
Atalanta (4-4-1-1): Consigli; Garics, Talamonti, Peluso, Bellini; Ceravolo, Padoin, Guarente, Valdés; Doni; Tiribocchi (44' st Madonna). A disposición: Coppola, Bianco, Pellegrino, Radovanovic, Caserta, Tiboni. Entrenador: Conte.
Juventus (4-2-3-1): Buffon; Cáceres, Cannavaro, Chiellini, Grosso; Felipe Melo, Poulsen; Camoranesi, Diego (45' st Immobile), Giovinco (29' st De Ceglie); Trezeguet. A disposición: Manninger, Grygera, Legrottaglie, Molinaro, Tiago. Entrenador: Ferrara.
Estadísticas Atalanta: disparos 8, disparos a puerta 3, corners 2, fueras de juego 5, posesión de balón 48'2%.
Estadísticas Juventus: disparos 10, disparos a portería 6, corners 4, fueras de juego 7, posesión de balón 51'8%.
Árbitro: Morganti. Amonestó a Padoin, Doni, Guarente, Bellini, Grosso, Felipe Melo, Cannavaro y Trezeguet.
Goles: 37' pt Camoranesi, 38' pt Camoranesi, 7' st Valdés, 11' st Felipe Melo, 27' st Ceravolo, 40' st Diego, 43' st Trezeguet.
La Juve confirma su disputa por el título y se reafirma como un equipo nuevo, que rompe con el pasado y que sabe cómo se cambia. Lo ha hecho Ferrara con un equipo basado en el ataque, la potencia y la creatividad, aunque la consistencia que ha ganado arriba, de momento, la pierde en defensa. Particularmente en los laterales, donde reina la distracción, desubicación y otras muchas cosas que empiecen por 'des-'. Algo que para el espectador se ha convertido en un aliciente, porque los partidos de la Juventus se han convertido en un trhiler continuo que no pueden darse por terminados hasta que aparezca the end. Ayer terminó el misterio a 5' del final, cuando con un gol más propio del billar que del fútbol, Diego hacía el 2-4 y daba por terminada la competición. No el partido, porque sólo tres minutos después, Trezeguet marcaba su 167º gol, igualando a Sivori con la camiseta de la Juve. Dos goles que, unidos a los dos de Camoranesi y al también anterior de Melo, mantienen a la Juve viva en la lucha por el campeonato y confirman su calidad, tanto individual como colectiva. Aunque ayer también se pudieron ver los problemas que arrastra el equipo desde el verano (o incluso antes). Problemas que intentará atajar el bueno de Ferrara, que con el 2-3 decide cubrirse con De Ceglie por Giovinco, durante la pausa que dará paso a las selecciones nacionales. Por ahora, disfrutemos de los cinco goles de ayer (por segunda vez en la temporada) y de una Juve que muestra una idea de juego más que interesante.
Para esto, ha hecho falta la magia de Diego, la garra y la potencia de Melo, pero, sobre todo, la calidad del mejor fichaje del verano, Mauro Germán Camoranesi. Después de una temporada pasada para olvidar, entre lesiones y polémicas y de un inicio de temporada también complicado, el italiano de Tandil marcó ayer por tercera vez en cuatro partidos. Tras haber anotado contra Sampdoria y Maccabi, ayer marcó una doppietta en el breve arco de un minuto (36' y 37'). Aunque el buen momento de Camo no se reduce sólo a la estadística goleadora. No, se ha convertido en la pieza clave del motor ofensivo del equipo, más importante incluso que Diego y lleva varios partidos siendo el mejor (fue también el mejor de todo el partido contra el Nápoles aún jugando sólo la primera media hora). Algo que, seguramente no por casualidad, ha coincidido con el cambio al 4-2-3-1 que le libera mucho más de ciertas tareas indecorosas.
Por su parte, Conte tenía que hacer frente ayer a muchísimas lesiones, pero aún así, la Atalanta lo intentó desde el inicio. Atacando principalmente por las bandas, como hacía su Bari: Valdés, por la izquierda, desnudó las limitaciones de Cáceres y Ceravolo, en la derecha, disfrutaba los latifundios que quedaban detrás de Grosso, que aporta mucho, muchísimo en ataque, pero que tiene una relajación defensiva excesiva. No es casualidad que los dos goles locales llegasen uno por cada banda. Aunque lo intentó, a la Atalanta le faltó toda la precisión del mundo y fue la Juve quien capitalizó primero sus ocasiones. En el 36', Grosso se va forzado hasta la derecha y saca un centro rápido que Camoranesi, como si de Amauri se tratase, remataba anticipándose a Peluso y poniéndola a la izquierda de Consigli. Sólo un minuto después, los mismos protagonistas: centro de Grosso, esta vez desde la izquierda, rechace defectuoso de Peluso y Camoranesi que tiene el tiempo justo de controlar y rematar. El uno-dos estilo Foreman dejó noqueada a la Atalanta, que no reaccionó hata el final de la primera parte, con un disparo de Guarente que encontró respuesta en Buffon.
La reanudación, sin embargo, fue un festival de emociones y jugadas interesantes. Conte, como muchos otros, sabe cual es el punto flojo de la Juve y por ahí mandó atacar. A los siete minutos, Guarente mete un pase diagonal perfecto para Valdés, que enfila y se va de Cáceres para hacer el 1-2. Después de dos goles anulados por justo fuera de juego a la Juve (Melo y Poulsen se unían al también correctamente anulado en el primer tiempo de Trezeguet), un golazo desde fuera del área de Felipe Melo empotraba las esperanzas atalantinas contra las redes (mal) defendidas de Consigli. Con el 1-3, las sensaciones de la Juve volvieron a variar, a languidecer y en el 27', Tiribocchi, recibe de Valdés y sin mirar la pone a la derecha, donde Ceravolo se merienda a Grosso y hace el que era un temible 2-3. Con el equipo de Conte volcado, Ferrara metió a De Ceglie por Giovinco y la Juve retomó el control y la tranquilidad, señal de que entrenador y jugadores aprenden de sus propios errores. Después llegaron los mencionados goles de Diego y Trezeguet. Suficiente para ganar y alejar algunos fantasmas mientras esperamos a que se vacíe la enfermería y que Blanc y Secco coronen el excelente trabajo del verano con el retoque que hace falta en enero. Porque el equipo está y funciona. Basta corregir algunos errores. Nada que la Juve no pueda hacer.
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