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domingo, 11 de abril de 2010

Chiellini, el atajo del camino más largo


El partido de ayer, aunque mal jugado, despeja diversas dudas y es un gran paso adelante en lo que a la clasificación se refiere: con el Nápoles casi fuera de combate, los rivales de la Juve para conseguir el triste objetivo de la cuarta plaza serán Sampdoria y Palermo. Aunque la misión sigue siendo complicada, parece hoy un reto más asumible que ayer. Luego el desarrollo del choque nos deja una visión más global y que puede servir para explicar un poco lo que está pasando esta temporada: sin Chiellini, la Juventus sólo ha ganado un partido este año. Ayer fue el de Pisa el que marcó el 'gol-partita' a los 35 minutos al aprovecharse de una buena recepción de Amauri de un pase largo y anticiparse a la mala salida de Marchetti para rematar de cabeza. Este es su cuarto gol en este campeonato; uno menos que Amauri. Una estadística tan bizarra que define por sí sola la situación del equipo en la clasificación y no. Además, fue Iaquinta (tres goles en campeonato para él) el que le negó su segundo gol en el 71’ cuando Chiellini volvía a burlar a Marchetti: Iaquinta quiso asegurar el gol ante la llegada de Pisano y tocó el balón en fuera de juego. Por si fuera poco, el partido nos deja otra de esas estadísticas globales para analizar: con la vuelta de Giorgio, volvió la portería imbatida de la Juventus diecinueve partidos después (record negativo absoluto en la historia del club).

Este último dato encuentra una explicación más o menos sencilla sólo observando a sus compañeros de línea. Cannavaro estuvo todo el partido descolocado, jugando (o no) con su propio sistema defensivo totalmente ineficaz: Matri le rompió la cintura dos veces en la segunda parte además de ganarle varias faltas y un penalti clarísimo que el árbitro no señaló en la que fue el primer disparo del Cagliari, que Cossu acabó estrellando en el palo. En la parte que le da el aprobado suficiente está la acción que evitó que el Cagliari se adelantase en la primera mitad después de Matri superase con su remate a Buffon y el viejo capitán de Italia llegase para rechazar el disparo. En la izquierda, ni Grosso ni De Ceglie se ganaron siquiera la dignidad que debería dar esta camiseta. Grosso en la defensa y Paolo en la media significó que la Juve jugase con dos jugadores menos, con nadie en la izquierda, lo que da más mérito todavía a la victoria. De Ceglie no propuso nada en la ofensiva y cubrió mal. De Grosso sólo se podía esperar que, al menos, aguantase la marca, pues tampoco pudo y acabó siendo sustituido por Poulsen, que sí le dio al equipo más fortaleza en el medio. Algo para resaltar a falta de cualquier otra cosa.

Más adelante la situación no es mucho más positiva. No se puede pasar por alto el decir que el Cagliari le hizo un gran favor a la Juve jugando uno de sus partidos más débiles, con poca mordiente y, encima, sin su mejor jugador: Allegri, con miedo a saber de qué, dejó a Andrea Lazzari en el banco. En el minuto 62, sólo uno después de que saltase al campo, ya pudimos ver todos que se trató de un error que le ha costado la Europa League al Cagliari (se queda ahora a nueve puntos). Pero volvamos a la Juve: no merece la pena hablar de Iaquinta (le sustituyó y superó Giovinco en los menos de veinte minutos que tuvo) ni Amauri; de la defensa ya hablamos y la situación actual tan desastrosa ha absorbido los 400 partidos de Buffon en Serie A, que en otra época quizá hubiesen merecido una mención especial. Queda entonces hablar de los centrocampistas. Poco. Marchisio está demasiado angustiado viendo al equipo de su vida en el estado en que se encuentra y se le nota con actuaciones como la de ayer, demasiado precipitado. Felipe Melo, bueno, se le ha reducido el radio de acción y simplificado su tarea para que sólo tenga que cubrir la zona y pasar el balón rápido. Es una pena haber reducido a su mínima expresión un jugador que en verano valía (sí, los costó y los valía) veinticinco millones, pero en esta versión no está capacitado para nada más (quizá incluso sin el más) y cuenta ya los días para que termine la temporada y todo vuelva a empezar quién sabe dónde antes de tener que pedir disculpas a la afición en cada partido. Y Camoranesi, aparte de un codazo a Conti que seguramente le costará una sanción de varios partidos y que el árbitro increíblemente no vio y un zurdazo que se fue cerca de la escuadra en la primera parte se limitó a hacer algunas carreras al paso sin intención de salirse de su propio guión.

Conclusiones: 1) La Juve le ha dado facultad de palabra a Zaccheroni y rompe así de manera oficial el silenzio stampa al que nos han condenado y al entrenador que pasará a la historia de la Juve por causas poco deseables se le ocurre defender la agresión de Camoranesi a Conti. Hay que tener vergüenza para saber callar aún cuando te obligan a hablar. 2) Si la Juve ha decidido ya que no cuenta con Camoranesi o Trezeguet y vista su aportación (permítase el eufemismo), ¿por qué no se deciden a alinear a jugadores del equipo Primavera? No es un forofismo, es una mera cuestión de sentido común, profesional y de inteligencia: posiblemente jugadores como Fausto Rossi o Immobile darían a este equipo la pasión que ahora le falta. 3) En relación a lo dicho en el punto dos: la temporada pasada Blanc y Secco se decantaron por Trezeguet y Camoranesi, no atendiendo lo que decían los técnicos y lo que se podía ver en el campo. Son jugadores viciados y faltos de espíritu. Sumemos a esto, que Zaccheroni ha vuelto al viejo sistema 4-4-2 que tan poco gustaba el año pasado. Entonces, ¿realmente era necesaria la destitución de Ranieri que hoy es líder de la Serie A con una escuadra netamente inferior? 4) ¿Es posible que alguien esté pensando en vender a Chiellini al Manchester City? Si fuese verdad, no bastaría con silenzio stampa para Bettega, Blanc y Secco; alguien está pensando en el arresto domiciliario ¿no?. Y 5) El viernes Inter – Juventus. Sálvese quien pueda.
Ficha del partido ▼

sábado, 19 de diciembre de 2009

Otro campeonato a espaldas de Inter, Milan y Juve


El fútbol italiano está cambiando. Ha aparecido un grupo de equipos capaz de discutir el regimen histórico establecido. Equipos valientes que avanzan en un frente común sin que nadie se rinda, aunando lo viejo y lo nuevo y aportando nuevas ideas y estilos de juego. Este campeonato dentro del campeonato se ha convertido, seguramente, en lo más apasionante y atractivo de 2009, después de las decepciones continuas que regalan los tres equipos de cabeza. De los 28 puntos del Parma a los 23 de Palermo y Cagliari hay diez equipos que sueñan y luchan para estar en Europa la próxima temporada.

Seguramente su labor esté facilitada por la ausencia de la imposición que obliga a ganar y, por ende, se permiten el 'lujo' de probar cosas distintas. Y de hecho, es en esta zona de la tabla donde vemos el mejor fútbol de Italia. Pocos cuidan el ataque tanto como lo hace Ventura en el Bari; el Genoa ataca con cinco jugadores y el 4-3-1-2 de Allegri hace del Cagliari uno de los equipos más eléctricos de toda la Serie A. El Nápoles encadena nueve partidos consecutivos sin perder en los cuales ha tenido que remontar el marcador en cinco de ellos; eso se llama carácter. El Chievo suma tres victorias consecutivas, lo que le ha permitido cambiar radicalmente de objetivos de un año para otro y el Parma... el Parma, recién ascendido, está en uno de los mejores momento de su historia; sin duda el mejor después de la quiebra de Parmalat. Otros dos equipos son los que han sabido reaccionar después del cese de su anterior entrenador: el Palermo con Dellio Rossi y la Roma con Ranieri, que cada vez juega mejor y gana mejor. Está Guidolin, el entrenador con más años en la Serie A actual (15), Prandelli, el que más tiempo lleva en el mismo equipo (5) y otros como Allegri o Gasperini que se han labrado en la modestia un futuro glorioso.

Radiografía de los diez equipos 'rebeldes'

Parma, 28 puntos
Aunque es un objetivo legítimo con la clasificación actual, la Champions League parece un objetivo demasiado difícil. Pero la Europa League sí está al alcance de un equipo que ha encontrado el equilibrio perfecto entre el talento, la garra, la experiencia, el descaro y el trabajo. Guidolin consigue dar con la tecla correcta en cada partido, a pesar de las muchas ausencias que jornada tras jornada lastran al equipo, haciendo saltar al campo a once jugadores muy conscientes de sus posibilidades. Además, la sólida gestión desde los despachos del club, con fichajes baratos y acertados suponen una ulterior ventaja. El lunar del equipo, además de las muchas lesiones, es la fiabilidad de una defensa excesivamente lenta y vulnerable en el contragolpe.

Roma, 25 puntos
La Roma es un equipo grande y como tal puede luchar por el cuarto puesto o incluso más. Porque tiene una plantilla de calidad y, seguramente, es la mejor de las diez que aquí estamos comentando. Ranieri ha conseguido obtener lo mejor de los mejores jugadores de la Roma, con un Totti espectacular que ha marcado más goles que partidos ha jugado. El equipo ha metabolizado rápidamente los cambios tácticos de Ranieri y ha absorvido como una esponja su carácter y determinación, lo que ha ayudado al equipo a remontar muchos partidos. Desde la llegada del ex de la Juve el equipo viaja al ritmo de los grandes y ha conseguido acabar con la plaga de lesiones, lo que no logró en la Juve. Por contra, el pésimo estado de forma de los brasileños (Doni y Baptista especialmente) y la falta de un punta son los lastres de esta escuadra.

Sampdoria, 25 puntos
La calidad individual de los jugadores de la Sampdoria es indiscutible. El grupo es sólido y compacto, y cuando está inspirado ha demostrado que no tiene límites. Es un equipo con fantasía, velocidad de movimientos y ejecución, con remate y pegada. La pareja que forman Cassano y Pazzini es de muchos kilates, aunque el rendimiento no es el del año anterior. Del Neri, con la defensa de cuatro le ha dado al equipo más variedad de la que tenía la temporada pasada con Mazzarri, donde era un equipo excesivamente plano. El momento negativo por el que pasó la Samp, encadenando derrotas y malas actuaciones parece haber pasado, aunque el equipo está un nivel por debajo del que mostró en su fulgurante inicio de temporada. Encontrar la continuidad será decisivo para conseguir éxitos en esta temporada.

Bari, 24 puntos
Aunque el objetivo principal debe ser solamente la salvación, Ventura tiene a sus órdenes un grupo de jovenes que pueden llegar muy lejos y que lucharán hasta el final para que el sueño de jugar en Europa la próxima temporada se haga realidad. El Bari ha elevado hasta la máxima potencia el 4-4-2 de su técnico, haciendo de las bandas dos puñales por los que construye gran parte de sus oportunidades de ataque y construyendo un sistema defensivo extremadamente sólido que le convierten en el equipo menos goleado de la Serie A. Han perdido a Kutuzov, que se operó este viernes y estará cuatro meses de baja y su ausencia no será fácil de llevar para el técnico, que ya entrenó al bielorruso en el Pisa. Aunque Meggiorini le está supliendo bien, el presidente ya piensa en fichar un relevo.

Chievo, 24 puntos
En verano, nadie pensó en otra cosa que no fuese la salvación y el equipo está construido dentro de este parámetro. Hasta ahora está jugando a un nivel que le permite tener lejos a los rivales para evitar el descenso. Seguramente, sobre el papel, es uno de los equipos más débiles del grupo y aumentar el paso y buscar otro objetivo podría resultar contraproducente para ellos. Las cosas así funcionan; Yepes vive una segunda gran juventud, Rigoni se ha convertido en el Di Carlo que necesita el Chievo y Pellissier, el gran capitán del equipo, completa, con su fiabilidad, la columna vertebral de los veroneses. Aún así, la falta de recursos que hay en la plantilla le puede pasar factura, como hemos visto en los partidos en los que no ha estado Rigoni. El equipo ha aprendido del agonismo con el que se salvó el año pasado y lo ha convertido en una ventaja.

Fiorentina, 24 puntos
Desde que Prandelli y Corvino llegaron a Florencia, la Fiorentina ha recuperado las dimensiones de antaño y lucha siempre por conseguir el cuarto puesto, objetivo que siempre ha cumplido, en detrimento de otros equipos, a priori, superiores técnicamente. La Fiorentina, este año, es un equipo que, sobre todas las cosas, juega bien. Puede ganar o perder, pero no termina un partido sin dejar buenas sensaciones en el movimiento de balón, su seño de identidad, personalidad y seguridad en sus propios medios. Por otra parte, la perdida en verano de dos jugadores como Melo y Kuzmanovic ha hecho que la plantilla acuse en demasía el desgaste de dos competiciones, obligando a Prandelli a alinear onces no deseados y que han podido ser la causa de algunas derrotas. Para enero se esperan grandes fichajes en una Fiorentina que ilusiona.

Genoa, 24 puntos
Es imposible correr siempre a 200 por hora. El Genoa sigue asombrando en cada partido, aunque hasta ahora ha sido muy irregular, combinando grandísimos partidos con otros a un ritmo más bajo. Pero en los momentos clave, siempre vemos un Genoa agresivo, superior tácticamente, muy práctico y con un calidad sublime. Zapater y Milanetto le han dado mucha calidad en el centro del campo y con Mesto, Sculli, Palladino y Floccari (o Crespo o Palacio) arriba ha conseguido potencia y velocidad adelante. Su sistema táctico es tan equilibrado como desordenado. El mal momento de Amelia y todos los problemas que ha desencadenado son la mancha de café en el 2009 perfecto del Genoa.

Napoli, 24 puntos
La clasificación tan apretada y, sobre todo, la media de puntos y el rendimiento que el equipo ha mostrado con Mazzarri en el banquillo, permiten al Napoli soñar con la clasificación europea. El rendimiento constante y los buenos resultados, además de todo el publo que le respalda, le obligan a intentarlo. En estos momentos, si no viven un momento mágico, poco les falta: están jugando bien, consiguiendo resultados y han aprendido con facilidad el carácter que Mazzarri ha inculcado al equipo. Aún así, los veinticuatro goles en contra y una defensa que no funciona, pueden condicionar la temporada. Campagnaro y Santacroce, que iban a ser dos jugadores importantes, han perdido su sitio en favor de Grava y Contini, cuyo rendimiento no ha sido tampoco el esperado. El carrilero izquierdo sigue siendo una incógnita y, en general, todo el sistema defensivo del equipo.

Cagliari, 23 puntos
Gracias a la solidez de todo el equipo (desde el portero hasta el delantero) y la gran calidad del ataque, el equipo de Allegri puede conseguir el prestigioso objetivo de clasificarse para Europa. La organización del juego, donde el entrenador no descuida ni el más mínimo detalle y el ataque de un equipo siempre ofensivo y con ganas de jugar y disfrutar son los puntos fuertes o fortísimos del equipo. Marchetti, López, Conti, Cossu y Matri, que ha marcado en los últimos siete partidos. Los buenos resultados y el gran potencial de un equipo que cree en sí mismo le han permitido quitarse de encima cualquier temor.

Palermo, 23 puntos
El grupo es prácticamente el mismo que el que consiguió ser octavo la temporada pasada, con el plus de calidad que le ha dado el argentino Pastore, por lo que no puede ser descartado para ninguna lucha este año. Además, su calidad la ha certificado ganando a Napoli, Juventus y Milan y si consiguiese ganar mañana al Siena de Malesani darían un gran salto en la clasificación. La llegada de Dellio Rossi le ha dado al equipo sencillez y practicidad y le ha devuelto algunos conceptos básicos que se habían perdido un poco además de conseguir dar más estabilidad con la entrada de Liverani y el gran momento de Miccoli. El nuevo entrenador tiene que conseguir darle estabilidad a un equipo que ve como su máxima estrella, el uruguayo Cavani, no marca desde hace ocho jornadas.

domingo, 29 de noviembre de 2009

El peor momento en el peor momento


Cagliari - Juventus, 2-0
Goles: 30' pt Nenê, 44' st Matri.
Cagliari (4-3-1-2):
Marchetti; Pisano, López, Astori, Agostini; Conti, Biondini, Lazzari (21' st Dessena); Cossu (28' st Parola); Jeda, Nenê (17' st Matri). A disposición: Lupatelli, Canini, Barone, Larrivey. Entrenador: Allegri.
Juventus (4-2-3-1):
Buffon; Cáceres, Cannavaro, Chiellini, Molinaro (36' st Giovinco); Sissoko (40' st Tiago), Poulsen; Camoranesi, Diego, Marchisio (17' st Del Piero); Amauri. A disposición: Manninger, Grygera, Legrottaglie, De Ceglie. Entrenador: Ferrara.
Estadísticas Cagliari: tiros 10, tiros a puerta 4, corners 4, fueras de juego 6, posesión de balón 32'7%. Estadísticas Juventus: tiros 10, tiros a puerta 4, corners 7, fueras de juego 3, posesión de balón 67'3%.
Árbitro:
De Marco. Amonestó a Jeda, Cossu, López, Sissoko, Camoranesi y Amauri.

¡No, no, no y no! La situación se ha vuelto insoportable. No por lo prolongada en el tiempo, sino por la gravedad que constituye la manera en que la Juve de Ferrara ha encajado dos derrotas por 2 a 0 en sólo cuatro días. Con unos jugadores sin ritmo, confianza y sin convicción ¿Sin ganas? Esperemos que no. Pero sí podemos asegurar que sin fondo, algo totalmente inexplicable cuando la Juventus contrató en verano dos de los mejores preparadores físicos que hay hoy en día (Neri y Gaudino). Y en el fútbol actual da igual la calidad que tengas (la muestres o no), porque si el rival corre más que tú, no hay nada que hacer. Y ayer, como contra el Girondins, a la Juve le pasó eso: llegaba tarde a todos los balones, perseguía desde la distancia a todos los jugadores del Cagliari, no conseguía robar en ningún contraste, ni hacer pases de ni siquiera dos metros, ni sacar con corrección desde la banda ¿Cómo puede pasar eso en un equipo con jugadores del nivel de la Juve? ¿Cómo se puede permitir esta confusión o este lo que sea? Es, sencillamente, imperdonable.

Si a esto se le añade la presión y los problemas que está encontrando un entrenador novato... Los problemas del equipo, que son todos los que un equipo puede tener, no llegan en peor momento. A un equipo que ni juega ni hace por jugar, hay que sumarle la confusión de un entrenador que aún busca un sistema que le dé confianza y jugadores para aplicarlo. Busca desesperadamente, un sustituto para Nedved; probó en Francia con Del Piero y ayer con Marchisio, dos jugadores completamente distintos (encima en pleno proceso de recuperación tras sendas lesiones graves) que prueban que el técnico no sabe por dónde ir. Hizo un equipo en rombo para sacar el máximo provecho a Felipe Melo, que fue uno de los fichajes estelares del verano y ayer ni siquiera estuvo en el banquillo. ¿Castigado? en la grada. Pero, ¿realmente esta Juve puede prescindir de Melo, por muy mal que esté el brasileño? Pues no. Es el único capaz de conectar entre la defensa y el ataque y ayer ni Poulsen, que lo hizo mal como medio y terminó el partido de defensa, también mal, ni Sissoko, que corrió todo el rato pisando césped sin más, lograron hacer algo parecido. Y si los aficionados juventinos hemos criticado a Mourinho por su manera tan autoritaria y equivocada de resolver los problemas de sus jugadores, mandándoles a la grada, no podemos aprobar que Ferrara haga lo mismo. Obviando, a las primeras de cambio, dos jugadores por los que la Juve ha pagado treinta millones de euros (Melo y Grosso).

Ayer, sin Melo, fue Chiellini quien, continuamente y sin apoyo de los laterales (especialmente Molinaro en el izquierdo), intentó subir el balón hacia la zona de creación de peligro. No lo hizo mal, pero la idea, desde el primer minuto. La falta de Chiellini en el área propia, dejó sólo a Cannavaro ante los rapidísimos Jeda y Cossu y las consecuencias pudieron ser mucho peores. En el minuto 8, Jeda, Cossu y Lazzari ya había evidenciado una vez cada uno las carencias del capitán de Italia, que nunca tomó la decisión correcta, saliendo al corte cuando tenía que esperar y esperando cuando tenía que salir. El resultado fue varios caños que se tuvo que tragar y una desconfianza total durante todo el partido que le impidió incluso despejar balones frontales con corrección. Sin exagerar, podemos decir que el de ayer fue, seguramente, el peor partido de la carrera de Fabio. No será una casualidad a tener de la edad y del momento por el que pasa el equipo, porque ¿recordais al Cannavaro de principio de temporada? Consiguió convertir los pitos que provocaron su llegada en aplausos y ahora ha acompañado y continuado hasta el negro más profundo la caída de todo el equipo.

Cierto es que el gol de Nenê entraría una vez de cada cien que lo intentase y que el segundo gol de Matri llegó con el equipo volcado intentando un empate que posiblemente mereció en la última media hora, pero que el fútbol no coincidió porque aunque a veces es injusto, no lo es tanto. Pero es igualmente cierto que la Juve ha repetido el mismo guión en dos derrotas consecutivas. También ayer hubo un penalti a Amauri que se vio desde Corcega y otro, no tan nítido, de Biondini a Diego. Pero es un error justificar una derrota tan calamitosa con dos acciones absolutamente aisladas. Porque además, el despertar de la Juve lo marcó la entrada de Del Piero y nada más. El equipo necesitaba carácter, garra, compromiso y calidad. Y eso fue lo que aportó el capitán. Tampoco, por otra parte, será casualidad que el despertar de un Diego, igualmente inaceptable, coincidiese con la entrada de Alex, alguien con el que poder asociarse, después de estar rodeado de gente que repelía el balón. Como Marchetti, que lo hizo con cualquier ¿disparo? de los jugadores de la Juve, salvo en un remate de plancha de Amauri que entró y fue bien anulado por fuera de juego del brasileño.

En definitiva, podemos decir que ha pasado lo peor cuando poer puede sentar y peores consecuencias puede tener. Porque, además, Ferrara parece que se ha enrocado, le ha molestado también la presión y las críticas injustas recibidas por un sector de la prensa turinesa y se niega a analizar la situación culpando a los errores arbitrales como principal mal de la Juve y diciendo que no tiene nada que reprochar a sus jugadores justo después de declarar que Diego no hace lo que él le dice. Una situación totalmente contraproducente porque: 1) en los últimos ocho partidos, la Juve sólo ha obtenido trece puntos, perdiendo nueve con respecto al Inter y 2) ha encajado quince goles en catorce partidos. Y todo esto, en puertas de los dos partidos (ante Inter y Bayern, ambos en Turín) que pueden escribir la historia de esta temporada. O su prematuro epitafio.

> Puedes ver el resumen del partido en Curva Bianconera TV.

domingo, 1 de febrero de 2009

La Juve se despedaza


La Juve culmina una semana para olvidar con dos derrotas y con los males sesgados gracias al prodigioso empate del Torino en San Siro que nos deja a 'sólo' siete puntos del Inter (cuatro más que el pasado domingo). Cuestión de físico, seguramente. Pero también de calidad, porque una poca, cuando fallan las fuerzas, nunca viene mal. Sin embargo, la Juve de Ranieri cuando pierde la solidez defensiva, lo pierde todo: la garra, el carácter, el juego, los goles... y los puntos. No siempre Del Piero puede esconder los problemas estructurales de un equipo absolutamente plano sin ni una sola nota distinta además de la de Alex. Vimos las diferencias y la inferioridad el miércoles con D'Agostino y ayer con Conti, Biondini, Cossù y Jeda. La derrota de ayer contra el Cagliari aleja (demasiado) el sueño del Scudetto, aunque realmente la afición de la Juventus no se encuentra en condiciones de pensar en ello. La convicción (de todos, club y afición) es lo que más falta ahora.

En la previa del partido hubo demasiadas distracciones (¿Amauri jugará con Brasil? ¿Qué pasará con Iaquinta, se irá al Zenit?), dejando en un segundo plano algo que tenía que ser el objetivo inexcusable de la Juventus: recuperar lo que se perdió con tanta indolencia en Udine. Como era previsible, Ranieri cambió algo con respecto al partido del miércoles, pero no bastó porque no hay recambios que verdaderamente cambien. En defensa, la vuelta de Chiellini desplazó a Mellberg a la derecha al pueto de Grygera, que le hacía falta una pausa para descansar y reflexionar después de tener que aguantar (y no poder) a Di Natale. Mientras, en el centro del campo, Ranieri optó por Zanetti en cambio de Marchisio para revivir la pareja que tan buenos resultados dio el año pasado y que sólo duró 20 minutos por la enésima recaída (que después le volverá a pasar a Chiellini y que deja en entredicho a los servicios médicos del club o las decisiones del entrenador en su defecto). Por lo demás, volvió Del Piero, como preveíamos, siguió Amauri, como preveíamos y jugó Nedved, todo el partido además, como nadie preveía.

La derrota de Udine quedaba ya atrás, pero también estaba bien presente, como pudimos comprobar rápidamente, en la cabeza de los jugadores. Porque los jugadores salieron con una mentalidad y unas intenciones en consonancia a la importancia del partido, pero la preocupación y la presión que causaban una clasificación imprevisiblemente complicada y afeada quedaba evidenciada con los tantos y tantos errores que cometió el equipo, siempre nervioso. La Juve no tenía la frescura ni las ideas del Cagliari de Allegri, que tuvo la clave del partido en su búsqueda continua, y el consiguiente encuentro, de espacios. Finalmente, en la enésima llegada del Cagliari (y siguieron muchas) llegó el primer gol de Biondini (minuto 17), con el centrocampista visitante que pillaba desprevenida a la defensa para batir a Buffon.

Para demostrar que el fútbol no es una ciencia exacta, sino un misterio indescifrable, los encargados de materializar la remontada fueron Sissoko y Nedved, posiblemente los peores del partido anterior. Los dos estuvieron muy activos en el ataque con acciones individuales (e inusuales en el caso del malí), siempre con la ayuda de un Amauri mucho más despierto que en partidos anteriores. Pareció así casi un milagro que Sissoko pudiese empatar en el minuto 31 rematando de cabeza un saque de esquina que sacó Del Piero para batir a Marchetti. Siete minutos después, Nedved completaba la remontada con un zurdazo, aprovechándose de un mal rechace de la defensa cagliaritana y el trabajo de Molinaro robando el balón en la línea de fondo. Así la Juve conseguía disimular las penurias de un mal inicio de partido, pero otras iban aflorando con el paso de los minutos, hasta llegar a la pérdida del rigor defensivo, hasta hoy el mejor distintivo, quizá el único, de esta Juve. Con el panorama de esta manera, el Cagliari consiguió empatar y después adelantarse con dos acciones idénticas, que dejaron en evidencia el sistema defensivo juventino. Sendas contras que dejaron a Jeda y después a Matri sólos ante Buffon, que nada pudo hacer. Y el partido acabó así, realmente no hubo nada más por parte de nadie (aunque poco hubo de la Juve en algún momento). Acabó y dejó paso a los muchos interrogantes que deja un partido así. ¿Por qué la Juve que tan bien jugaba en diciembre pega este bajón después de la pausa navideña como la temporada pasada? Y otro: Si Ranieri quiso a Poulsen en lugar de otros jugadores más técnicos, ¿por qué no lo utiliza aún estando recuperado? Encontrar las respuestas es obligatorio. La primera, para intentar luchar el título hasta el final; la segunda (y la necesidad de inyectar calidad a este equipo urgentemente), para el futuro.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Amauri: tres puntos


Más de seis meses con el mismo jugador remarcado en rojo en la primera hoja de la agenda de la dirección deportiva. Más de seis meses levantándose pensando en él y acostándose con la misma idea en la cabeza. 22 millones de euros y la renuncia (al menos momentanea) a algunos de los grandes valores de la cantera después, Claudio Ranieri, Alessio Secco y Cobolli Gigli cumplían su sueño. Amauri también. A los 28 años el mejor club de Italia quería combertirle en una de las piezas angulares de su proyecto de retorno al máximo nivel realizando por él un gran esfuerzo. Enseguida, cuando el Milan fichó a Ronaldinho, las críticas sobre lo oportuno de su contratación surgieron; basándose en el hecho de que Berlusconi se había llevado un campeón del mundo y de Europa por menos dinero que el que la Juve había gastado en el delantero del Palermo, ni siquiera clasificado para la Uefa. Ahora, dos meses después, la realidad es otra bien distinta. Amauri ha marcado 10 goles con la Juventus (tres de ellos oficiales), le ha dado seis puntos en dos jornadas y se ha revelado un jugador importantísimo, de embergadura, y que no tiene miedo a nada ni nadie. Por su parte, Ronaldinho no sabe a qué sabe un gol a la milanesa y se encuentra con un equipo con tres puntos en la Serie A, sumados justamente en el único partido en el que el Gaúcho no ha jugado como titular. La regla es clara: si Ronaldinho es titular, el Milan no gana; si lo hace Amauri, marca.

Lo hizo ayer en un partido que se complicó por momentos; desde el miércoles, con la lesión de Camoranesi, el verdadero regista de la Juve, siguió aumentando de dificultad el viernes con el anuncio de la operación a la que tendrá que ser sometido Trezeguet esta misma semana y que le tendrá unos cuatro meses fuera de juego, unida a la baja de Del Piero por una leve distorsión y ya en el propio partido cuando en el descando Buffon, con molestias en el abductor de la pierna derecha tenía que ser sustituido por Manninger (a la postre salvador con un paradón a remate de Jeda que el mismo Buffon hubiese firmado). Pero la Juve supo hacer de la urgencia y la necesidad su mejor arma. Con rotaciones obligadas por el cansancio que supone jugar cuatro partidos en nueve días, el centro del campo no pudo crear ni tampoco fue el muro que debiese ser. Nedved, a sus 36, estuvo perdido durante todo el partido y sólo creo cierto peligro con apariciones muy aisladas en la frontal. Sissoko, insustituible para Ranieri y convertido en estandarte del espirítu Juve por la garra, las ganas, la competitividad y la entrega, decepcionó a la expectación que había sobre su figura, acusando también (comprensiblemente) la fatiga. Con este panorama, y un rival enfrente sin ni un punto y con ganas de sumar, la Juve decidió pasar por alto la parcela central del campo, dejando el control al Cagliari, que encontró en el joven Cossú quien llevase el juego, pero sin la compañía necesaria de Fini y Biondini, que siempre acababan estrellados contra el buen muro que formaron, en esta ocasión, Mellberg y Chiellini. Ranieri usó sus mejores armas (las únicas, como reconoció después del partido para un choque como este, teniendo en cuentas las numerosas ausencias): Amauri y Iaquinta, perfectamente compenetrados, aprovecharon en cada pelota que les llegaba, la superioridad técnica para depurar un pase largo y convertirlo en oportunidad de gol.

Oportunidades de gol que tuvo el Cagliari, y siempre mucho más claras y dando más seguridad que la Juventus. Pero con Matri y Larrivey arriba, en el lugar de nuestras dos torres, la dupla, supuestamente suplente, que salió del juego de las rotaciones de Ranieri. Aún así, en más de una ocasión apretaron a Buffon, que demostró que, aún estando lesionado, es una pieza de la más alta joyeria que sólo la Juve posee. La benda en los ojos de los centrocampistas de la Juve propició demasiadas acciones a la contra de los sardos. El público del Sant'Elia asistía ilusionado al despertar de su equipo, que pudo sacar ventaja ante el dormitar bianconero. Pero la ilusión se iba a convertir en indignación y en desilusión después. Porque en el 40' una internada de Marchionni por la banda, acabó con el balón en los pies de Iaquinta (no pudo marcar, aunque rozó el gol con una espectacular chilena en la reanudación, pero hizo un gran trabajo táctico), que con un ligero toque lo alejó a la posición de Amauri, quien sólo tuvo que cumplir con el 'trámite' de enganchar y batir a Marchetti.

Dijo el escritor alemán Friedrich von Logau que "combatirse a sí mismo es la guerra más difícil; vencerse es la victoria más bella". Y eso fue lo que ayer hizo la Juve. Derrotó al Cagliari, pero no le pudo vencer. Se venció a sí misma, superando todas las dificultades que encontró por el camino. Está bien superarse. Pero en esta Serie A habrá que vencer, con todas las letras y en sentido literal al Catania el miércoles, después a la Sampdoria, al Palermo...

lunes, 4 de febrero de 2008

Serie A, 21ª J. Juventus 1-1 Cagliari

Más negro que blanco


El Cagliari arrancó un puntazo de Turín. Adelantó Bianco al Cagliari y Nedved anuló su gol al minuto. La Juve no tuvo ideas para crear peligro, con un Alex Del Piero difuso. El Cagliari tentó más la puerta de Belardi, que estuvo inspirado. Tiago volvió a defraudar en la última oportunidad de Ranieri, sólo Camoranesi aportó algo al final.

En una tarde de mediocridad, la Juventus ha esprintado en la carrera por la Champions. Ha conseguido un sufrido punto ante el colista, que posiblemente mereció más, y ha ganado terreno a Roma y Udinese, que perdieron. Ha estado bien y ha estado mal. El sabor que nos deja el partido es que de aquí a mayo la Juve recorrerá un camino muy complicado, con riesgo de caerse en alguna ocasión, de sufrir heridas, especialmente si el equipo continua practicando este fútbol tan intermitente y 'apagado', fruto, obviamente, de las muchas ausencias y de la falta de alternativas, pero también de de un equipo que ha perdido la frescura (física y mental) de inicio de temporada. La victoria en Livorno es una excepción en la racha de empates que acumulan los de Ranieri entre Catania, Sampdoria y Cagliari, a los que hay que añadirles el 2-2 y el 2-3 de Coppa ante el Inter. Prevalece por ahora el peor lado de la Juve, una escuadra opaca, previsible, lenta, que no sabe jugar, que mira a quien tiene indispuesto para jugar y a partir de eso puede sacar un 'once'. Que puede luchar y hacerlo bien de cuando en cuando, sí, pero sólo tirando de casta, para evitar lo peor. Este ya no es el proyecto de principio de temporada que convencía en el juego y daba resultados importantes hasta en los campos más prestigiosos.
Ahora, más que nunca, tendrá un papel importantísimo Sissoko. Con Tiago fuera de juego, el maliense podrá dar un aporte más que necesario de físico, potencia, rapiez y efectividad.
El centrocampista repudiado (millones de por medio) por el Liverpool entró en la reanudación para jugar al lado de Nocerino (puesto que ocupará Zanetti en un futuro) en el lugar de Tiago (difícil hablar de futuro en este caso). Con un apretón de manos entre el portugués que parece que le importa un comino lo que pasa y el maliense optimista, se ha pasado de una Juve veleta a una Juve más 'concreta'. La sustitución de Tiago vino a demostrar que la confianza en él para ser titular en este partido había sido obligatoria y, que con el debut de Sissoko, ya no tiene sitio en la Juventus.
El Cagliari se encontró a gusto en un partido loco, y en Turín tuvo dos mano a mano (quién lo diría) entre su único delantero, Larrivey, y Belardi: Primero con un disparo raso que despejó de manera magistral el portero, y después con un cabezazo que se fue increiblemente por fuera de la portería. Tuvo otra ocasión el central Canini, pero el sutituto de Buffon evitó, en dos tiempos, el gol sobre la línea de gol.
Entre prueba y prueba del Cagliari llegaron los dos goles en un minuto que marcó definitivamente el resultado. Nedved marcó como en los viejos tiempos y devolvía la igualada al poco de que Bianco adelantase a los visitantes. Con el 1-1 el Cagliari se sintió mal. Pensaban en poder sacar algo más del Piamonte, y la Juve se les adelantó. Si repasamos las ocasiones de gol de ambos equipos, podríamos ver que el empate es un resultado justo. Hubo dos oportunidades claras, una por bando: un tiro de Trezeguet que despejó Storari y el disparo de Bianco que salvó Belardi. Pero contra una Juve tan perdida es cierto que el Cagliari hubiese podido sacar más partido de un partido prácticamente excelente desde el punto de vista táctico: sin espacios en denfensa y en el centro y contras rápidas gracias a la habilidad de Fini, Conti y Pa­rola. La Juve salió bien en defensa, pero pronto empezó a pagar la desorientación (que ya empieza a preocupar) de Grygera, la indecisión de Legrottaglie (se siente mucho más inseguro sin Chiellini), la desubicación de Salihamidzic en el lateral, lo 'lacio' que estuvo Nocerino y la timidez de Tiago. Y arriba, desaparecidos en combate Del Piero y Trezeguet, a quienes no se les pueden atribuir más culpas que al resto. Sólo Nedved intentó algo, sólo Camoranesi puso las ideas. Todo esto será útil cuando Ranieri decida cambiar algo. De momento, nos quedamos con Sissoko.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Serie A, 2ª J. Cagliari 2-3 Juventus

Questo c'è la Juve


En el estadio Sant’Elia vimos lo que desde hace años, y de momento, es la Juve. Un equipo con garra, determinación y una tremenda pegada. Los de Ranieri supieron reponerse de los errores arbitrales en un choque que sacó a la luz todas las carencias defensivas del equipo.

Ni truco ni trato, a base de garra y suerte, la Juve sigue comandando la clasificación de la Serie A tras la disputa de la segunda jornada. La Juve ha hecho pleno, 2 de 2, algo que solo ha conseguido igualar una Roma descomunal. Nadie esperaba estos resultados viendo la pretemporada, bueno, alguien sí, Ranieri, que ha declarado que la Juventus está al 10% de su nivel real; una exageración fruto de la victoria en el Ennio Tardini. Pero desgraciadamente no es oro todo lo que reluce en la Juventus. Hay que seguir mirando la cruda realidad a la cara y no caer en la tentación de los sueños. La semana pasada ganamos a un Livorno que ayer encajó cuatro goles en su propia casa. Sin embargo el Cagliari es distinto, es un equipo fuerte, rocoso, compacto, aunque ingenuo. Un equipo que le ganó 0-2 al Nápoles que ayer marcó 5 goles en Friuli, algo que añade más valor a la victoria de la Juve.
El partido empezó con una Juventus dormida, quizá confiada, aún sin tener motivos para ello. El Cagliari era más rápido, más incisvo, más peligroso. Debió marcar, pero no lo hizo. Por su parte la Juve era un equipo plano, con una defensa ultra frágil e insegura, fragmentado, huérfano de juego gracias al marcaje a Almirón; la Juve de Ranieri parecía carecer de ambición, algo que acabó pagando. En el fútbol los pecados se pagan, y la Juve pagó su relajación y su desconcierto con dos penaltis (tres de no ser por el juez de línea) polémicos. El primero una invención de agarrón de Legrottaglie a Larrivey, y el segundo, muy light, acabó con la expulsión de Zebina y Del Grosso.
Al borde del final, Chiellini, de lo peor del partido, culminaba una falta milimétrica botada por Camoranesi, el hombre del partido. El ítalo-argentino entró en los primeros minutos de la reanudación, en sustitución de un Salihamidzic inútil, tanto en defensa como en ataque. Camoranesi cambió el partido, y fue fundamental en los tres goles del equipo. En el primero, tras un gran dentro al área de Chillini le deja mediante una espaldinha el balón en las botas de Trezeguet para que el francés lo empuje. En el segundo gol, tras el empate del Cagliari, Camoranesi llegó con potencia a línea de fondo y puso un balón fenomenal que Del Piero, desaparecido en todo el partido, metió en la portería. El partido de ayer, sin duda, no fue de lo mejor de Del Piero, que no dio argumentos para ganarse la renovación gracias a ese partido, ya que incluso falló un gol a puerta vacía tras irse del meta Fortin. Aunque la culpa no es sólo suya, ya que el balón apenas apareció por su zona de influencia.


Al final victoria como en la época de Capello, a base de entrega y no sin suerte. Con un Criscito para olvidar, un Almirón impotente y un Del Piero desamparado. Lo único salvable de ayer, a parte del resultado, fue Buffon, que volvió a demostrar con sus paradas imposibles porqué es el mejor portero del mundo. Questo c'è la Juve. Garra y fortuna. Buffon, Camoranesi, Nedved, Del Piero y Trezeguet.


Del Piero, Golden Foot 2007


El capitán está viviendo unos momentos magníficos. Tras marcar en la victoria del domingo ante el Cagliari, y volver a jugar con la nazionale, Del Piero ha sido galardonado con el Golden Foot 2007.
El premio, organizado por el World Champions Club, premia cada año a jugadores en activo, de al menos 29 años, que haya destacado por sus méritos deportivos, por su personalidad, por su fama y sobretodo por la capacidad de entrar en el corazón de los aficionados, el jurado de este trofeo.
Y parece que Del Piero cala hondo entre los más de 150000 participantes de todo el mundo, que le han preferido a él antes que a los otros nueve nominados: Beckham, Cafú, Cannavaro, Roberto Carlos, Figo, Giggs, Henry, Maldini y Raúl.
Alex se convierte en el quinto bianconero en dejar su huella en 'el paseo de la fama' de Mónaco, tras Zoff, Pavel Nedved que lo consiguió en 2004; Roberto Baggio, que fue premiado en 2003, y Michel Platini, que recibió el premio honorífico también en 2004.


Un recuerdo para Scirea

Ha sido un símbolo, una bandera, y uno de los más grandes de la historia:
Gaetano Scirea nos dejaba hace 18 años. El 3 de septiembre de 1989, a los 36 años de edad, y siendo segundo entrenador de la Juventus, perdía la vida en una fatal accidente de tráfico cuando se dirigía a Polonia a ver al próximo rival de la Juventus en la Copa de la UEFA.
Jugador inmenso, uno de los mejores defensores de todos los tiempos, con una corrección absoluta, nuca fue expulsado de un terreno de juego. Gaetano dejó una profunda pena no sólo en el corazón de los juventinos, sino en el del corazón de todos los que aman el deporte. Su carácter, su lealtad y su calidad son, aún, un ejemplo para todos.

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