Tras ocho jornadas de campeonato, es tiempo de analizar los fichajes de este verano. 9 jugadores son los que han aumentado la plantilla juventina respecto a la temporada pasada. Algunos lo han hecho bien, y otros aún no se han ganado el puesto. Tras los 57 millones de euros desembolsados, quizá se esperaba un poquito más de los recién llegados, en particular de algunos nombres claves del verano (Tiago, 13 millones; Andrade, 10; y Almirón, 9), que hasta el momento no cumplen con las expectativas ni del club ni de la afición. La contrapartida es para Grygera, Nocerino y Iaquinta.Grygera y
Salihamidzic llegaron a Turín con la carta de libertad. El ex del Ajax ya era un viejo objeto de deseo de la Juve, que quería contar con él ya el año pasado; por su parte, el bosnio eligió emigrar a la Juve tras nueve años en el Bayern. Grygera fue una de las primeras lesiones de la pretemporada, y el club lo notó. Pero tras la sanción a Zebina empezó a entrar en el equipo, y ha cumplido con su trabajo con bastante solvencia. Debutó ante la Roma en el puesto de lateral derecho (donde Ranieri lo ha utilizado siempre) cuajando un gran
partidazo. Tras varias muy buenas actuaciones, se ha ganado un puesto fijo en el '11' del técnico romano. Salihamidzic, sin embargo, comenzó como titular en la goleada 5-1 al Livorno, pero su escaso 'protagonismo' le apartó de la titularidad. Ha sido el gran beneficiado por las lesiones, actuando en las dos bandas del lateral y del interior. Parece que le ha costado aclimatarse, pero poco a poco está enseñándonos su mejor versión. Muy sobrepasados ya los treinta, 'Brazzo' ha demostrado que en algunos casos le puede ser muy útil al equipo, como en el último partido ante el Genoa.
Nocerino y
Molinaro fueron los fichajes más baratos, pero están dejando un gran rendimiento. Nocerino llegó a Turín procedente del Piacenza por 3'7 millones, y Ranieri le dio confianza desde el principio: fue titular en el primer partido y nunca ha perdido esa titularidad, siendo, junto a Buffon y Trezeguet el único que ha sido titular en todos los partidos, y es, sin duda, la gran sorpresa de la temporada, convirtiéndose en el nuevo Gattuso del
calcio y revelándose como el líder del centro turinés. Por su parte, a Molinaro le ha costado más
encontrar un sitio en el equipo, y ha jugado hasta el momento en cinco ocasiones. La suplencia de Criscito en los últimos partidos le ha llevado a la titularidad. Ranieri confía mucho en él, y ha jugado como titular los últimos cuatro partidos, desplazando a Chillini al centro de la defensa. Molinaro está creciendo, cada día mejora su rendimiento, atreviéndose mucho más a subir.
Andrade y Criscito. 10 millones de euros por el primero, 7'5 por la otra mitad del ex Genoa. Ambos estaban destinados a ser la pareja titular, pero la lesión de uno y la inexperiencia del otro, han truncado los planes de Ranieri. Andrade, que no estaba cuajando ni mucho menos un buen inicio de temporada, se lesionó de gravedad (5 meses, como ya le pasó en el Depor) en el partido de Roma. Sin embargo, Criscito ha pagado la novatada y ha cometido varios errores de bulto que han podido con la paciencia de Ranieri, que lo mandó al banquillo en el derbi tras el error en el Olímpico romano que dio lugar al segundo gol de Totti. Su vuelta al equipo parece cuestión de tiempo, porque Ranieri confía en él, pero se ha mostrado bastante inseguro y frágil. Otra salida para él es buscar una cesión a un equipo de Serie A para que adquiera experiencia en la segunda mitad de temporada.
Almirón y Tiago han sido los dos jugadores que a día de hoy han convencido menos. El argentino comenzó bien, llegando incluso a marcar en Coppa Italia, y fue el elegido por Ranieri para jugar al lado de Cristiano Zanetti, pero cuando Ranieri apostó por el tridente, Sergio perdió el sitio, y parece que definitivamente, ya que en las sucesivas oportunidades que le ha dado el mister no ha mostrado su verdadero nivel: se ve un jugador cansado, nervioso, precipitado, indeciso... Situaciones que no se pueden dar cuando juegas en la Juve. El caso de Tiago es especialmente sangrante. En ningún momento ha cogido el ritmo de la Serie A. Fue el jugador más caro de la campaña estival (13 millones), por lo que generó muchísimas expectativas. Después de algunas tímidas apariciones en los minutos finales de algunos partidos no ha convencido para nada. Para terminar de arreglar su situación, la pasada semana se desfogó en un diario portugués, amenazando con irse del equipo si no empezaba a jugar. ¿Habrá probado a trabajar y a esforzarse?
Iaquinta ha resultado ser, como dicen en Italia, il colpo del mercato de la Juve, que pagó por él 11'3 millones. Iaquinta llegó a Turín en medio de una gran expectativa, y trabajando al máximo, sabedor de que tenía por delante de él a Del Piero y Trezeguet. Pero el trabajo y la calidad del ex del Udinese dio sus frutos, y Ranieri le puso de inicio frente a la Roma, donde su actuación fue mayúscula, demostrando que es el jugador ideal para jugar junto a Alex y Trezeguet. 4 goles en 4 partidos, los números hablan por sí mismos. Ahora se encuentra lesionado, pero sabemos que cuando vuelva puede marcar la diferencia.
Claudio Ranieri fue el elegido por la cúpula juventina para guiar la nave en el regreso a la élite. Su nombramiento fue algo polémico, porque la afición esperaba más nombre, pero su temporada pasada en el Parma era un aval magnífico. No empezó con muy bien pie: ganó 5-0 al combinado olímpico chino, pero los partidos de preparación fueron un auténtico desastre. Muchas derrotas y una incapacidad máxima para marcar goles. El equipo era un mar de dudas, y el entrenador no ayudaba con sus continuos cambios de sistema. Pero al comenzar la temporada, el equipo se transformó por completo y sacó toda la garra contenida durante el verano. 5-1 contra el Livorno y dejando muy buenas sensaciones. Ranieri ha tenido que luchar contra las lesiones (muchas e importantes) y ha salido victorioso. Ha rescatado a Legrottaglie, y ha lanzado a Nocerino. Sabe lo que hace: tiene una idea y no engaña a nadie. Puede que el equipo no juegue todo lo bonito que nos gustaría, pero no podemos negar que se está notando la mano del mister:Ranieri ha construido un equipo sólido y efectivo. En algunas ocasiones ha dado excesiva importancia a la suerte (como en el partido de Florencia), lo que hace ciertamente más vulnerable al equipo. Pero sabe (o debe saber) que también le hace más vulnerable a él: si sólo importa el resultado, que sea para todo y para todos.