This is default featured post 1 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured post 2 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured post 3 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured post 4 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured post 5 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

domingo, 19 de octubre de 2008

Habla un madridista (I)


Mañana, el estadio Olimpico hospedará uno de esos partidos especiales: Juventus - Real Madrid. Un choque que adquiere una trascendencia mayor de la que tendría ya de por sí. Primero porque desde que descendimos a los infiernos, todos hemos soñado con volver a enfrentarnos al rey de Europa y demostrar que la Juve es un equipo de nivel continental. Segundo: Porque necesitamos saber que la Juve es un equipo de nivel. Algo que se antoja difícil a la luz de los últimos acontecimientos. El choque contra el Real llega en la peor temporada de los 112 años de historia de la Juventus, pero el calendario no nos concede el asueto en forma de aplazamiento. El Madrid está ahí y el equipo tiene que verlo a ras. Dejando a un lado las evidencias que ahora diferencian a ambos equipos.

Lo primero que sentí el día del sorteo fue orgullo. La Juve, bestia negra oficiosa del Real Madrid, podría demostrar a toda Europa (y particularmente a España, donde su estilo ni siquiera se respeta) que ha vuelto para quedarse. Lo segundo fue que sería de gran interés poder contar dentro de esta pequeña comunidad que hemos creado con un aficionado madridista para que nos exprese su opinión. Hace casi dos años que me muevo por la red, descubriendo blogs. Y no exagero cuando digo que "La Quinta del Buitre" es uno de los mejores que se pueden encontrar. Andrés, que siempre mira el fútbol "con las gafas correctas" es un cordobés aficionado del Madrid desde hace años y un gran conocedor del fútbol y de sus fundamentos básicos. Nada tiene secretos ni fronteras en su sí. Humildemente, me enorgullezco de la relación fluida, amistosa aunque, por desgracia, impersonal, que mantengo con él. No pensé dos veces en invitarle a sentarse en la curva y creo que recibió el guante con gusto, sin bacilar. En esta primera entrega de su colaboración, Andrés nos explica, siempre desde la óptica rival, como llega y cuales son los principales peligros del Real Madrid en Turín.

Vaya por delante que este choque de titanes no tiene, en gran medida, la preocupación de las urgencias. Incluso nosotros llegamos a él con el pleno de puntos, seis, disputados hasta el momento. Sin embargo, la Vecchia Signora dejó mucho que desear en Bielorrusia, mandando, como escribí en el foro de este blog, un mensaje de debilidad al viejo continente (en parte, porque se trataba de su primera salida a domicilio desde su descenso administrativo) con aquel empate a 2 frente al BATE Borisov.

Desde la óptica madridista, creo que debemos llegar a la cita con respeto, pero plenamente confiados en que podemos ganar. Y para lograrlo, mi consigna sería clara: presión sobre los gestores, por llamarles de alguna manera, de juego juventinos, Sissoko y Poulsen. El dúo formado por el malí y el danés adolece de criterio para sacar el balón, para organizar con un mínimo de decoro el juego bianconeri, así que encimándoles se crea un atasco monumental en el colectivo de Ranieri, con la única solución de rifar el balón con pelotazos para que Amauri les saque beneficios. En este aspecto, debemos valorar el fenomenal juego de espaldas que atesora el ex del Palermo. Sí, es cierto, pero Pepe, después de su marcaje encomiable a Ibrahimovic en el Suecia-Portugal, da la impresión de estar preparado para superar cualquier prueba por exigente que sea.

En cuanto a la baja de Camoranesi sólo decir que me parece fundamental: hablamos de un futbolista prodigioso en el apartado físico, con profundidad, disparo y de gran equilibrio emocional para esta Juve. La ausencia del italo-argentino acrecenta más las dudas de la squadra italiana en la zona ancha, ya que Tiago ni está ni se le espera, y todo un alivio para nuestros laterales (digo laterales porque no sé quién jugará de inicio). Quien sí será de la partida, pienso, es el joven y diminuto (en su caso sí: la esencia viene en frasco pequeño) Giovinco. Este talentoso mediapunta aporta el truco ilusionista en esta Vecchia Signora encorsetada, encinta de pingües dudas. Bien Diarra o bien Gago deberán controlarlo bien porque, aunque se anulara la gestión de juego unos metros más abajo, Giovinco puede de la nada y en cualquier momento sacarse un pase de gol fatal para nuestros intereses.

Sería de gran inteligencia por parte de Schuster ordenar pases a la espalda del central sueco Mellberg, principal punto de disenso en la zaga bianconeri. Sneijder, De la Red o van der Vaart podrían ser capitales en este apartado. También me gustaría ver un emparejamiento de Higuaín con el zaguero transalpino del momento: Chiellini. ¿Sería capaz el Pipa de ganarle la partida? Inteligencia atesora para ello.

sábado, 18 de octubre de 2008

Se acabó


Hay un viejo refrán que dice: "Quien gana, celebra; quien pierde, explica". La gravedad en la Juventus es tal, que no podemos celebrar nada y las explicaciones ya no llegan. Mo pueden abarcar la magnitud del momento tan difícil por el que pasa la Juve. Negar el momento como hizo ayer Ranieri es una falta total de respeto hacia la afición. Y una postura absolutamente contraproducente para el bien del equipo. Negar la evidencia es una irresponsabilidad cuyas dimensiones no podemos valorar ahora para el futuro próximo de la entidad. No actuar contra ella, también. Quien manda en la Juve no puede refugiarse tras frases hechas de "permanecer unidos" o de que "tenemos demasiados lesionados". El problema va mucho más allá. Quien manda en la Juve (y quien quiere a la Juve) debería saber que hay que cerrar ya este capítulo y abrir, con control y premura, otro. El famoso 'salto de calidad' debe nacer desde la directiva. Si no son capaces de cambiar el rumbo de la situación con carácter de urgencia se convertirán directamente en los responsables máximos del actual desastre. Bajo cualquier punto de vista. ¿Quién avaló y pagó los fichajes de Ranieri? La directiva. ¿Quién insiste en mantener a Ranieri? La directiva.

Porque la Juve, y no sólo ayer, muestra unas debilidades impropias de cualquier equipo con aspiraciones serias. Errores de mercado, de Ranieri y no, y, sobre todo, fallos flagrantes en la preparación física y carencias tácticas evidentes. Nada nuevo, pero la enfermedad ha terminado contagiando los resultados. El inmovilismo de los dos centrocampistas, la debilidad de la defensa (Knezevic y Molinaro no están a la altura y Chiellini no pasa por su mejor momento) y con todo ello la falta de rodaje en el juego, le permitieron al Nápoles dominar absolutamente cualquier parcela del campo. Blase se fue creciendo, apoderándose de su zona, hasta hacer desaparecer cualquier intento ofensivo de la Juve, siempre ayudado por Cannavaro (hasta el momento de su lesión, acusada por el equipo), generalmente en los pies de Del Piero, volviendo a su antiguo rol de 'trequartista' ante la carencia de ideas y ritmo del equipo. Todo inútil. Maggio enfilaba su carril como cuchillo caliente en mantequilla y ese defecto Ranieri lo vio tarde y lo resolvió mal, muy mal. Después del gol de Amauri (17' st), cuando la Juve podía aprovechar su única cualidad actual, la pegada, y el empate inmediato de Hamsik en un error de los centrales, que no tuvieron el apoyo defensivo de los centrocampistas, Ranieri reforzó la banda zurda, con De Ceglie por Del Piero y Nedved pasando al centro. Pensaba Ranieri en el Madrid y no se dio cuenta de los problemas que tenía en Nápoles. Resultado: 1-2 de Lavezzi en una jugada perfectamente hilada (de las que no puede hacer la Juventus) culminada con dos errores de la defensa (Knezevic y Chiellini).

En ese momento, Ranieri ya se había caído con todo el equipo. El empate tuvo un impacto nefasto para la moral del equipo. La cara de Del Piero al ver que el 29 era el número verde de la tablilla del cuarto árbitro era el reflejo de que las charlas y los 'cara a cara' de estos días, las puestas en común, no habían servido para nada. El guión para Ranieri permanece invariable. Uno a uno y la alternativa es fortalecer la banda y debilitar el ataque con la excusa del Real Madrid en el horizonte. Con una Juve que ha perdido hasta los rasgos que le han caracterizado a lo largo de sus 111 años de historia: la garra, el coraje, el corazón; el capitán (juventino desde hace 16 años) se iba en el San Paolo. El famoso ADN ganador de la Juventus se ha visto infectado por las tácticas y decisiones calamitosas de un entrenador que no sabe ver que su momento ha terminado. Un entrenador al que ayer, sospechosamente, algo raro cuanto menos, no le fue confirmada la confianza en su trabajo por primera vez tras una derrota. Habrá quien se escude en las múltiples lesiones, pero de ahí surge otro interrogante: ¿Puede la Juventus acumular diez lesionados tras siete partidos? No. Sin más.

En definitiva, la Juve es un equipo con fracturas en cada línea. Ahora, que tomen nota los que tengan que tomarla e intervengan. El equipo necesita de la mano de la directiva. Nos gustaría saber (sería conveniente) qué piensa de todo esto la dirección deportiva con Blanc a la cabeza. Nos gustaría saber si se puede dirigir un equipo como una simple empresa. La respuesta es obvia: no. Hace falta ambición, ideas, calidad, personalidad, no coger la lista de la compra y aprovechar los saldos de final de temporada. Esta directiva puede hacerlo mejor. Los tiempos de su proyecto de vuelta a lo más alto han fallado. De cuatro años, que pasaron a dos después, hemos pasado a días. Se acabaron los largos plazos, la situación requiere respuestas inmediatas, al menos la primera y más evidente: dar por terminada la relación de la Juventus con Ranieri. Un mínimo de coherencia lleva a esta conclusión (es obvio pensar que quien creó esta situación no podrá salir de ella con unas armas que se han demostrado inútiles) y va desde el máximo respeto hacia la persona y el entrenador que ha devuelto a la Juve a la Champions y ha dado la cara por 'sus' fichajes y la actual fisionomía de nuestro equipo. Él los fichó, él los hace jugar y, de momento, él es el responsable de esta situación. De una situación que genera polémicas, confrontaciones y mal humor. Una situación que ha llevado a convocar protestas de algunos aficionados (de resultados que se auguran fatales) el próximo martes. Hace falta intervenir. Porque somos la Juventus. Y porque queremos seguir siéndolo. Porque el martes iremos al estadio, nos sentaremos ante el televisor o sintonizaremos el transistor con las mismas emociones y esperanzas de siempre. Porque cada vez que nos ponemos la camiseta bianconera se nos eriza el vello y se nos hincha el orgullo. Porque queremos seguir haciéndolo. Porque no queremos mirar hacia el pasado para ver historias de un escudo blanco y negro cargado de coraje y corazón.

Así vuelven tras el parón


Nueve días después, Ranieri se reencontró con su grupo de jugadores. Dos semanas de ausencias, de selecciones, pero, sobretodo, de tensiones y reflexiones. Cobolli Gigli ha dicho que está en el peor momento de su mandato, incluso por encima de la Serie B y algunos problemas en el vestuario, que nos negábamos a ver, han sido reflejados y, por suerte y con inteligencia, solucionados. Si el parón ha servido para algo o no lo veremos esta noche. El momento es crucial, el equipo está más unido que nunca en busca de la victoria. Repasamos ahora como llegan los nuestros al partido del San Paolo.

Manninger. Durante este tiempo ha estado con la selección austriaca, donde es el meta titular, y desde hoy se centra ya en volver a intentar hacer de Buffon en la Juve. Encajó un gol histórico contra las Islas Feroe, pero se le nota cuando su defensa son un cuarteto de bailarinas. Contra Serbia, una prueba de fuego para Austria, salió totalmente desesperado, encajando tres goles increíbles. No debe pasar por su mejor momento a nivel mental, aunque los fiascos con su selección los tiene habituados. En la Juve, sin embargo, no ha decepcionado nunca.

Grygera. El miércoles no jugó contra Eslovaquia por decisión de su seleccionador Petr Rada, así que vio la victoria de su equipo desde el banquillo. El lateral derecho es una posición delicada y fundamental ahora mismo en la Juventus, vista la indisponibilidad de Zebina. Grygera y su buen hacer son fundamentales en la actualidad. Y que no se lesione él también, el único que podría suplirse sería, y fuera de sitio, Salihamidzic, un comodín de los de verdad.

Knezevic. Se ha pasado estos días con la selección de Croacia. El sábado no jugó, y el martes, ante Andorra, sólo diez minutos. No es de los preferidos de Bilic en esa posición y eso a Ranieri, ahora mismo, le biene de perlas, porque lo tendrá descansado y sin lesiones (muy importante si tenemos en cuanta que son nueve los que ocupan la enfermería ahora mismo). Legrottaglie finalmente no se ha podido recuperar para el partido de esta tarde, y Dario 'el silencioso' tiene un papel muy importante en estos momentos.

Chiellini. Definitivamente se ha consolidado en la titularidad en la nazionale azzurra. Jugó los dos partidos integros de Italia. Con respecto a los últimos partidos con la Juve (calamitoso contra el BATE), se le vio algo más tonificado. Bien contra Bulgaria, sólamente correcto ante Montenegro. Hay que remarcar que desde que volvió de la lesión ha jugado demasiado, sin estar al 100%. Así, Vucinic le atacó con velocidad el miércoles. Chiello no es un extraterrestre, y necesita un ritmo de juego más 'humano'. Algo normal. Y algo que el calendario no está dispuesto a conceder.

Molinaro. Ha sido el único defensa que ha podido trabajar con Ranieri en Vinovo. Dicen que ha estado trabajando intensamente sus centros y parece que el técnico romano ha quedado satisfecho y va a darle otra oportunidad. Últimamente sólo ha recibido pitos y abucheos por parte de la propia afición y ha acabado por perder el sitio en favor de De Ceglie. Con Nedved se entiende bien y merece esta nueva chance. Mejor en Nápoles que en Turín...

Poulsen. Es la referencia del centro del campo, le pese a quien le pese. Un ancla por delante de la defensa, pero con la capacidad de desengancharse y probar el tiro con esa potencia que derrocha. Con Dinamarca jugó los noventa minutos el sábado, y volvió a Turín para entrenar con la Juve. Parece recuperado de las pequeñas molestias que tenía, como demostró liderando absolutamente su selección. En la Juve aún tiene que ofrecer algo mejor y alejar el fantasma de Xabi Alonso.

Marchisio. Jugó el primer partico contra Isral de la Sub -21 italiana. No destacó, vio una amarilla (que acarreaba sanción) y volvió inmediatamente después a Turín. Así Ranieri ha podido practicar con él y Poulsen como armadores del juego para esta tarde, repitiendo la pareja que nos maravilló en Florencia en la primera jornada. El azzurrino es de esos jugadores sin altibajos, muy regular, de los que se sabe que su rendimiento nunca caerá por debajo de un punto establecido. Con él podemos estar seguros, pero le falta un poco de atrevimiento ofensivo.

Marchionni. Un futbolista en búsqueda continua de suerte, porque desde que fichó por la Juve, no le ha acompañado nunca. Cuando las sensaciones son de que puede volver y hacerlo bien, recae. Estas dos semanas sin internacionales han permitido que Ranieri se fije más en él. Si quiere darle un impulso a la estrategia ofensiva, en Nápoles tendrá que jugar él por la banda. Con Giovinco tocado, sólo tendrá que superar a Salihamidzic y las reticencias de Ranieri.

Nedved. Corre. Lo que no es noticia. Corre y se entrena más que nadie. Tampoco es algo sorprendente. La Furia Checa, que no le gusta que le pongan en entredicho, será uno de los pilares en los que se apoye el juego de la Juve esta noche en Nápoles. No juega ya con la selección, por lo que ha podido relajarse a las órdenes de Ranieri y arreglar cualquier tipo de desajuste. Todo ha vuelto a la normalidad. A menudo dice que el cansancio es más mental que físico, y él quiere ser el antidoto que necesita la Juve.

Del Piero. Estas dos semanas han sido especialmente duras para quien más ama a la Juve. Encima cargando con la culpa de la crisis por a saber qué razones. Si alguna vez tuvo algún problema con Ranieri, está ya solucionado. En el San Paolo será, como siempre, el alma de la Juventus. Su campo favorito, donde ha marcado más que nadie. A veces exageramos con él, con su calidad única, con sus números inigualables. Pero bien, es il capitano.

Amauri. Nacido en Brasil, esperando a poder vestirse de azzurro, de momento lo hace (con gran dedicación) de bianconero. Parece en forma, y sus goles en los entrenamientos de estos días han trascendido. Quiere marcar ahora en Serie A, en Nápoles, que fue su casa. Le falta el gol, se le nota, porque a él también le ha entrado la sequía tras marcar tres consecutivos y no volver a marcar más. "Quiero marcar" es la sintesis de su situación. Crisis o no, la solución no es sino es, buscar el gol. Algo que a la Juve le cuesta demasiado.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Última llamada, ¡despierta!


Tanto tiempo sin ver a la Juve en acción ha servido para reflexionar. Para sacar algo en claro de la crisis de la Juventus. Para pensar, principalmente en el centro del campo, donde se concentra la raíz del problema. De ahí salen dos consideraciones. Primero: las continuas lesiones podrían obligar a Ranieri a reclamar a Tiago para la causa. Segundo: visto el nivel exhibido hasta hoy por quien ha jugado en la media, quizá sea el momento para reclamar su presencia.

Recapitulamos: Christian Poulsen sufre molestias en sus abductores (como confirmó el doctor Capanna) y en los últimos partidos, en efecto, se han notado. Momo Sissoko da la impresión de estar algo cansado, como demuestra su expulsión contra el Palermo, y que la incisión de su religión sobre el césped puede ser cierta. Sea como fuere, vio la roja por una entrada totalmente a destiempo sobre Migliaccio y no podrá estar en el San Paolo. Cristiano Zanetti, cuando parecía totalmente recuperado, ha recaído de su lesión y no podrá jugar hasta noviembre. En este contexto, Claudio Marchisio ha adquirido un rol muy importante. Mucho más activo y lúcido que sus compañeros en el centro. Es el único que está bien y no está lesionado. Por lo que, salvo que volvamos a ver a Camoranesi en el centro, a Ranieri no le queda otra que repescar por enésima vez al más triste de los portugueses tristes.

Siempre que se han propuesto hacerlo, porque al señor "colpo di mercato della scorsa stagione" (como se le conoce irónicamente en Italia) le rodea un halo de misterio, nos damos de bruces contra una situación de lo más incomprensible. Sólo sus compañeros de equipo continúan elogiando incondicionalmente al portugués, diciendo siempre cuan trabajador es en los entrenamientos, lo correcto que es como persona y todo lo útil que podría serle al equipo siempre. Lo más extraño de la situación es que Ranieri (quien no lo alinea), ha sintonizado últimamente con esta frecuencia. Ranieri sólo se atrevió a 'criticar' a Tiago al inicio de la pasada temporada, después de que el portugués ya desilusionase con un rendimiento por debajo de lo esperado y de una una entrevista concedida a los medios portugueses donde el club y el propio entrenador no salían bien parados. Fue la última vez que alguien reprochó algo a Tiago, desde entonces todo bien. A partir de ese momento, Ranieri se unió al grupo de "lo bien que lo hace Tiago", a pesar de que siempre ha ido alternando la grada y el banquillo.

Durante el verano, acaparó los titulares de los periódicos. Un día le 'mandaban' a Inglaterra, otro día a España, después a Francia, de vuelta a Portugal... Pero en realidad, con la comodidad que tiene en la Juve, su prisión dorada, rechazó todas las ofertas posibles poniendo siempre por delante su contrato millonario y su larga duración. Eso colmó la paciencia de la directa y prácticamente lo sacó de sus planes (que son los de intentar 'deshacerse' de él en enero). Pero, por gracia o desgracia, Tiago sigue siendo jugador de la Juve a todos los efectos; se entrena (todos dicen que muy bien), va al banquillo (o a la grada) y alguna vez, si se acepta el verbo, 'juega' algún minuto. Pero ahora la precariedad de la zona y las convenencias tácticas pueden llevar a replantearse el asunto en torno a Tiago.

La realidad, paradójica, es que Tiago es quien más se acerca a la descripción de ese centrocampista con visión de juego y capaz de crear juego. Él es el 'regista' que falta. Y en este tratro de lo absurdo, con lesiones y sanciones, quién dice que no puede ser otra vez la hora de Tiago. La impresión es que nada ha cambiado respecto a antes: los mecanismos de juego son los mismos, no precisamente favorables al juego del portugués. Que Ranieri ya no cree en él es obvio, más allá del discurso oficial de la directiva. Pero no podemos excluir la posibilidad de empezar a ver más a menudo al misterioso Tiago en un centro del campo mermado por diferentes cuestiones, sin efectivos a disposición, entre los que contamos a Camoranesi y Nedved (lesionado uno y mayor el otro), que, desde las bandas, son los encargados de crear el juego. Y si ellos también faltan... Tiago, despierta. Aún no es demasiado tarde.

sábado, 11 de octubre de 2008

Puede acabar siendo el fichaje más acertado


Este verano, fijamos nuestros ojos en Amauri, el fichaje estrella del verano por el que el club pagó en total algo más de 20 millones de euros. Sin hacer ruido, casi de puntillas, incorporado a mitad de pretemporada, llegó Alex Manninger en una de esas extrañas operaciones de mercado. Su misión principal, en principio, era la de garantizar la salud de Buffon, controlar sus problemas de espalda, dándole, si fuese posible, entrada de vez en cuando y no obligar así a Buffon a jugar cada tres días. Sin embargo, Manninger, tendrá que afianzarse bajo los palos de la Juve domingo y miércoles por espacio de unos dos meses, y la espalda de Buffon no tiene nada que ver: la grave lesión del portero de Carrara está localizada en el abductor de su pierna derecha.

El abductor de Gigi había ya avisado a Manninger el pasado 21 de septiembre, en el Juventus - Cagliari: Buffon pidió el cambio ya en la primera parte y fue sustituido por el austriaco en el descanso. Decisivo en el partido contra los sardos con un paradón a disparo de Matri en los últimos minutos, Manninger jugó el turno infrasettimanale siguiente contra el Catania, donde no pudo hacer nada para evitar el gol de Plasmati tras un fallo de Chiellini; en Génova contra la Samp y en Minsk contra el BATE Borisov. Precisamente, dos goles encajados en ese partido de Champions hizo que más de uno se lamentase por la ausencia de Buffon: Manninger no cometió errores graves, pero no dio la seguridad que ofrece a su defensa el portero italiano, rápidamente restituido en su puesto en el partido decisivo contra el Palermo.

Ahora, tendremos que renunciar a los milagros de Buffon por un tiempo. Manninger (como cualquier otro portero en el mundo) no ofrece las mismas garantías que el portero azzurro, pero es un meta eficaz, de calidad y fiable, como nos mostró con sus dos paradas in extremis contra Cagliari y Sampdoria en sendos descuentos. Su fichaje, en la situación actual, se ha revelado como una elección más que acertada en unos momentos en los que la política de fichajes seguida este verano está siendo duramente criticada. No séra, a priori, un portero de primer nivel, pero tiene una gran experiencia internacional y al más alto nivel (ganó la Premier y la FA Cup con el Arsenal), así como en Italia, donde debutó en 2001 con la Fiorentina. De hecho, en los últimos años, Manninger siempre ha sido protagonista en sus equipos, siendo el meta titular durante su estancia en el Siena, a la que renunció este verano para enrolarse en la búsqueda de éxitos bianconera. La posibilidad de conquistar esos objetivos ahora mismo pasa, en buena parte, por sus guantes: él será el portero de la Juve en el doble enfrentamiento de Champions contra el Real Madrid ( y probablemente también contra el Zenit y el BATE); será él el encargado de parar a los delanteros de Nápoles, Torino, Inter y Roma.

jueves, 9 de octubre de 2008

¡Cuánto falta Xabi Alonso!


Quien piense que la Juventus es ese equipo que hemos visto en las dos últimas semanas, antes que nada, es de revelar su ignorancia supina y una falta de respeto total a la inteligencia ajena. En una materia (tampoco podemos calificar el fútbol como ciencia) tan inexacta como el fútbol también hay verdades absolutas: Buffon es el mejor portero del mundo; Del Piero es el mejor delantero de Italia, como demuestra su último título de capocannoniere, Chiellini seguramente fue el mejor italiano en la pasada Eurocopa, etc, etc. Dicho esto, pensar que esta Juventus, palida y desdibujada, está en condiciones de renacer de sus propias cenizas como el ave Fénix, convertirse en una máquina casi perfecta y luchar por ganarlo todo, quizá no sea un insulto a la lógica de las personas, pero sí un optimismo peculiar, desbordado y claramente infundado.

Quizá, un punto intermedio entre ambas líneas de pensamiento nos lleve a otras consideraciones más cercanas a la realidad. Esta Juventus es un gran equipo, con uno dosis más que aceptable de talento, pero carente del mismo en una posición tan importante como el centro del campo. Algo que dábamos por hecho y aceptábamos en los pivotes, pero que no se esperaba de las bandas, que últimamente no están rindiendo al nivel que de ellos se esperaba. Por cuestiones lógicas de la edad, Nedved (algo previsible) y por un inesperado bajón de forma, Camoranesi, no logran dar ese aporte a la ofensiva del equipo por las bandas que se había convertido en una de las constantes de la Juventus de los últimos años. Mientras, Salihamidzic y Marchionni no hacen por salir de ese papel de actor secundario que el guión del entrenador les entregó en un principio. Para competir con total garantía en el máximo nivel, la Juventus necesitaría un jugador que se preocupase más del juego del equipo que de lo que haga el rival. Algo que la Juve tuvo que estudiar (y que, de hecho, estudió) en verano. Y cuando estábamos a un millón de euros de Xabi Alonso, el equipo decidió cambiar su estrategia e ir a por Poulsen. Primer erro (para nada relacionado con la calidad, fuera de toda duda, del danés). Además, Ranieri decidió darle toda la importancia del mundo a Pavel Nedved. Segundo error. Está claro que Nedved se ha ganado un crédito vitalicio para confiar siempre en él, pero no es menos cierto que a los 36 años necesita un sustituto de garantías y que los técnicos del equipo no vieron o no quisieron ver esa necesidad primordial. Más urgente si los volantes del equipo están más enfocados a la defensa que al ataque.

A la Juve, por lo tanto, podríamos decir que le falta Xabi Alonso y alguien que se parezca al Nedved de hace unos años, como, por ejemplo, Dejan Stankovic. Podemos estar convencidos que la culpa de Xabi ha sido ser, a los ojos de algunos técnicos y/o directivos, demasiado parecido a Tiago (de hecho, Ranieri dijo ayer que el vasco es "demasiado lento"), mal precedente para la Juve. Poulsen, a pesar de las evidentes diferencias técnicas entre él y Xabi, se presentaba como una opción menos arriesgada (y también, importante, más barata). Porque quien ha hecho carrera gracias al trabajo, al esfuerzo, difícilmente lo perderá; mientras quien se ha basado en un supuesto talento (o real, como en el caso de Xabi), corre el riesgo de perderlo si las condiciones no son las más adecuadas. Que es lo que le pasó a Tiago (aquí tenemos que hablar de supuesto talento), pero que llegaba de la Ligue 1 francesa, donde el nivel y el ritmo del juego no son los mejores, precisamente. Mientras, quien ha demostrado todo lo que tiene dentro en un campeonato de primer nivel como la Premier League, en un club de prestigio infinito como el Liverpool y en la selección campeona de europa, no es suficiente para que la Juve se interese por él. ¿Demasiado ofensivo? ¿Demasiado lento? ¿Demasiado caro? Inexplicable. Porque su carácter también es innegable. Después de un periodo de dificultades en el Liverpool, perdiendo su puesto en el 'once' ha tenido el carácter necesario para recuperarlo esta temporada a base de calidad, mucha calidad. Algo suficiente como para saber que no hubiese fracasado en la Juventus. Ya sabemos que la Juve fichará seguro en enero. Quizá Xabi Alonso haya pasado de estar a un paso de la Juventus a ser un sueño. Pero se necesita a alguien que se le asemeje. Una obligación inenudible.

lunes, 6 de octubre de 2008

Sin salida

Como casi siempre, Alessandro Del Piero, capitán y juventino desde hace 16 años, tiene razón: la culpa de todo lo que nos está pasando y que sólo los ciegos no quieren ver no es sólo de Claudio Ranieri. Meterse hoy, tras la derrota de ayer contra el Palermo, que sigue a tres empates consecutivos, sería como quitarle el biberón a un niño que está mamando: demasiado fácil, demasiado cínico, demasiado ruín. En el fondo, la Juventus nunca ha jugado bien, ni cuando conseguía ganar los partidos gracias a los golpes de magia de los jugadores de verdadera calidad, ni cuando nos creíamos con derecho a obligar al menos un título a elegir entre Scudetto y Champions, ni cuando el cálido Sol del verano hacía sombra a los demás equipos. Renunciando al 4-4-2, Ranieri intentó reciclar su concepción del fútbol, poniendo a Giovinco por detrás de los dos puntas, Del Piero y Amauri, pero sacando un centro muy poblado con Marchisio, Sissoko y Poulsen: combinando, en teoría (no en la práctica), calidad con fuerza y potencia. El resultado, aunque la propuesta de incio no fue vista con malos ojos, fue nefasto. Y, siendo sinceros, y citando otra vez a Alex Del Piero, "Ranieri no estaba en el campo". Porque la confusión, la perplejidad, el hecho de no saber qué hacer y el no ver la salida del túnel es un estado colectivo y el problema no viene de ahora: viene de cuando se hizo este equipo con algunos fichajes que crearon dudas al principio pero que todos, absolutamente todos, avalamos más tarde. El parón para el juego de selecciones puede ayudar, pero quizá no: convivir, sin otro tema de conversación, con una crisis a cielo descubierto y sin posibilidad de contestar en el campo durante quince días no es la mejor situación.

El Palermo ayer fue un equipo ordinario, nada fuera de lo normal: pero le valió para llevarse los tres puntos del Olimpico. Miccoli adelantó al Palermo en un error de la defensa (Knezevic, De Ceglie y Buffon), empató y devolvió la ilusión Del Piero con un libre directo y después, con el equipo en inferioridad numérica tras la expulsión tan inevitable (para el árbitro) como criticable de Sissoko, le permitió a Mchelidze marcar su primer gol en Serie A en otro error de la pareja de centrales. Knezevic y Mellberg jugaron ayer juntos por primera vez y el resultado no fue el deseado ¿Culpa de Ranieri? ¿por qué? Alguien como Chiellini no se podía poner en riesgo en vista de las etapas que restan de la escalada juventina. Si los defensas, uno fichado gratis y otro cedido por un equipo de Serie B, no están a la altura de la camiseta, la culpa no es del entrenador. Ahora citamos a Buffon: "Cometemos demasiados fallos". Pregunta: ¿Por qué? El penalti no señalado a Del Piero (de Migliaccio y Cassani) no puede servir ni como excusa ni como atenuante.

Lo que más ha impresionado ha sido la debilidad y la pésima condición física de los jugadores, siempre llegando tarde a cada balón. Como pudimos ver personalizado en Sissoko (antes de ser expulsado fruto del nerviosismo que se vive en el seno del equipo), Poulsen, Camoranesi o incluso en Giovinco y Amauri. La reflexión aquí es obligada: un equipo que ha tenido un periodo de preparación más largo que el resto para disputar y superar una ronda previa de Champions ¿cómo puede estar ya sin fuerzas tras sólo tres meses de fútbol y sólo la mitad de partidos oficiales? No puede. Y aquí habrá que trabajar mucho y muy bien (algo extraño en la Juventus y en cualquier otro equipo de Ranieri), porque los efectos del cansancio siempre se han mostrado bien entrado el invierno, no a las seis jornadas de competición. Y este problema es el primero al que hay que ponerle remedio. Porque para esto sí tenemos medios y porque llega ahora un momento crucial de la temporada con la visita a Nápoles, el Real Madrid y el Inter. Porque por muy bueno que sea un futbolista, se convierte en normal si en lugar de correr, anda.

En definitiva, la Juventus es un espejo que refleja un montón de situaciones en las que la decisión tomada no ha sido la más acertada y el peor gesto de su entrenador. La Juventus tiene que volver a recuperar la fuerza del grupo (algo que marca la diferencia cuando el equipo se encuentra en desventaja técnica), como cuando ganar Scudetti era el pan de cada día. Ayer, equipo, directivos y el propio Ranieri abandonaron el estadio entre pitos e insultos. Decir que la situación no es grave y empezar a hablar de conspiraciones es querer distorsionar la realidad.

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More