica con la caída del muro de Berlín, el fin de la Europa dividida, de la era comunista y de la Guerra Fría. Casi veinte años después, toca a la Juventus entonar los acordes del optimismo. "El futuro ya se ve, se puede hasta tocar". Y se ve en la sonrisa contagiosa de Ciro Ferrara, que transmite alegría y esperanza después de unos años muy complicados y de extrema tensión.

Ciro Ferrara, con su sonrisa y sus declaraciones, siempre llenas de optimismo no exento de cordura, se ha convertido en el símbolo de la nueva Juventus, un equipo llamado a jugar mejor que antes y a ganar como antes. La expresión en la cara de Ferrara es de juventud, de alegría, de optimismo y de confianza. La expresión del que cree. La de alguien que ha ganado ocho Scudetti y que quiere ganar aún más y sabe cómo hacerlo. Una expresión que nos contagia, dibujándonos una sonrisa a todos los demás.

Porque la elección de Ciro Ferrara ha sido tomada como el triunfo de todos los juventinos, que veíamos y deseábamos el carisma de Ferrara y su capacidad para unir y conducir el vestuario de una Juventus que se dirige hacia el éxito por el camino correcto. El fichaje de Diego es la primera señal: por fin calidad, por fin clase, por fin un jugador capaz de marcar la diferencia (además, la Juventus ha sido el único equipo italiano hasta ahora capaz de importar talento de otra liga en lugar de perderlo, como están haciendo otros). La elección de Ferrara es el segundo indicativo: es una apuesta, un riesgo, pero una decisión de la Juventus verdadera, auténtica, que quiere volver a ser lo más grande.

Cierto es que el camino de Ferrara acaba de empezar y aún es pronto para hacer valoraciones y todo son especulaciones. Queda un verano repleto de traspasos que resolver, pero la dirección que ha tomado la Juventus (D'Agostino es el próximo objetivo) es la correcta y equivocarse parece ahora mucho más difícil. Podemos soñar con los cambios que vendrán con la contratación del 'regista' que quiere Ferrara y que conformará una Juventus que no se adaptará al rival para hacer su juego, sino que intentará dominar los partidos con el 4-3-1-2 que ha anunciado Ferrara. Y aunque desde el resintimiento otros puedan contar sus historias, Ferrara ha sido la primera elección de la directiva, que confía en él para que la Juventus vuelva a volar alto. Con sencillez. Con la misma que trabajó Ferrara para recuperar el ánimo del grupo y que se puede resumir en una de sus frases al equipo: "Recordad que sois la Juventus". A veces una sonrisa basta.

Así podría ser la Juventus de Ciro Ferrara:

jueves, 4 de junio de 2009

Nedved destacó en su última temporada


Hacer un balance general de la temporada de la Juve al completo es un ejercicio no exento de dificultad, ya que una situación ha condicionado todos los partidos que el equipo ha jugado y ha perdido: Claudio Ranieri, destituido a dos jornadas del final, marcó el año que la Juve ha tirado a la basura. Como muchos jugadores han reconocido, la temporada recién terminada, ha sido nueve meses de tiempo perdido; un agujero negro en el universo de los éxitos de la Juventus. La temporada comenzó bien, pero pronto las cosas empezaron a torcerse con muchas lesiones, malos resultados y peor juego. La garra del equipo hizo rebrotar a la verdadera Juventus ante el Real Madrid y el estado de éxtasis controlado se mantuvo hasta la llegada de los octavos de final de la Champions League y la posterior eliminación ante el Chelsea de Guus Hiddink. En el partido más importante de la temporada el equipo no estuvo a la altura y superar la losa del 1-0 londinense en la vuelta fue misión imposible. Después llegaron las derrotas contra Udinese y Cagliari que terminaron con casi dos meses sin ganar un partido y convirtiendo la temporada que nos anunciaron todos como la de la lucha posible por los objetivos más altos en la nada absoluta, llegando incluso a comprometer el futuro del club en Europa. A dos jornadas del final, el equipos se deshizo del yugo de Ranieri y ha mostrado síntomas de recuperación con Ciro Ferrara al mando. Pero los problemas no están aún superados. Porque la única conclusión que nos permite esta temporada es que para que esta Juve vuelva a ganar se necesitan refuerzos. Y no pocos.


Buffon: 7
partidos: 30
goles: -
El mejor portero del mundo ha pagado el momento negativo del equipo y no ha rendido como a todos (y a él primero) nos hubiese gustado. Su espíritu ganador le llevaron a ser uno de los más críticos con Ranieri, llegando a vincular su continuidad a la no del técnico romano. El periodo horrible del final del campeonato, donde la defensa encajó 16 goles en ocho partidos le ha pesado mucho. Quiere garantías para luchar en la cabeza la próxima temporada. Y él será la primera.

Manninger: 7'5
partidos: 23
goles: -
Llegó a la Juve casi por casualidad y sin hacer mucho ruido. Ni siquiera tuvo una presentación oficial, señal de que su papel estaba reservado a cubrir eventuales lesiones de Buffon en momentos puntuales. Pero los problemas de espalda del '1' le obligaron a presentarse él solito. Y lo hizo muy bien; no le pudo la presión y logró ser estrella en el Bernabéu. La retaguardia está muy bien cubierta.

Grygera: 6'5
partidos: 43
goles: 2
El nivel de Grygera ha descrito un arco inversamente proporcional al número de partidos disputados con el equipo, demasiados. La falta de alternativas en el puesto (con Zebina lesionado) le ha obligado a hacer un desgaste físico que ha terminado con una lesión inevitable como culminación de una hemorragia progresiva de calidad en sus prestaciones. Aún así, en cada partido ha dado el máximo por el equipo, incorporándose bien al ataque y seguro atrás. Su fichaje gratis fue todo un acierto.

Zebina: 5
partidos: 8
goles: -

Su estadística de participaciones sirve para definir con bastante acierto lo que ha sido su temporada. Se ha pasado el año entre lesiones, castigos y malas actuaciones que le hicieron ganarse la antipatía de la afición y más de un problema. La 'agresión' a un operario del Cagliari a principios de la temporada pasada le ha pasado una factura que nunca podrá pagar. Con Ferrara en el banquillo jugó los 180 minutos aprovechando la lesión de Grygera y con una respuesta positiva, pero seguramente su etapa bianconera ya estaba sentenciada con anterioridad.

Mellberg: 5'5
partidos: 38
goles: 2
El tormentoso final de la era Ranieri puede ser especialmente duro para él: los elogios a un fichaje que llegó a coste cero se tornaron en abucheos después de ser uno de los integrantes de la defensa que encajaba dos goles de media por partido. Su lentitud en los movimientos y un fallo prologando en las decisiones, siempre incorrectas en la última parte del campeonato, unido a la llegada de Cannavaro, han mermado mucho su posición dentro del equipo. El Olympiakos le quiere y Grecia puede ser su retiro dorado.

Knezevic: -
partidos
: 4
goles: -
Su fichaje parecía desacertado desde el principio y el tiempo no ha hecho sino confirmar las peores previsiones. El duelo que la Juve mantuvo con el Torino por conseguir su fichaje terminó por retratar a una directiva sin rumbo en aquel momento. Un dato: Livorno, su equipo de origen y Torino, el otro pretendiente están en Serie B. Y ése es el nivel de Knezevic, no el de la Juve.

Legrottaglie: 6'5
partidos: 36
goles: 1

Como el resto del equipo, su gráfica de rendimiento ha ido descendiendo con el paso de los partidos. Empezó la temporada donde lo dejó la pasada, con un rendimiento sensacional que le hizo ganarse un puesto como titular incluso en la selección italiana para suplir la baja de Cannavaro (curiosamente su competidor también en la Juve la próxima temporada), pero después siguió con demasiada irregularidad y sin adaptarse a grandes escenarios (mal en San Siro, Stamford Bridge o en el Luigi Ferraris contra el Genoa). Con la marcha de Ranieri, los errores tácticos quedaron atrás y muestra una mejoría que, esperamos, le devolverá a su nivel el año que viene.

Chiellini: 7
partidos: 36
goles: 5
La pasada ha sido la temporada de su confirmación. De la confirmación como uno de los mejores centrales de Europa que le ha llevado a ser el líder de la zaga tanto en la Juve como en la selección. Empezó su carrera como lateral con proyección y ha terminado convirtiéndose en un central de físico imponente e insuperable. Él no fue una excepción y no se libró de los problemas físicos que han machacado al equipo este año. Su nivel se resintió en la parte final del campeonato, salpicado de lesiones que provocaron un vaivén constante entre la enfermería y los terrenos de juego. Pero el futuro de la Juve empieza a escribirse con el nombre de Giorgio Chiellini.

Ariaudo: 6
partidos: 5
goles: -
La eliminación el pasado lunes contra el Palermo en la 'final eight' del campeonato Primavera fue su despedida del equipo juvenil de la Juve. No tuvo su mejor partido con la Primavera el otro día, pero en la Juve confían en él. La partida segura de Knezevic y la más que posible de Mellberg le garantizarán un puesto al lado de Cannavaro, Legrottaglie y Chiellini, de los que podrá adquirir una gran experiencia. Cuando Ranieri le llamó para la causa este año por culpa de las lesiones, cuajó buenas actuaciones, aprovechando al máximo sus virtudes y sabiendo donde y cuando estaban sus limitaciones sin complicarse demasiado.

Molinaro: 6'5
partidos: 40
goles: -
Final de temporada peor imposible para él después de haber luchado y mucho para hacerse con el puesto: diagnosticado un ematoma en la zona perienal formado de manera espontánea a causa de una malformación vascular congénita de naturaleza benigna después de haber tenido problemas con un cólico renal. Su futuro está en el aire, pero alejado de los terrenos de juego varios meses. Una pena para un jugador que había hecho del trabajo y el sacrificio su abc futbolístico y había conseguido ganarse el respeto y la consideración de la afición después unos comienzos complicados.

De Ceglie: 5'5
partidos: 23
goles: -
Seguramente no haya respondido a las grandes expectativas que había depositadas en él. Dos lesiones importantes le han impedido tener continuidad en el equipo. Llegó como alternativa al lateral izquierdo, pero dio su mejor versión cuando jugó supliendo a Nedved en el puesto de volante. Potencia, fuerza, lucha y resistencia son sus mejores armas, pero pueden no ser suficientes para confirmarse en una Juventus de primerísimo nivel

Salihamidzic: 5'5
partidos: 14
goles: 1
Se presentó como un jugador importante al que poder utilizar ante eventuales ausencias y así ha sido: esta temporada ha jugado de lateral derecho, lateral zurdo, volante en ambas bandas, pivote e incluso de enganche. A sus 32 años, la mejor parte de la carrera del bosnio ya ha pasado, pero su contribución puede seguir siendo muy importante si logra resolver sus problemas físicos.

Marchionni: 6'5
partidos: 32
goles: 3
Se jugó la oportunidad de consolidarse en la Juve con las lesiones de Camoranesi y salió ganador. Empezó la temporada a un altísimo nivel, aportando velocidad, profundidad y ensanchando el juego del equipo. Ha sido muy importante (ha dado cinco asistencias), clave en muchos partidos y ha sabido sobreponerse a los errores, aunque quizá de más de los deseados. Rendimiento algo irregular, pero perdonable en un año tan confuso. Con profesionalidad y tenacidad ha demostrado que su sitio está en la Juve.

Camoranesi: 5
partidos: 24
goles: 2
Año para olvidar el de Camoranesi ("Ha sido fatal para mí" declaró el domingo). Ha jugado poco entre decisiones extrañas propias y del entrenador y tantas y tantas lesiones. Y cuando ha jugado, no lo ha hecho a su nivel. Ha estado muy disperso y la mala relación pública con Ranieri la trasladó al campo, donde ha mostrado su peor versión, acompañada de excesivas amonestaciones y tres tarjetas rojas realmente inexplicables. Con el anterior entrenador fuera del vestuario se espera que las aguas vuelvan a su cauce y que el italiano de Tandil vuelva a mostrar su compromiso con el equipo. Parte capital del equipo a recuperar necesariamente la próxima temporada.

Poulsen: 5'5
partidos: 29
goles: 1
Sus cualidades, eminentemente físicas, quizá no sean tan importantes en un campeonato en el que el poderío físico es el arma principal de cada equipo. En la Liga sus carácterísticas le daban un aporte decisivo en partidos con protagonistas antónimos a él. Le dio a la Juve tres puntos claves en Catania marcando en el último minuto, aunque, principalmente a causa de sus problemas físicos, nunca llegó a entrar en el equipo con continuidad. Además, se ha cometido el error de juzgarle como lo que no era y eso ha generado cierta apatía hacia él. Fue un fichaje seguramente equivocado y su futuro es una incógnita.

Sissoko: 8
partidos: 32
goles: 2
Su fractura en el pié en el derbi contra el Torino (llegó forzado en una decisión poco estudiada) significó un antes y un después en la temporada de la Juve y sus temporadas empezaron a verse en el partido inmediatamente posterior contra el Chelsea. Él era el encargado de mantener el equilibrio y la unidad del equipo, evitando cualquier tentativa de ataque rival y dando la primera salida al equipo hacia adelante con su potencia y su gran zancada. La estadística es demoledora: con él en el campo la Juve obtiene un punto más de media en cada partido.

Marchisio: 8'5
partidos: 32
goles: 4
Un oasis en medio del desierto. Sin duda, su aparición ha sido la mejor noticia para la Juventus en esta temporada. Ha sido el metronomo de la Juventus en el centro del campo, el 'regista' que necesita el equipo, tomando las responsabilidades que otros no supieron o pudieron. Es la esperanza y el fruto del trabajo duro. Chiellini, Giovinco y Marchisio indican que la dirección por la que va la Juve es la correcta.

Zanetti: 5'5
partidos: 14
goles: 2
Debutó esta temporada en diciembre contra el BATE después de haberse lesionado en pretemporada. Cuando ha podido jugar, no ha sido el mismo del año pasado. Administra el tiempo con precisión, pero ha perdido la brillantez de antes. Lo mejor del año para él fue la volea espectacular contra la Atalanta que le dio un punto de oro a la Juve. Se ha visto opacado por Marchisio y el año que viene tendrá que competir también con D'Agostino.

Tiago: 4'5
partidos: 19
goles: -
Ni está ni se le espera. Empezó la temporada amenazado con ver los partidos desde la grada si no salía, pero prefirió quedarse en 'su' cárcel de oro turinesa y no renunciar a su salario de tres millones anuales. La pésima preparación atlética del staff de Ranieri (esta temporada la Juve ha sufrido más de setenta lesiones) le permitió regresar al mundo de los vivosy convertirse en una de las claves del equipo. Pero él también pagó a Ranieri y se lesionó en el peor momento (cuando mejor estaba) y contra el peor rival (el Inter). Nunca más volvimos a tener noticias de él y su salida es la prioridad de la directiva para este verano. Su ciclo en Turín ha sido triste, como él, como un fado.

Ekdal: -
partidos: 3
goles: -
Un Expediente X. Fue una inversión de futuro cargada de esperanza y sólo tuvo un cierto papel en la pretemporada, donde jugó muy buenos partidos. Su rol en el equipo compaginaba el Primavera y el primer equipo. Incomprensiblemente, no llegó a jugar ni con uno, ni con otro. Sabe lo que puede dar y sabe también que en la Juve no podrá darlo, así que es uno de los que dejarán el equipo este verano.

Nedved: 8'5
partidos: 42
goles: 7
Cuarenta y dos partidos con treinta y siete años y todos a un gran nivel. En su última temporada ha dado un rendimiento espectacular, ajeno a su edad y nos permite decir, sin equivocarnos, que ha sido el más destacado en este año tan complicado. Siempre dispuesto, luchando, corriendo y haciendo pases, recortes y marcando goles. Lo de Nedved se quedó sin calificativos hace tiempo. En esta temporada, un cúmulo de emociones para él, aún pesan las lágrimas de rabia e impotencia al ser sustituido a los 12 minutos del Juventus - Chelsea y que significaban la imposibilidad de coronar Europa. Con su retirada nace la leyenda de la Furia Checa: un ejemplo a seguir para todos, pero que nadie podrá alcanzar nunca.

Giovinco: 6'5
partidos: 27

goles: 3
Presidente del club de dagnificados por Ranieri. Pasó de ser "el futuro de la Juventus" a la tribuna. El romano empezó hablando de la gestión correcta de la juventud y terminamos descubriendo que era enemigo de su talento. Error, sin duda: fue clave en Minsk contra el BATE y resolvió el partido contra el Lecce con un libre directo de los que le han hecho ganarse el apelativo de heredero de Del Piero. Por suerte, el mundo del fútbol cree en él y el soplo de aire fresco que llega ahora a la Juve le dará privilegio a la calidad, que es lo que hace falta para ganar partidos. Y de eso Giovinco tiene. Y mucho.

Del Piero: 8
partidos: 43

goles: 20

La segunda mitad de temporada en la que ha pasado más desapercibido no debe hacernos olvidar el final de 2008 mágico con el que nos obsequió Del Piero. Es el capitán en el sentido más amplio de la palabra y ha aceptado siempre su responsabilidad en los momentos más complicados. Nos regaló momentos mágicos e imborrables para la memoría de los juventinos, como sus obras de arte de libre directo y otros, aún de mayor trascendencia: el Bernabéu en pié aplaudiendo a Alex Del Piero al cielo de Madrid aún eriza el vello. A pesar de todo, él sigue igual y juega con la humildad y la pasión del primer día. Tiene 34 años y la sensación de que aún posee la capacidad para emocionar a la Juventus en muchísimas más ocasiones. Ahh, come gioca Del Piero...

Iaquinta: 8
partidos: 38
goles: 15
Conafianza, seguridad, fe y capacidad de superación. Esta mezcla de factores han cambiado drasticamente el papel de Iaquinta en la Juventus. En enero, las lesiones continuas y el buen momento de Amauri y Del Piero le habían condenado a abandonar el equipo. Tuvo una oferta millonaria del Zenit para jugar en Rusia que despreció. Dijo que quería demostrar su capacidad en la Juve y que confiaba en sí mismo. Sin lesiones, al 100% físicamente, sentía poder disputar el puesto a cualquiera. Y lo ha conseguido. Once goles en la segunda fase del campeonato y un trabajo incansable le han convertido en la clave del subcampeonato, ajeno a los problemas con Ranieri y le han garantizado un futuro importante en la Juventus. La renovación de su contrato hasta 2013 el pasado martes es la prueba que ahora ya confian como él.

Amauri: 7
partidos: 43
goles: 14
Amauri es el mejor indicador de la involución progresiva del equipo durante la temporada hasta el cese de Ranieri. Fue el fichaje estrella del verano que hizo realidad el sueño de la afición. Antes de comenzar 2009 había marcado 11 goles importantísimos en Serie A que significaron ni más ni menos que 16 puntos para la Juve. Sin embargo, con el cambio de año, sólo ha logrado traspasar la meta rival en una ocasión. Se lesionó contra el Chelsea y volvió en el peor momento del equipo. Amauri es un jugador que ha llegado a la cima gracias al trabajo, sin la estrella que ha rodeado a otros. Ha demostrado que tiene mucho que darle a la Juventus y recuperarle es el punto nº 1 de la agenda de la próxima temporada.

Trezeguet: 4
partidos: 15
goles: 1
La valoración de Trezeguet no se entiende sin Ranieri. Una doble lesión de rodilla le hizo perderse toda la primera vuelta del campeonato. Era el mejor fichaje de invierno posible y logró marcar en su segundo partido después de la reaparición. Fue titular contra el Chelsea y sustituido en el minuto 95 después de ser expulsado Chiellini y cuando a la Juve le hacía falta un gol para pasar la ronda. Sus desacuerdos públicos con el cambio los recibió de muy mala gana Ranieri, empezando una batalla desmedida y equivocada que terminó dejándole al descubierto y con su etapa en la Juve. Sin Ranieri en el equipo y con el ambiente reorganizado, no se ha obtenido nunca la respuesta positiva que cabía esperar. El nuevo entrenador debe hacerle ver que, lejos de las "superofertas", su futuro está en la Juve y que su lugar no es el banquillo. Pero para eso es necesario no perder tiempo hablando y concentrarse en el trabajo.

Ranieri: 4
A Ranieri le va asignado un cuatro porque, a pesar de todo, el equipo hizo buenos partidos y durante parte de la temporada nos hizo creer en un proyecto serio y ganador. Pero nada más lejos de la realidad. Su cese a dos jornadas del final descubrió todo un reguero de errores que hicieron peligrar incluso la tercera plaza de la Juventus. Esta temporada, con un equipo mejorado y con el que podía haber llegado mucho más lejos, ni siquiera ha logrado mejorar los registros de la pasada campaña. Y no lo hizo porque no ha creido que fuese posible, no ha afrontado el campeonato con la mentalidad ganadora, sí con una mucho más modesta, conservadora y victimista. Todo esto se vio agudizado por las lesiones, fruto de una preparación física muy deficiente (más de setetenta lesiones no pueden ser mala suerte). Además, de todo esto, terminó por sentenciarle los problemas con un vestuario con el que no ha sabido convivir a pesar de haberle sacado de más de un aprieto y defenderle publicamente. No dio la talla ni como profesional del fútbol ni como persona. Algo que en la Juventus no se puede permitir.

Ferrara: 7'5
Una media aritmética entre el 5 y el 10, pero que se puede aproximar bastante a la realidad. Evidentemente, no se puede juzgar el trabajo de un entrenador en dos partidos, pero el cambio se ha notado. Dos partidos, seís puntos; cinco goles marcados, ninguno encajado. Hemos visto a un equipo compacto y con las ideas muy claras. Le faltará la experiencia, pero la afición y el vestuario están unidos en torno a él. Aceptó el difícil reto de hacerse cargo del equipo en una situación complicada y ha cumplido con nota. Merece una oportunidad y algo más importante aún que a esta directiva le escasea: respeto.

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