El 3-0 de ayer puede resultar muy traicionero para la afición. Que nadie se ilusione; la Juventus esta temporada ha dado ilusiones y luego dramáticos desenlaces. Además, una victoria simplona, con resultado bien abultado y contra un Nápoles lleno de reservas no tendría por qué ser ilusionante si no fuese por la gran diferencia mostrada entre el equipo de ayer y el del domingo, por ejemplo. Una diferencia que, de cualquier modo, no sacaba al equipo de los parámetros de la vulgaridad. Vamos a ser claros: ayer no se consiguió nada más que un pase a unos cuartos de final donde está el Inter. Siguen las dudas en torno al entrenador y sus métodos. El equipo ayer estaba con una carga de ansiedad que se vio a través del televisor y esos nervios pueden jugar una mala pasada. Cierto, esta victoria puede significar un nuevo punto de partida on Diego y Del Piero (al fin), pero la sensación es que lo único que ha hecho esta victoria es cambiar la situación de las piezas dentro de la misma triste realidad.
Molesta además el despotismo y el cinismo (a parte de la falta de inteligencia) de esta directiva. La Juventus y sus aficionados están acostumbrados a ganar y es por eso que hay que dar la cara con las derrotas y normalidad a las victorias. El silencio autoimpuesto después del bochorno contra el Milan indignó y la sonrisa en el palco ayer, más aún. Ha hecho falta menos de un mes para comprender qué función tiene Bettega en la Juventus: ninguna, además de la de ser el pararrallos de Blanc. Nadie cree que un hombre de fútbol como él sea capaz de apostar todo el futuro de un equipo a una única victoria. Ferrara tiene, de nuevo, su casillero de crédito a 100 (sólo hay que fijarse en la celebración de Blanc con el segundo gol de Del Piero para saber que su 'proyecto', perdido y acabado, está
confermatissimo) cuando sólo le quedaba una vida para el Game over. Ha pasado de cero a cien con una victoria que en caso de símbolo contrario hubiese significado su destitución. Aunque dice Bettega que siempre han tenido confianza en él. Si así fuese, ¿por qué no lo dijeron tras perder contra el Milan? Hoy podemos decir que los problemas de la Juventus no empiezan y acaban en el campo. La crisis, salpicada con alguna victoria, no comprende sólo a los deportistas y será más complicado desembarazarse de ella.
También hay que hablar de fútbol, aunque sólo un poco. Con todo lo que pasó ayer ya empieza a ser habitual que los partidos en la Juventus sean algo secundario. Ferrara retornó a sus orígenes con 'su' 4-3-1-2, que podría parecer el sistema menos adecuado para enfrentar a un equipo tan abierto como el Nápoles. Sin embargo, la vuelta de Cáceres al equipo (a ver qué pasa ahora que etará fuera 20 días) y la posición mucho más centrada de Dátolo hicieron desaparecer ese handicap. El Nápoles no atacó bien y la Juve lo aprovechó. Para jugar, pero también para esconder todos sus muchos errores defensivos: balonazos a las gradas que podrían ser jugados, corners cedidos cuando el rechace se podría hacer hacia adelante y bastantes regates que los jugadores napolitanos consiguieron realizar sin poder culminar (un disparo de Hamsik en la segunda parte fue todo el peligro que creó el equipo de Mazzarri, que suma su primera derrota desde que se siente en el banquillo napolitano). En definitiva, si el resultado hubiese sido otro, estaríamos hablando de nuevo de las penúrias de la Juventus. De ese equipo descentrado, con jugadores, como Grosso o Amauri, que obligan al equipo a jugar en inferioridad numérica.
Pero Diego y Del Piero (quién si no) salieron a escena, se quisieron reivindicar y cambiar el rumbo personal y el de todo el grupo. Marcó primero Diego y casi no lo podía creer. Segundos después de ver el gol se atrevió a celebrarlo. Fue polémico porque Contini, que debió ser expulsado a la media hora por pisarle la nuca a Del Piero, afortunadamente sin consecuencias, se encontraba en el suelo y De Ceglie, en lugar de mandar el balón fuera, cambió para Salihamidzic y su centro, mal rechazado por la defensa partenopea, le cayó a Diego, que remató con un bonito globo con la izquierda. A partir de ahí, se desató la declaración de amor correspondido entre Diego y Del Piero, con Felipe Melo y De Ceglie (buen partido de dos jugadores criticadísimos) como celestinos. Es de una tontuna abominable pensar, como han querido hacer ver algunos medios italianos, que existe una guerra entre estos dos jugadores. A lo sumo, sería una batalla para saber quien puede marcar los mejores goles y hacer las mejores jugadas que terminaría en empate técnico. Del Piero consiguió marcar dos goles y otro anulado por fuera de juego: el primero, en el 32' de la segunda parte, con el Nápoles lanzado al ataque ya sin Dossena ni Campagnaro, culminando una contra de libro de De Ceglie, Diego y Cáceres (cómo se hace notar), que centró al segundo palo para que Del Piero marcase su primer gol de la temporada (263º de su carrera en la Juve). El segundo llegó de penalti, cinco minutos después, cuando Contini golpeó en la cara a Diego, sólo dentro del área y el árbitro, aunque tarde, le expulsó. Marcó Del Piero desde el redondel y aflojó, con un 3-0 el cordel mediático, que aprieta, pero no ahoga, a la Juventus.
Pero, como decíamos, eso no fue lo más importante, por desgracia. Y no hablamos ahora de cuestiones directivas. Hablamos del mal endémico que destruye toda la belleza que pueda tener Italia: el racismo y la violencia en el fútbol. En cualquier otro país de la Europa moderna, el choque no hubiese aguantado más de 15': el lanzamiento de cohetes, vengalas y petardos atronadores podría haber tenido otras consecuencias muchísimo más graves que la simple sanción que ahora pagará la Juve. Por otra parte está el racismo, de nuevo gritos contra Balotelli que decían que "no hay negros italianos". Precisamente, esta semana la
Lega anunció que se podrán suspender los partidos por altercados racistas en las gradas. Bien. Ahora convendría que la
Lega y la
Figc se pusiesen de acuerdo sobre esta conveniencia o no. Si no, se corre el riesgo de que la
Coppa se convierta en un altavoz para aquellos que pretenden hacer callar a los demás. Todo esto está ocurriendo, y ya basta de callar, con el consentimiento de los clubes y las instituciones públicas. Existe la famosa '
tesera' del aficionado, que registra a todo aquel que entra al estadio ¿y qué? Esos registros luego hay que usarlos e identificar a los criminales. Hay que aumentar la seguridad. No cabe cómo unos explosivos pueden entrar a un estadio con seguridad. Aquí sí la situación es de gravedad absoluta No se puede esperar, hay que actuar ya. La falta de severidad se está convirtiendo en el caldo de cultivo perfecto de una nueva tragedia.
Ficha del partido ▼
Tim Cup: Juventus - Napoli, 3-0
Goles: 24' pt Diego, 32' st Del Piero, 37' st Del Piero.
Juventus (4-3-1-2): Manninger; Cáceres (38' st Zebina), Legrottaglie, Chiellini, Grosso (1' st Grygera); Salihamidzic, Felipe Melo, De Ceglie; Diego; Del Piero (41' st Immobile), Amauri. A disposición: Chimenti, Cannavaro, Rossi, Giandonato. Entrenador: Ferrara.
Napoli (3-4-1-2): Iezzo; Campagnaro (31' st Quagliarella), Rinaudo, Contini; Zuniga, Gargano, Cigarini, Dossena (13' st Hamsik); Dátolo; Hoffer (19' st Maggio), Denis. A disposición: Gianello, Cannavaro, Aronica, Piazenza. Entrenador: Mazzarri.
Árbitro: Romeo. Amonestó a Salihamidzic, De Ceglie y Cigarini. Expulsó a Contini por doble amonestación.
Publicidad: Información sobre el Super Bowl XLVILas lesiones tienen un efecto directo sobre como las personas realizan sus Super Bowl odds, pero ninguna lesión ha influenciado tanto a los sportsbooks como la del defensivo Charles Grant, que tiene una lesión en el tríceps que lo enviará a la reserva. La noticia está preocupando a los fans de los Saints, que han terminado la temporada con dos derrotas contra los Cowboys y los Bucs. Después de ver como su temporada perfecta se les fue de las manos, están viendo ahora a uno de sus mejores jugadores de la defensiva y pasador desaparecer también. En la NFC, los Saints son los favoritos en +400, pero cualquier número de sus oponentes de división podría llegar a dar una sorpresa. Tanto Dallas (+1000), Filadelfia (+1500), Arizona (+2000) y Green Bay (+2000) todos tienen mariscales de campo que pueden eliminar las defensas cuando se les da el tiempo. Es el peor momento para perder a un jugador tan importante, y para aquellos de ustedes que ya han realizado Super Bowl bets a favor de los New Orleans Saints, puede empezar a sudar ahora. Lo mismo va para los Patriots en +1200 quienes perdieron a Wes Welker para el resto de la temporada.