
Más luces que sombras bajo el sol veraniego de la Juventus 2010/2011. Las noticias positivas hacen referencia a lo que hemos podido ver en esta primera parte de la pretemporada en los tres primeros amistosos disputados; las negativas son las relativas a las dificultades emergidas en la venta de algunos jugadores que no cuentan para el nuevo proyecto y cuya indolencia se ha visto reflejada en esta pretemporada. Como Trezeguet intenta asegurarse su contrato millonario y está haciendo goles para ello y Poulsen se reincorporó ayer a los entrenamientos (aunque su compromiso como futbolista no se puede poner en duda), hablamos de Fabio Grosso. La única acción destacable fue el penalti que cometió ayer a Petric nada más salir al campo y que el árbitro no quiso pitar. Cierto es que la presencia de De Ceglie por delante no le benefició precisamente, pero, aún así, consiguió crear una autopista por la izquierda. Para el contrario, claro.
La parte positiva de todo esto es que es la única noticia negativa en la defensa y que pronto podremos despertarnos en la noche pensando en Grosso como una mera pesadilla, aunque el jugador no está facilitando su marcha y de hecho el Atlético de Madrid ya fichó al brasileño Filipe Luis. Dicen algunos que Grosso aprovechará las dificultades que tiene la Juventus para contratar otro lateral izquierdo para (volver a) ganarse el puesto. Pero, siendo sinceros, sus posibilidades son mínimas. Primero porque nadie confía en él y menos después de la auténtica exhibición del manual futbolístico ‘delneriano’ que dio ayer De Ceglie junto a Lanzafame por la izquierda. Estos dos jugadores se entienden a la perfección, como si tuviesen un localizador que les permite saber dónde está el otro en cualquier momento. También hay que destacar que son dos jugadores con el máximo exponente del nuevo ADN Juve: italianos, de la cantera y jóvenes. Contra el Al Nassr, uno de los tres goles de Trezeguet salió de las botas del lateral y ayer, David envió fuera el remate de cabeza del centro perfecto que le puso De Ceglie.
El resto de la defensa también está dando un buen rendimiento. Empezando por Storari, sobre el que, visto lo visto, hablar como sustituto de Buffon, puede quedarse corto. Sí, es el sustituto por la técnica del vocabulario que nos dice que Buffon no puede jugar y él le reemplaza. Pero nada más. Contra el Al Nassr y ayer todavía más contra el Hamburgo hizo cuatro paradones que han quitado en sólo dos plumazos todas las dudas que pudieron surgir en torno a un fichaje de un portero de 33 años por 4 millones y medio. Igual que Marco Motta, que está siendo otra de las gratas noticias que nos deja este verano. Con sus limitaciones ataca y defiende, con su potencia, con su físico y es complicado que deje escapar a un rival. Su lema es luchar hasta el final y si pierdes al contrario en el último momento, que sólo sea porque corre más que tú o es mejor que tú. Legrottaglie, que ya conoce a la perfección los movimientos tácticos de Del Neri (Lippi le fichó para la Juve tras deslumbrar en aquel Chievo de Del Neri que terminó quinto) y, a falta de Chiellini y Bonucci, ha sido el capitán del equipo y el jefe de la zaga; cubriendo perfectamente las subidas de los laterales y apoyando a los jóvenes que han jugado a su lado: Ferrero y Alcibiade. Uno de los aspectos más ilusionantes de esta pretemporada es que, a falta de muchos jugadores titulares sobre el papel, hay otros jugadores capaces de sacar el equipo adelante. Storari y Legrottaglie son el ejemplo de que en este equipo no habrá ni suplentes ni reservas, simplemente jugadores.
En la media y el ataque las noticias quizá sean algo más comedidas. Cabría destacar el papel de Diego como segundo delantero, una posición novedosa para él, pero en la que ha logrado convencer a Del Neri y Marotta. Quiere quedarse en la Juventus y lo mejor de todo es que puede: desde atrás logra entrar muy bien en el área y se lleva con él los defensas que no fija Trezeguet (junto al que más ha jugado) dejando un espacio desprovisto de marca en el área. Cuando los mecanismos estén bien engrasados, Diego podrá convertirse en el arma letal que, a falta de un entrenador competente, no pudo ser la temporada pasada. Es el jugador más capacitado para hacer cosas distintas y darle un toque imprevisible al equipo. Del Neri lo sabe y no quiero prescindir de eso ahora. Como tampoco quiere privarse de los goles de David Trezeguet a menos que el que le sustituya sea Dzeko. Trezeguet ha sorprendido a todos en este verano: a unos por su espectacular arranque de pretemporada y a otros, los que todavía creen en él, por el gol que le puso De Ceglie y falló contra el Hamburgo. Pero hay un hecho: le hizo dos a la selección de Trentino, tres al Al Nassr y ninguno al Hamburgo. Nada más.
Ese partido, porque el Hamburgo es un equipo de primer nivel y porque su condición física está más avanzada que la de la Juventus, ha sido el más complicado del verano, esperando el partido del próximo sábado contra el Lyon. El centro alemán fue superior al de la Juve, con Jarolimy Rincón ganando la batalla a Sissoko y Ekdal. El sueco dio muestras de su talento y mostró carácter y su cesión al Bologna sólo debe entenderse como el último paso previo a vestir definitivamente la camiseta de la Juve en los partidos de verdad. El malí, con su estilo, anárquico, pero físicamente fuerte; corriendo, lanzándose a tierra… El trabajo anticipado en Biarritz se nota. Trabajo físico extra necesitará el ‘Malaka’ Martínez según ha declarado el preparador físico Roberto De Bellis. No ha impresionado precisamente en estas semanas, con una lesión incluida. Todavía tiene que adaptarse a su nueva posición en la banda en el 4-4-2. Y eso se consigue a base de trabajo, algo que, con Del Neri, sabemos que no va a faltar. Como hemos dicho, los primeros síntomas de mejora se ven. El verano pasado, la Juve encajó tres goles en los tres primeros amistosos, este año cero. El Villarreal le hizo cuatro en Salerno y las sensaciones que tenemos ahora es que difícilmente a la Juve de Del Neri alguien podrá hacerle cuatro goles. El Hamburgo no le hizo ninguna. Y quizá fuese sólo capricho del destino. O quizá fue la señal de que algo está cambiando. Y sólo poder pensar eso significa un paso adelante.
La parte positiva de todo esto es que es la única noticia negativa en la defensa y que pronto podremos despertarnos en la noche pensando en Grosso como una mera pesadilla, aunque el jugador no está facilitando su marcha y de hecho el Atlético de Madrid ya fichó al brasileño Filipe Luis. Dicen algunos que Grosso aprovechará las dificultades que tiene la Juventus para contratar otro lateral izquierdo para (volver a) ganarse el puesto. Pero, siendo sinceros, sus posibilidades son mínimas. Primero porque nadie confía en él y menos después de la auténtica exhibición del manual futbolístico ‘delneriano’ que dio ayer De Ceglie junto a Lanzafame por la izquierda. Estos dos jugadores se entienden a la perfección, como si tuviesen un localizador que les permite saber dónde está el otro en cualquier momento. También hay que destacar que son dos jugadores con el máximo exponente del nuevo ADN Juve: italianos, de la cantera y jóvenes. Contra el Al Nassr, uno de los tres goles de Trezeguet salió de las botas del lateral y ayer, David envió fuera el remate de cabeza del centro perfecto que le puso De Ceglie.
El resto de la defensa también está dando un buen rendimiento. Empezando por Storari, sobre el que, visto lo visto, hablar como sustituto de Buffon, puede quedarse corto. Sí, es el sustituto por la técnica del vocabulario que nos dice que Buffon no puede jugar y él le reemplaza. Pero nada más. Contra el Al Nassr y ayer todavía más contra el Hamburgo hizo cuatro paradones que han quitado en sólo dos plumazos todas las dudas que pudieron surgir en torno a un fichaje de un portero de 33 años por 4 millones y medio. Igual que Marco Motta, que está siendo otra de las gratas noticias que nos deja este verano. Con sus limitaciones ataca y defiende, con su potencia, con su físico y es complicado que deje escapar a un rival. Su lema es luchar hasta el final y si pierdes al contrario en el último momento, que sólo sea porque corre más que tú o es mejor que tú. Legrottaglie, que ya conoce a la perfección los movimientos tácticos de Del Neri (Lippi le fichó para la Juve tras deslumbrar en aquel Chievo de Del Neri que terminó quinto) y, a falta de Chiellini y Bonucci, ha sido el capitán del equipo y el jefe de la zaga; cubriendo perfectamente las subidas de los laterales y apoyando a los jóvenes que han jugado a su lado: Ferrero y Alcibiade. Uno de los aspectos más ilusionantes de esta pretemporada es que, a falta de muchos jugadores titulares sobre el papel, hay otros jugadores capaces de sacar el equipo adelante. Storari y Legrottaglie son el ejemplo de que en este equipo no habrá ni suplentes ni reservas, simplemente jugadores.
En la media y el ataque las noticias quizá sean algo más comedidas. Cabría destacar el papel de Diego como segundo delantero, una posición novedosa para él, pero en la que ha logrado convencer a Del Neri y Marotta. Quiere quedarse en la Juventus y lo mejor de todo es que puede: desde atrás logra entrar muy bien en el área y se lleva con él los defensas que no fija Trezeguet (junto al que más ha jugado) dejando un espacio desprovisto de marca en el área. Cuando los mecanismos estén bien engrasados, Diego podrá convertirse en el arma letal que, a falta de un entrenador competente, no pudo ser la temporada pasada. Es el jugador más capacitado para hacer cosas distintas y darle un toque imprevisible al equipo. Del Neri lo sabe y no quiero prescindir de eso ahora. Como tampoco quiere privarse de los goles de David Trezeguet a menos que el que le sustituya sea Dzeko. Trezeguet ha sorprendido a todos en este verano: a unos por su espectacular arranque de pretemporada y a otros, los que todavía creen en él, por el gol que le puso De Ceglie y falló contra el Hamburgo. Pero hay un hecho: le hizo dos a la selección de Trentino, tres al Al Nassr y ninguno al Hamburgo. Nada más.
Ese partido, porque el Hamburgo es un equipo de primer nivel y porque su condición física está más avanzada que la de la Juventus, ha sido el más complicado del verano, esperando el partido del próximo sábado contra el Lyon. El centro alemán fue superior al de la Juve, con Jarolimy Rincón ganando la batalla a Sissoko y Ekdal. El sueco dio muestras de su talento y mostró carácter y su cesión al Bologna sólo debe entenderse como el último paso previo a vestir definitivamente la camiseta de la Juve en los partidos de verdad. El malí, con su estilo, anárquico, pero físicamente fuerte; corriendo, lanzándose a tierra… El trabajo anticipado en Biarritz se nota. Trabajo físico extra necesitará el ‘Malaka’ Martínez según ha declarado el preparador físico Roberto De Bellis. No ha impresionado precisamente en estas semanas, con una lesión incluida. Todavía tiene que adaptarse a su nueva posición en la banda en el 4-4-2. Y eso se consigue a base de trabajo, algo que, con Del Neri, sabemos que no va a faltar. Como hemos dicho, los primeros síntomas de mejora se ven. El verano pasado, la Juve encajó tres goles en los tres primeros amistosos, este año cero. El Villarreal le hizo cuatro en Salerno y las sensaciones que tenemos ahora es que difícilmente a la Juve de Del Neri alguien podrá hacerle cuatro goles. El Hamburgo no le hizo ninguna. Y quizá fuese sólo capricho del destino. O quizá fue la señal de que algo está cambiando. Y sólo poder pensar eso significa un paso adelante.










