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domingo, 17 de enero de 2010

Llegamos hasta aquí; os habéis quedado solos


Otra derrota más. Ahora contra el Chievo ¿Cuántos lo sabíamos? Muchos, seguro. Es inútil seguir perdiendo el tiempo con esto. Unos escribiendo y otros leyendo. Sea lo que sea, es una pamplina. La sensación que nos queda a muchos, seguro, es la de ridículo. El que estamos haciendo cada uno de los aficionados creyendo en que este equipo, en esta situación, es capaz de lograr algo. Es una gilipollez seguir diciendo cada domingo lo mismo desde hace más de un mes. ¿Para qué repetir lo que dijimos ante el Catania? ¿Merece la pena volver a leerlo? No. Está todo dicho. La Juventus sigue haciendo sus “partidos de mierda” como ha dicho Chiellini y, por lo menos, Buffon ha reconocido que hay que dejar de tomar al pelo a la gente diciendo que la Juve aún puede ganar el título.

Y mientras, los directivos siguen a lo suyo. Repartiendo confianzas que no existen sin saber por qué. La carrera de Ferrara en la Juventus es un videojuego trucado: cada derrota resta pocas vidas y una victoria te recarga el crédito hasta los 100 puntos. Así, imaginad, podemos llegar a final de temporada siguiendo este proyecto amorfo ganando un partido de cada cuatro y terminando fuera de cualquier puesto europeo. Casualmente, como pasó en la etapa de Maifredi, que el otro día mandó callar a Ferrara en directo. El proyecto de Blanc está rematado. Él mismo le acuchilló hace tiempo. ¿El Livorno, por ejemplo, construiría el mejor estadio de Italia? No.

Si el cese de Ferrara no llega, ¿por qué será? ¿Será porque no hay dinero para fichar un buen entrenador o porque Blanc ha antepuesto su orgullo personal y su imagen a la buena gestión del club? Este es, seguramente, el peor momento de la historia de la Juve desde el descenso. Con Ranieri (su Roma ya es tercera) nunca el equipo estuvo tan mal. La crisis de la Juve, que no reúne ninguna de las características que hacen bueno a un equipo, es demasiado grande. Tanto, que la directiva aquí se queda. Sola. No tenemos más tiempo para perder. La sensación es que ellos tampoco. Pero lo siguen haciendo. Si me permiten el consejo, que se marchen. Hay una historia que respetar y recomponer. Ahora, la Juventus no existe. Esperemos que alguien recomponga la situación lo antes posible; porque si no existe la Juventus, la Curva Bianconera no tiene sentido.

jueves, 14 de enero de 2010

Cambio de situación en la misma realidad


El 3-0 de ayer puede resultar muy traicionero para la afición. Que nadie se ilusione; la Juventus esta temporada ha dado ilusiones y luego dramáticos desenlaces. Además, una victoria simplona, con resultado bien abultado y contra un Nápoles lleno de reservas no tendría por qué ser ilusionante si no fuese por la gran diferencia mostrada entre el equipo de ayer y el del domingo, por ejemplo. Una diferencia que, de cualquier modo, no sacaba al equipo de los parámetros de la vulgaridad. Vamos a ser claros: ayer no se consiguió nada más que un pase a unos cuartos de final donde está el Inter. Siguen las dudas en torno al entrenador y sus métodos. El equipo ayer estaba con una carga de ansiedad que se vio a través del televisor y esos nervios pueden jugar una mala pasada. Cierto, esta victoria puede significar un nuevo punto de partida on Diego y Del Piero (al fin), pero la sensación es que lo único que ha hecho esta victoria es cambiar la situación de las piezas dentro de la misma triste realidad.

Molesta además el despotismo y el cinismo (a parte de la falta de inteligencia) de esta directiva. La Juventus y sus aficionados están acostumbrados a ganar y es por eso que hay que dar la cara con las derrotas y normalidad a las victorias. El silencio autoimpuesto después del bochorno contra el Milan indignó y la sonrisa en el palco ayer, más aún. Ha hecho falta menos de un mes para comprender qué función tiene Bettega en la Juventus: ninguna, además de la de ser el pararrallos de Blanc. Nadie cree que un hombre de fútbol como él sea capaz de apostar todo el futuro de un equipo a una única victoria. Ferrara tiene, de nuevo, su casillero de crédito a 100 (sólo hay que fijarse en la celebración de Blanc con el segundo gol de Del Piero para saber que su 'proyecto', perdido y acabado, está confermatissimo) cuando sólo le quedaba una vida para el Game over. Ha pasado de cero a cien con una victoria que en caso de símbolo contrario hubiese significado su destitución. Aunque dice Bettega que siempre han tenido confianza en él. Si así fuese, ¿por qué no lo dijeron tras perder contra el Milan? Hoy podemos decir que los problemas de la Juventus no empiezan y acaban en el campo. La crisis, salpicada con alguna victoria, no comprende sólo a los deportistas y será más complicado desembarazarse de ella.

También hay que hablar de fútbol, aunque sólo un poco. Con todo lo que pasó ayer ya empieza a ser habitual que los partidos en la Juventus sean algo secundario. Ferrara retornó a sus orígenes con 'su' 4-3-1-2, que podría parecer el sistema menos adecuado para enfrentar a un equipo tan abierto como el Nápoles. Sin embargo, la vuelta de Cáceres al equipo (a ver qué pasa ahora que etará fuera 20 días) y la posición mucho más centrada de Dátolo hicieron desaparecer ese handicap. El Nápoles no atacó bien y la Juve lo aprovechó. Para jugar, pero también para esconder todos sus muchos errores defensivos: balonazos a las gradas que podrían ser jugados, corners cedidos cuando el rechace se podría hacer hacia adelante y bastantes regates que los jugadores napolitanos consiguieron realizar sin poder culminar (un disparo de Hamsik en la segunda parte fue todo el peligro que creó el equipo de Mazzarri, que suma su primera derrota desde que se siente en el banquillo napolitano). En definitiva, si el resultado hubiese sido otro, estaríamos hablando de nuevo de las penúrias de la Juventus. De ese equipo descentrado, con jugadores, como Grosso o Amauri, que obligan al equipo a jugar en inferioridad numérica.

Pero Diego y Del Piero (quién si no) salieron a escena, se quisieron reivindicar y cambiar el rumbo personal y el de todo el grupo. Marcó primero Diego y casi no lo podía creer. Segundos después de ver el gol se atrevió a celebrarlo. Fue polémico porque Contini, que debió ser expulsado a la media hora por pisarle la nuca a Del Piero, afortunadamente sin consecuencias, se encontraba en el suelo y De Ceglie, en lugar de mandar el balón fuera, cambió para Salihamidzic y su centro, mal rechazado por la defensa partenopea, le cayó a Diego, que remató con un bonito globo con la izquierda. A partir de ahí, se desató la declaración de amor correspondido entre Diego y Del Piero, con Felipe Melo y De Ceglie (buen partido de dos jugadores criticadísimos) como celestinos. Es de una tontuna abominable pensar, como han querido hacer ver algunos medios italianos, que existe una guerra entre estos dos jugadores. A lo sumo, sería una batalla para saber quien puede marcar los mejores goles y hacer las mejores jugadas que terminaría en empate técnico. Del Piero consiguió marcar dos goles y otro anulado por fuera de juego: el primero, en el 32' de la segunda parte, con el Nápoles lanzado al ataque ya sin Dossena ni Campagnaro, culminando una contra de libro de De Ceglie, Diego y Cáceres (cómo se hace notar), que centró al segundo palo para que Del Piero marcase su primer gol de la temporada (263º de su carrera en la Juve). El segundo llegó de penalti, cinco minutos después, cuando Contini golpeó en la cara a Diego, sólo dentro del área y el árbitro, aunque tarde, le expulsó. Marcó Del Piero desde el redondel y aflojó, con un 3-0 el cordel mediático, que aprieta, pero no ahoga, a la Juventus.

Pero, como decíamos, eso no fue lo más importante, por desgracia. Y no hablamos ahora de cuestiones directivas. Hablamos del mal endémico que destruye toda la belleza que pueda tener Italia: el racismo y la violencia en el fútbol. En cualquier otro país de la Europa moderna, el choque no hubiese aguantado más de 15': el lanzamiento de cohetes, vengalas y petardos atronadores podría haber tenido otras consecuencias muchísimo más graves que la simple sanción que ahora pagará la Juve. Por otra parte está el racismo, de nuevo gritos contra Balotelli que decían que "no hay negros italianos". Precisamente, esta semana la Lega anunció que se podrán suspender los partidos por altercados racistas en las gradas. Bien. Ahora convendría que la Lega y la Figc se pusiesen de acuerdo sobre esta conveniencia o no. Si no, se corre el riesgo de que la Coppa se convierta en un altavoz para aquellos que pretenden hacer callar a los demás. Todo esto está ocurriendo, y ya basta de callar, con el consentimiento de los clubes y las instituciones públicas. Existe la famosa 'tesera' del aficionado, que registra a todo aquel que entra al estadio ¿y qué? Esos registros luego hay que usarlos e identificar a los criminales. Hay que aumentar la seguridad. No cabe cómo unos explosivos pueden entrar a un estadio con seguridad. Aquí sí la situación es de gravedad absoluta No se puede esperar, hay que actuar ya. La falta de severidad se está convirtiendo en el caldo de cultivo perfecto de una nueva tragedia.

Ficha del partido ▼

Publicidad: Información sobre el Super Bowl XLVI

Las lesiones tienen un efecto directo sobre como las personas realizan sus Super Bowl odds, pero ninguna lesión ha influenciado tanto a los sportsbooks como la del defensivo Charles Grant, que tiene una lesión en el tríceps que lo enviará a la reserva. La noticia está preocupando a los fans de los Saints, que han terminado la temporada con dos derrotas contra los Cowboys y los Bucs. Después de ver como su temporada perfecta se les fue de las manos, están viendo ahora a uno de sus mejores jugadores de la defensiva y pasador desaparecer también. En la NFC, los Saints son los favoritos en +400, pero cualquier número de sus oponentes de división podría llegar a dar una sorpresa. Tanto Dallas (+1000), Filadelfia (+1500), Arizona (+2000) y Green Bay (+2000) todos tienen mariscales de campo que pueden eliminar las defensas cuando se les da el tiempo. Es el peor momento para perder a un jugador tan importante, y para aquellos de ustedes que ya han realizado Super Bowl bets a favor de los New Orleans Saints, puede empezar a sudar ahora. Lo mismo va para los Patriots en +1200 quienes perdieron a Wes Welker para el resto de la temporada.

lunes, 11 de enero de 2010

La duda ofende


Todos los sabíamos. Lo habíamos dicho aquí mismo el pasado 21 de diciembre tras el rídiculo ante el Catania y, desde entonces, las sensaciones no han mejorado. Al revés. Todo este tiempo de estéril espera nos ha dejado a todos pasmados, con la única sensación (y no es la primera vez que pasa con esta directiva) de que lo único que hemos hecho ha sido perder el tiempo. La decisión que se debe tomar hoy (ya no hay otra salida), podía haber ocurrido hace dos semanas y, posiblemente, la Juve tendría posibilidades de ganar aún el Scudetto. Porque visto como juega el Inter... ¿No, Buffon? Todos vemos como juega el Inter, vemos que es excesivamente 'respetado', por no entrar ahora en otros debates, por los árbitros. Pero, qué desgracia, con los mismos ojos tenemos que soportar también los partidos de una Juventus que juega peor que el Inter y que además es perdedora. Podía ganar la Serie A y en cambio se ha quedado por el camino hasta terminar no se sabe dónde si la directiva no toma la decisión de cambiar de manera inminente.

Y decimos que podría ser ahora mismo segunda porque ayer el Milan no hizo nada del otro mundo ni de este para clavarle un dolorosísimo 0-3 a la Juventus. Jugó como mejor sabe: andando ante la pasividad de una Juventus mal planteada por Ferrara y que además no tuvo la suficiente iniciativa personal en ninguno de los componentes sobre el césped para intentar ganar. Con el 'nuevo' 4-4-1-1 de Ferrara que ha convertido a la Juventus en una depresión se esperaba un equipo mordiente, que presionase al Milan en su propio campo y que saliese por potencia. En cambio la Juve estuvo atrás, blanda, miedosa, imprecisa y llena de fallos que hacían cada minuto mil veces peor que el anterior. En ningún caso Salihamidzic puede significar la salvación de ningún equipo; no fue una pieza fundamental cuando se fichó con la carta de libertad y no se puede pretender que lo sea ahora. Encima, con este sistema, Marchisio no está. Es cierto que los laterales (Grygera y Grosso ayer) no ayudaron en nada y la Juve no formó ni una sola jugada por las bandas. Aunque, a decir verdad, salvo un atrevimiento de Diego a la media hora, la Juve fue un agujero negro incapaz de dar dos pases seguidos. Aunque no es algo de extrañar viendo la capacidad del que se siente en el banquillo y de los jugadores que había en el campo. El mal, en esta Juventus, es redundante.

La mala actuación del Milan encima agrava en lugar de atenuar las muchas penurias de la Juventus. Es la octava derrota de la temporada, la cuarta en casa y la regularidad con la que la Juventus pierde, encima encajando goles como el primero de ayer, nos lleva a no pensar en cuestiones ni técnicas ni tácticas. Sólo nos queda refugiarnos en el antro de la vergüenza. Fue, ese primer gol, la escenificación de todos los males de la Juve: el tiro de Pirlo no rompía los parámetros de la vulgaridad, pero el ridículo de Felipe Melo con el (no)despeje, la indecisión de Manninger y la poca capacidad de reacción de Grosso en la marca sobre Nesta dieron como resultado un gol que acabó con el festival de la nada que estábamos presenciando y que, conociendo las condiciones actuales de la Juventus, se esperaba antes o después.

Apareció también, además, el otro mal que ha marcado (y contribuido a) todos los males de la Juventus desde la llegada de Ranieri y que sigue ahora: las lesiones. Fue Poulsen, que tiene fracturado el peroné y estará fuera, al menos, un mes. Con la marcha de Tiago al Atlético y Sissoko en África, la emergencia se multiplica. Antes de la lesión de Poulsen (sustituido por De Ceglie), salió Del Piero en lugar de Salihamidzic y Ferrara quiso probar una especie de 4-3-3 que tampoco funcionó. El capitán, la verdad no aportó nada más que tres tiros muy altos (Dida sólo tuvo que hacer una parada en todo el partido y el más peligroso de la Juve fue Chiellini). Aunque Manninger tampoco paró mucho; él encajó. No es tampoco él, no se sabe por qué, el de la temporada pasada. Dos goles de Ronaldinho (uno de corner y otro culimando el capitalismo antiguo del fútbol a pase de Beckham) fueron una mera anécdota que sólo sirvió para darle más dramatismo, aún si cabe, al momento actual.

Por desgracia, no podemos callarnos ante lo que vergonzosamente Tuttosport, el diario italiano afín a la Juventus, ha calificado como "la rabia de los aficionados". Rabia de los aficionados, estaría bien que se enterasen, es lo que todos nosotros, personas normales, podemos sentir ahora. Incendiar butacas en un estadio, tirando papelajos para avivar y acrecentar las llamas más todavía es un delito. Bandalismo de mal nacidos con los que la afición no podemos permitir que seamos relacionados. En cualquier caso, es algo que sí sirve para representar la gravedad de la situación (en Italia en general, pero en la Juventus en particular por otros temas). El riesgo de continuar con esta situación es demasiado grande. El miércoles se juega la Coppa contra el Nápoles y está en riesgo algo de lo poco rescatable que le queda a la Juve. Pero no sólo. Se arriesga a perder la Champions la próxima temporada y a hipotecar el futuro próximo de la Juventus. Indigna el silencio que guarda la directiva. Bettega nunca puede ser la solución a los problemas de la Juventus; sólo pueden serlo sus decisiones. Y la duda, en estos momentos, ofende.

Ficha del partido ▼

domingo, 10 de enero de 2010

El 'puedo y no quiero' de la Juve


Después del desastre del descenso y la caída a la Serie B, Cobolli y Blanc pregonaron que el nuevo modelo que iba a seguir la Juve sería el de jóvenes italianos criados en casa al que se le sumarían las estrellas extranjeras que no se encontrasen en la propia cantera. Jóvenes y estrellas, una mezcla ideal. Un proyecto que todos aceptamos enseguida, sabedores, muchos, de lo mucho y bueno que escondía el Centro Sportivo de Vinovo. Sin embargo se quedó en una mera proclama casi inútil después de la vuelta a la Serie A. Los debutantes De Ceglie, Marchisio y Giovinco se fueron al Siena el primero y al Empoli los otros dos. Volvió Criscito de su cesión al Genoa para formar en el centro de la defensa junto a Jorge Andrade, pero mientras que la confianza en Tiago ha durado dos años y medio, en el joven no confiaron ni dos meses.

Resulta paradójico. Volvió también Nocerino; lo hizo bien, pero no dudaron en mandarle al Palermo para conseguir a Amauri. Junto a Lanzafame, que ahora, cosas del destino, se ha convertido en el principal objetivo del mercado de la Juve. Y, aunque parezca mentira, un objetivo casi inalcanzable. Sí, ahora, con la emergencia de lesiones, el cambio de sistema y el bajo rendimiento de algunos (o muchos) jugadores, Bettega, según Tuttosport, piensa en devolver a casa todos los jóvenes que anteriormente Secco y Blanc han dispersado por Italia. Cierto, en ocasiones ha sido un método acertado, pero siempre ha faltado confianza en los jóvenes a pesar de lo que se dice desde los despachos. Marchisio, Giovinco y De Ceglie volvieron tras sus cesiones de un año. Los tres con buenos resultados y sus respectivos retoques de contrato. Se han convertido en jugadores importantes (aunque unos, o uno, más que otros) y han reforzado, aunque hasta la emergencia nadie ha pensado en retomar la pista de la juventud como base del éxito.

Fue identidad de la Juve de Ranieri hacer de la necesidad una virtud. Pero las virtudes han sido malinterpretadas en demasiadas ocasiones. Devolverlos a casa es, aunque tardío, un acierto que puede ser de un hombre que no empezó este proyecto, pero sí puede reforzarlo refundando sus pilares básicos. Bettega quiere a Lanzafame ya. Quiere la vuelta de todos (también de unos más que otros), pero la vuelta de Davide es esencial. Es un jugador polivalente que falta. Que puede ocupar todas las posiciones del ataque, en todos los esquemas. Ha rendido como extremo en cualquiera de las dos bandas en el 4-3-3 y en el 4-4-2, como delantero y como enganche. Es rápido, es habilidoso y además tiene una gran fortaleza física, algo poco habitual en un jugador de sus características. En definitiva, es el jugador que le falta a la Juve. El presidente del Parma Tommaso Ghirardi confirmó hace dos días la llamada de Bettega: “Es cierto, Bettega me ha llamado, pero nosotros no podemos debilitar así al equipo a final de la primera vuelta. Si la Juve ofreciese alguna contrapartida adecuada, se podría hablar, pero no parece en disposición de ofrecer nadie”.

Esa “contrapartida adecuada” tiene nombre y apellidos: Paolo y De Ceglie. Pero la Juve, o Bettega, que quiere/n retomar la línea de la Juventud no entiende/n privarse de uno de sus mejores exponentes. Parece que la negociación no tiene una solución fácil de llegar en las próximas horas. Dicen desde Parma que sin De Ceglie no hay opción, aunque el agente de Lanzafame, Silvano Martina, llegó ayer a Roma y está a disposición de Juve y Parma (aunque no hay que olvidar al Palermo, que posee el 50% de los derechos del jugador) para firmar los contratos. El riesgo, pero, es real y poco conveniente.

Discurso similar en el fondo, pero no en las formas el que concierne a Paolucci y Ekdal, ambos en el Siena. El delantero más prolífico de la historia de las categorías inferiores de la Juve está en copropiedad con el Siena, que pagó más de tres millones de euros en verano por su mitad de ‘cartellino’, por lo que es lógico que no está dispuesto a privarse del delantero sin recibir nada a cambio. Tampoco de Ekdal, aunque en su caso juega en la Toscana como cedido y pertenece en su totalidad a la Juve. La Juve pretende su regreso para cubrir las vergüenzas mostradas hasta ahora y poder cumplir las aspiraciones futuras, seguramente condicionadas por el resultado del inminente choque contra el Milan. El sueco ha mostrado en el Artemio Franchi que tiene una buena visión de juego, toque, llegada, potencia y buena presencia física; cualidades, todas ellas que tendrá que seguir afinando quizá en la Juve. Pero otro punto que complica su posible vuelta en este mes, además de la voluntad contraria del Siena de perder a dos jugadores luchando por la salvación es el vacío de poder que existe en el equipo senese en medio de un cambio de directiva inmediato, pero que no se concretará hasta finales de mes (Mezzaroma sustituirá a Stronati al frente del equipo).

Un ‘aparte’ merecen los casos de Palladino y Criscito, que jugaron en la Juve y fueron rechazados por bajo rendimiento en un puesto erróneo en el caso de Criscito, que ha demostrado cual es su verdadera posición, y por no se sabe qué en el caso de Raffaele, que siempre jugó bien con Ranieri. Ambos están en la lista de objetivos, aunque su vuelta no será ni mucho menos fácil. Se han formado como futbolistas de nivel en el Genoa, un club y una ciudad que los ha valorado y ha confiado en ellos y que, además, tiene la mitad de los derechos de cada uno de los futbolistas, ambos titulares asiduos para Gasperini. La cuestión tendrá que esperar su resolución hasta verano, seguramente. Porque la Juve ahora ni puede ni le interesa meterse en estos túneles de mercado que no tienen final aparente. Se pretendía recuperar a los jóvenes con facilidad y en cuestión de pocos días y sin embargo parece una misión casi imposible y que necesitará una buena inversión económica difícil de soportar en las cuentas de esta temporada. Es el resultado de la mala gestión de un proyecto que tomó el rumbo equivocado. Las consecuencias del ‘puedo y no quiero’ que han seguido Blanc y Secco con un cinismo absoluto. Sin embargo, la buena noticia, es que todo esto aún puede arreglarse, aunque con consecuencias no precisamente buenas para el desarrollo de esta temporada y el futuro inmediato del equipo. La esperanza es que la Juve puede. Eso sí, sólo si quiere.

viernes, 8 de enero de 2010

Curvabianconera.com


Seguramente, esta es la primera vez que escribo en primera persona. Cuando decidí crear la Curva Bianconera lo hice con el objetivo que se renueva cada día: compartir opiniones, sentimientos e inquietudes con otros aficionados a la Juventus o al fútbol en general. En cierto modo, pretendía acercar la Juventus a los que no conocen la grandeza de este club. Incluso a los que ni siquiera quieren conocerla. Quise reivindicar a la Juve dentro del habla hispana y creí que la mejor manera de hacerlo era la de distanciarse. Opinar, sí, pero desde un plano distinto. Nunca quise hacer de esto un blog personal. Al menos que no se identificase como tal. Pero, en el fondo, eso es lo que es. Detrás de la Curva Bianconera hay una única persona y es algo que no se puede negar aunque se intente disimular sin una razón razonable para ello. Por eso los fallos. Por eso hay elementos desactualizados. Porque detrás de la Curva hay una persona normal, como cualquiera de los que ahora leeis, que teneís una familia, unos amigos, un trabajo, unas obligaciones.

En los tres años en los que hemos compartido los asientos del Olimpico ha habido momentos mejores y peores. En lo personal y también en lo relativo a la Juventus. Hemos vivido un ascenso, una dura reconstrucción y varios cambios de un proyecto que no logra triunfar. Pero también hemos vivido momentos mágicos, como las victorias contra el Inter o la ovación del Santiago Bernabéu a Alessandro Del Piero. Hemos comparticido, sobre todo, la ilusión de los muchos juventinos que se han sentado en la Curva para informarse y opinar o para sufrir y disfrutar con la mirada ajena de otros que seguro pensaron que estamos locos.

Pero no. Es así. No hace falta ver para conocer. Hemos elegido la Juventus, hemos elegido la felicidad. Eso es lo que significa pertenecer a la Juve. Sentir los colores del equipo más grande de la historia de Italia. Y estamos aquí, siempre con ilusiones, levantándonos después de cada caída y no dando nunca la batalla por perdida. Por eso existe ahora Curvabianconera.com. Más que un simple dominio web, para mí es un símbolo. Es una revolución no sólo personal. Una nueva grada en el Olimpico para todos. Sin excepciones. Es el momento de estar unidos alrededor de la Juventus. Y, aunque pequeña, Curvabianconera.com es una pequeña parte de la gran bandera juventina. Es un nuevo proyecto, una nueva ilusión. El destino es la victoria, aunque el camino lo tomaremos, si así lo queréis, juntos. Porque queremos el mismo objetivo. Porque nuestra meta son nuestros sueños. Y nuestros sueños no tienen fin.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Saber (y) ganar


La grandeza de un club también se puede comprobar en los momentos difíciles. Estos días estamos viendo como el futuro del banquillo de la Juventus, que, salvo milagro en forma de seís puntos contra Parma y Milan, dejará de ocupar Ferrara en enero, se ha convertido en noticia a nivel mundial. Prácticamente durante las 24 horas del día se suceden informaciones y, posiblemente, lo que hoy se escriba, mañana no valga. Porque los dos entrenadores que han sido contactados por la Juve tienen franjas horarias distaniadas diez horas entre sí, por lo que ahora mismo no existe tregua. El pasado día 24, muchos daban casi por hecha la llegada de Scolari después de que Bettega hubiese mantenido ya sus primeros contactos. Sólo un día después de que, por su alto salario, Blanc hubiese descartado la opción de Hiddink, que habría sido visto en Milan la semana pasada. Pero hoy nos encontramos con la situación dada la vuelta. Ayer, el gabinete de prensa de Scolari, que se encuentra de vacaciones en Brasil, emitió una nota oficial en la que confirmaba la voluntad del campeón del mundo 2002 de continuar en el Bunyodkor uzbeko. Si a esto le unimos la dimisión del presidente de la Federación rusa de fútbol, amigo personal de Hiddink y la voluntad de su sucesor de sustituir al holandés como seleccionador, tenemos como resultado un nuevo adelantamiento de Hiddink a Scolari en la carrera por entrenar a la Juve. Una carrera que, quizá ajenos, están disputando en los despachos de Turín. Ninguno de los dos ha mostrado un interés real en fichar por la Juventus. Al contrario, ambos lo han negado mediante sus representantes. Pero los dos saben que la oportunidad es de las que no se presentan con frecuencia y, por unas razones u otras, aceptarían el cargo en la Juve.

Es tranquilizador, al menos todo lo que puede ser con el clima actual, que los dos entrenadores que están en la agenda de la Juve tengan un perfil similar: ambos veteranos, con un amplio palmarés lleno de trofeos y con una concepción futbolística muy parecida. Tanto Hiddink como Scolari son dos entrenadores amantes de la presión y del contragolpe; del fútbol directo, rápido y vertical. Ambos han formado siempre equipos muy competitivos y completos, repletos de variantes tácticas y soluciones sobre la marcha que les han dado resultados a lo largo de sus carreras. Son dos expertos y ganadores, dos que saben ganar. Repasemos sus biografías para disipar cualquier duda al respecto de la valía de estos dos técnicos: Scolari ha ganado tres copas brasileñas, una liga brasileña, dos Libertadores, la Copa de Asia con la selección de Kuwait y el Mundial con Brasil entre otros títulos. Hiddink, por su parte, ha ganado seís ligas holandesas en dos períodos con el PSV, con el que también consiguió la Champions en 1988 sin ganar ni un partido desde los octavos de final. Ganó también cuatro copas de los Países bajos, una intercontinental con el Real Madrid y la última FA Cup con el Chelsea.

Precisamente su última experiencia en el Chelsea deja algunas dudas. Scolari se fue de Londres en febrero sin haber ganado a ninguno de los grandes de la Premier y habiendo desaprovechado el talento de Drogba, que después demostró sus cualidades con Hiddink en Stamford Bridge. Por otra parte, como resaltaba entre semana Tuttosport, Scolari podría realizar además una labor de integración táctica de los dos últimos fichajes brasileños: Melo y Diego, que no han podido ubicarse correctamente con Ferrara y que son jugadores que la Juve tiene que recuperar para conseguir éxitos en el futuro (empezando por el más inmediato). Restan sobre él las dudas que ya existían cuando llegó a The Bridge, ¿podrá guiar a un grande europeo sin haber entrenado antes en Europa? Es una duda que hay que resolver y que él mismo quiere hacer. Su fichaje por la Juventus podría ser una revancha después de fracasar (no hay que esconderlo) en el Chelsea y por eso hay que estar seguro de que Scolari renunciaría a los 16 millones que le pagan en Uzbekistan si la Juve le fiase a él su nuevo proyecto.

En el otro lado está Hiddink, favorito de la Juventus y, al parecer, también de la afición. El mayor inconveniente para su llegada es de naturaleza económica. Guus está muy bien acostumbrado con sus últimos trabajos (Abramovich le pagó dos millones por medio año de trabajo y con Rusia está cobrando cuatro por año) y, aunque el proyecto de la Juve sin duda es atractivo, no parece dispuesto, a estas alturas, a hacer descuentos. Esto, obviamente, representa un peligro para la Juventus, que confiaría gran parte del éxito del proyecto al acierto en la elección del entrenador. Pero en este punto tenemos que volver a la parte de arriba, donde hablábamos del relevo al frente de la Federación rusa: según apuntan algunos medios rusos, el nuevo presidente accedería a pagar un año del contrato de Hiddink a cambio de que éste renunciase a su contrato y se fuese a otro club. Si fuese cierto, la oportunidad es simplemente única. Aunque a la hora de decidir la Juventus también tendría que valorar el posible nuevo cambio táctico que traería el holandés con su inseperable 4-3-3, sin mediapuntas y con bandas, que necesita lo que a la Juventus le falta y al que le sobra lo que tiene el equipo que Ferrara armó para su 4-3-1-2.

Hasta ahora podríamos decir que Blanc ha tenido los lógicos reparos a la hora de relevar a Ferrara y no consumar su tercera destitución en su corto período de gestión, pero el único problema que se encuentra Bettega (sin ninguna responsabilidad en lo hecho hasta el momento) es el del acierto de su elección. Apostar por Ferrara podría entenderse como una solución valiente, pero que también pondría en riesgo lo que le queda a la Juventus: la Europa League, la Coppa e incluso la clasificación para la próxima Champions. La llegada de Bettega tiene que comportar una mayor decisión del club a la hora de, valga la redundancia, decidir lo verdaderamente importante. El futuro de Ferrara pende de un hilo. La confianza en él parece de oficio y no real. Si valoramos lo que hemos visto hasta ahora, el balance del técnico napolitano es negativo y la Juve tiene la obligación de invertir la situación con urgencia. Llegados a este punto, toca reflexionar: ¿Ferrará sabrá recomponer un vestuario que él mismo ha fracturado piscologicamente y un equipo tácticamente perdido? ¿Hiddink sabría hacerlo? Esta pregunta (que es la que tienen que hacerse en la Juventus) no admite dudas a la hora de responder.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Bettega, primera piedra de la victoria


El primer paso de la revolución que la Juve necesita para salir de la crisis ya se ha dado, aunque el camino todavía es largo. Porque aunque todos los aficionados esperábamos a Bettega en la dirección de la Juve como un niño esperaba ayer a Papa Noel, no podemos decir que será la solución a todos los problemas del equipo. Aunque sí intentará ser quien, uno a uno, los vaya solucionando. Llega en el cargo oficial de subdirector general, algo que en la carta de presentación no parece demasiado, pero que esconde tras de sí la plenitud de poderes sobre toda el área deportiva de la Juventus. Una potencialidad e importancia que nunca tuvo en la Juventus como directivo, ni siquiera en su época como vicepresidente, por lo que podemos decir que el miércoles veintitrés de diciembre de 2009, nació en Turín la Juventus de Roberto Bettega.

Obviamente, por encima de él está la figura del Presidente Blanc, quien le ha nombrado y ha delegado en él con, suponemos, total confianza. Porque la firma del contrato que ligará a Bettega con la Juve hasta 2012 se esperaba hace casi un mes y el motivo del retraso parece claro: Roberto tiene un plan con las ideas muy claras y quiere sacarlo adelante. El que quiera contar con él, tendrá que aceptar sus propuestas. En este punto, suponemos que Blanc ha pensado mucho en si era lo más conveniente delegar en él y perder parte de sus poderes o no hasta adoptar la decisión más oportuna. Aunque este signifique un cambio de rumbo en el proyecto que tanto ama el presidente. Como reza el comunicado oficial, Bettega tendrá "la total responsabilidad sobre el área deportiva"; lo que quiere decir que el tercer máximo goleador de la historia de la Juve controlará de primera mano todo lo relacionado con el equipo y con los fichajes, será el apoyo y la referencia para Ferrara (aunque quizá no por mucho tiempo) y decidirá cómo debe organizarse el mercado de la Juve.

¿Y por qué puede que sea la referencia de Ferrara sólo por poco tiempo? Pues porque Bettega, como hemos dicho, tiene un plan concreto para ganar, para que situaciones como la actual no se repitan y para salir cuanto antes de esta crisis en la que estamos. Y el primer movimiento de su nuevo mandato será relacionado con Ciro Ferrara. Bettega sabe que Blanc se opone a su destitución, pero él quiere valorar todas las opciones personalmente. Se reunirá con el entrenador, dice la prensa, el próximo día 28, cuando la Juve retome los entrenamientos y luego decidirá si es conveniente darle la oportunidad de invertir la tendencia contra Parma y Milan o son mayores los riesgos de confiar en él después de lo exhibido hasta ahora. Ni mucho menos se puede excluir el cese de Ferrara antes del seís de enero. Aunque no es fácil encontrar un sustituto a la altura.

La primera elección, que era Hiddink, se ha complicado mucho después de que Blanc haya tenido dos contactos con su representante. El holandés, actual seleccionador de Rusia, querría un sueldo de unos cuatro millones netos por temporada, algo que, aunque seguramente los valga, obligaría a la Juventus a emprender un camino sin retorno, un nuevo proyecto, muy costoso, en el que confiar hasta el final y para el que invertir un dinero, sólo en el salario del entrenador, que, en este momento, la Juve no tiene. Por este motivo, Bettega ha propuesto ya el nombre de Scolari (del que hablaremos mañana), que, dicen, podría renunciar a su multimillonario contrato uzbeko para entrenar a un gran equipo. Quiere un entrenador con experiencia porque, como dijo en su presentación, "la Juve tiene que saber ser competitiva al máximo nivel". Y esos nivel él los conoce perfectamente.

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