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sábado, 1 de agosto de 2009

Equipo 2 - Galaxia 1


Juventus - Real Madrid, 2-1

Juventus (4-3-1-2): Buffon; Grygera, Chiellini, Cannavaro (1' st Legrottaglie), Salihamidzic; Camoranesi, Felipe Melo (27' st Marrone), Tiago; Giovinco (16' st Zanetti); Amauri y Del Piero (23' st Iaquinta). Entrenador: Ciro Ferrara.
Real Madrid (4-3-3): Dudek; Miguel Torres, Pepe, Metzelder, Drenthe; Granero, Diarra, Guti (34' st Gago), Cristiano Ronaldo; Raúl (27' st Negredo) y Benzema (27' st Higuaín). Entrenador: Manuel Pellegrini.
Árbitro: Johannesson (SUE). Amonestó a Melo, Salihahamidzic, Camoranesi, Grygera, Amauri, Granero y Drenthe.
Goles: 3' pt Cannavaro, 40' pt Ronaldo (p), 4' st Salihamidzic.

Si el partido de ayer servía "para saber dónde estamos", el mensaje fue claro y útil para ambas escuadras: a la Juve le marcó que el camino es el correcto (aunque mejor no continuarlo en campos como el de ayer) y que así, aunque ayer faltase Diego, puede luchar por cualquier cosa que se proponga. Al Madrid, sin embargo, le mandó un mensaje muy distinto: los grandes jugadores no hacen por sí solos un equipo equilibrado. Tienen aún tiempo para buscar la fórmula correcta, pero la experiencia reciente nos dice que el éxito de la búsqueda no está asegurado. Y eso que no podemos hablar de un mal partido del Real Madrid, pero el equipo que mañana jugará contra el Aston Villa la final de la Peace Cup será la Juve, y no lo hará de manera gratuita. En el duelo de las estrellas, que terminó siendo el de las ausencias (Diego con una sobrecarga que le hará perderse también la final, De Ceglie, Marchisio y Trezeguet en la Juve y Sneijder y los internacionales recién llegados en el Madrid), la Juve demostró ser el mismo equipo compacto, fuerte, sólido y que sabe sufrir contra el equipo de los fichajes históricos y de las presentaciones faraónicas, consiguiendo una victoria moral más importante que la clasificación para la final y mandando un mensaje también positivo al resto de la Serie A, que este verano sufre su particular fuga de talentos: las estrellas no son suficientes.

El partido para la Juve se puede definir como un exámen completo y pasado con nota. Ya en defensa, como en ataque, como en la circulación de balón en un terreno de juego lamentable y cargado de arena, y en el aspecto físico. Hay que señalar que el césped fue una dificultad añadida, pero así Ferrara consiguió poner a prueba una especie de 'plan b': sin el juego directo, rápido y vertical que pretende, la Juve se vio obligada y demostró que puede tener el balón, combinar y marcar la pausa dentro del partido. Aunque, a decir verdad, el tiempo fue a voluntad del Real Madrid. Porque la Juve marcó a los tres minutos, merced a un buen remate de Cannavaro, habilitado por Cristiano Ronaldo, a una falta lateral botada con maestría por el capitán Del Piero que, quizá por las condiciones del partido, no tuvo una de sus grandes noches contra el Real. Sí la tuvo, por su parte, Sebas Giovinco, que quiso demostrar a quien aún lo necesitase, que él también tiene sitio en este equipo, completando un partido por encima de las posibilidades que ofrecía el campo, con velocidad, buenos pases, precisión e inteligencia (espectacular jugada en el 48' que remató Amauri y terminó parando Dudek). Sin Diego, Ferrara no dudó en apostar por su calidad por encima de su juventud o supuesta fragilidad, y Giovinco respondió. También en la fase defensiva, porque el equipo lo puso a prueba rápido: después del primer gol tocó repliegue y unión, poca distancia enfre filas y cerrar espacios. Fundamental de nuevo la labor de Felipe Melo, que sin acaparar titulares, se ha confirmado ya dentro del equipo titular desde el primer momento, sin dudas. Ayer estuvo otra vez genial en el achique, aunque tuvo algún fallo en el pase y unas cuantas faltas evitables en la Peace Cup, seguramente fruto de la elevada exigencia autoimpuesta para ganarse rápido al público juventino.

Pero a pesar del emepeño y la cura defensiva, Buffon volvió a demostrar, aunque con ausencia de Casillas, quien sigue mandando bajos los palos: en el 16' sacó un mano a mano contra Guti, después vio como dos disparos del Madrid (Metzelder en el 18' y Raúl en el 21') se perdían por encima del travesaño. Ya en la segunda parte, después de haber encajado el gol del penalti que Chiellini le hizo a Raúl y que transformó Ronaldo, tuvo que añadir una parada más a su videoteca personal de milagros, rechazando de manera increíble un remate de cabeza de Metzelder (min 53). Para entonces, la Juventus ya había marcado el segundo e incluso pudo hacer el tercero: antes del descanso, una acción mágica de Del Piero dejó a Amauri sólo ante el portero rival, pero su disparo, perjudicado por un césped que no permitió la circulación nunca, fue repelido en el último momento por Metzelder. Después sí, en la segunda parte, un minuto después de hacerlo en la primera, fue Salihamidzic, el que devolvía la ventaja para la Signora aprovechando un marcaje demasiado permisivo del Madrid en un saque de esquina. Con Giovinco descansando después de su primeros sesenta minutos como titular, fue el turno para Camoranesi, autor de un gran partido, igual que Tiago: con libertad, Ferrara probó al italo-argentino de mediapunta, como Lippi ha hecho alguna vez con la Nazionale, cubriéndole las espaldas con Melo, Zanetti (que sustituyó a Giovinco) y Tiago. Otra de las conclusiones a extraer de esta fructifera Peace Cup (que además le puede reportar al club dos millones de euros): Camoranesi, como creador, con dos mediapuntas, también es válido. Estuvo propositivo, creó, buscó, pasó e incluso finalizó algunas acciones (espectacular ya al término del choque, minuto 89, tras marcharse de la defensa del Madrid en una jugada personal y viendo como Dudek desbarataba su magnifica internada). Pero el partido ya estaba acabado, y el 2-1 era un resultado justo, aunque en el añadido Pepe intentó forzar la prórroga con un remate a una mala salida de Buffon. La Juve a la final, invicta durante toda la pretemporada; el Madrid, entre pitos, presionado por el gasto propio antes de empezar. Faltan todavía Casillas, Albiol, Ramos, Arbeloa o Kaká, pero no sorprende que Xabi Alonso sea una exigencia de Pellegrini.

Puedes ver el resumen del partido en Curva Bianconera TV.

jueves, 30 de julio de 2009

Caída sin final aparente


Vergonzoso. No existe otro adjetivo para calificar al Milan de hoy en día. Vergonzoso y sin ganas, fuerza y carácter. Porque si juegas es mal, es grave; si ni siquiera juegas, es peor; pero si encima permites que te marquen dos goles en el 89' y en el 90' un día y otro en el 87' sólo veinticuatro horas después, quizá lo mejor sea irse a casa y reflexionar un rato. Ayer, tras perder 4-1 contra el Bayern, no tuvieron tiempo, porque hoy volvían a jugar y, como era de imaginar, volvieron a hacer el ridículo (derrota en penaltis contra Boca Juniors) llevándose la quinta derrota consecutiva (América, Chelsea, Inter, Bayern y Boca). Pero el problema del Milan, al contrario de lo que muchas quieran pensar, no es de cansancio por la acumulación de partidos, es de limitación. De los límites económicos que han llevado al equipo varios níveles más abajo de donde le tocaría estar y han rodeado al milanismo de pesimismo, resignándose a tener un equipo perdedor. El equipo es demasiado pobre y encima ha perdido la capacidad de reacción. Ayer, por ejemplo, cuando Pirlo, de manera injusto, recortó las diferencias con el Bayern, al Milan le quedaban diez minutos para buscar un empate que le diese moral al equipo. Sin embargo, sucedió todo lo contrarió: el equipo se abrió, se vino abajo y concedió dos goles en dos minutos, después de haber encajado el anterior hacía menos de diez.

Las causas de estas dos últimas derrotas son varias: el Milan ha jugado cinco partidos en doce días y ayer terminaba de aterrizar después de un viaje de casi diez horas. Pero el problema es otro. Es mental, psicológico; y en las caras de los jugadores y del propio entrenador del Milan no se ve otra cosa que resignación. El resultado de ver marchar a la estrella del equipo, al símbolo y no poder encontrar sustituto para nadie, unido a la sensación de no hacer todo lo posible para hacerlo. Los refuerzos del Milan, hasta ahora, han sido: Di Gennaro, Zigoni, Abate y Onyewu. Buenos jugadores sí, jóvenes, pero que no parecen suficientes para llevar al equipo al nivel que le debería pertenecer por su historia, como ha reconocido el propio Leonardo. Y no parece que la lista de altas vaya a ser mucho más larga tras ver como se rechazaban ofertas casi insultantes por Dzeko, Huntelaar y Luis Fabiano. Berlusconi ha pasado su propia crisis personal a la entidad y los 65 millones que pagó el Madrid por Kaká sólo han servido para intentar arreglar años y años de nefasta gestión que han dejado a la entidad, también en el plano deportivo, lejos de su momento ideal, tomando un camino con difícil retorno.

Ya dijimos aquí que sustituir a Kaká con Ronaldinho no era una solución fiable.
Y se ha confirmado en estos partidos en los que el ex Balón de Oro y casi ex futbolista no ha dado muestras de recuperación salvo la pérdida de kilos lógica de las pretemporadas. Y por lo que parece, ni siquiera Leonardo lo tiene claro. En esta Audi Cup ha sustituido su esquema con tres delanteros por un 4-4-2 más defensivo y aún así encajó cuatro goles de los alemanes. Thiago Silva confirmó lo que se temía: que aún no puede jugar al máximo nivel europeo, y el equipo sufre un mal endémico con los goles. En seís partidos ha encajado tres en los primeros minutos y cuatro en los últimos diez (Ayer Muller en el 11' después de que lo hiciesen antes Milito en el 4' y Drogba en 7' y los de los minutos finales: Viatri en el 86' hoy y ayer Schwensteiger en el 80', Sene en el 88' y Muller en el 90'). Ayer, en el Allianz, hubo un equipo que atacó y que marcó poco en relación a las oportunidades que produjo y otro que se defendió mal y marcó un gol de falta y de casualidad. El verano pasado también encajaron una goleada, 5-0 ante el Chelsea, y después vimos qué temporada hicieron. Esta, si es posible, se presenta aún peor.

miércoles, 29 de julio de 2009

Con Diego es diferente


Juventus-Seongnam, 3-0
Juventus (4-3-1-2): Buffon (32' st Chimenti); Zebina (15' st Molinaro), Legrottaglie (31' st Ariaudo), Chiellini, Salihamid­zic; Camoranesi, Zanetti (1' st Felipe Melo), Tiago (26' st Mar­rone); Diego (15' st Giovinco); Trezeguet, Iaquinta. Entrenador: Ferrara.
Seongnam (4-4-1-1): Jung (41' st Jeon); Hwan Kim (32' st Sung Ko), Cho (41' st Cheon), Ogne­novski, Jang; Han 10' st Woo Kim), Ho Kim ( 21' st Souza), Lee, Ryoong Kim (26' st Cho); Molina, Radoncic. Entrenador: Shinl.
Árbitro: Teixeira Vitienes (ESP) amonesó a Han, Ognevovski, Zebina y Camoranesi.
Goles: 40' pt Iaquinta, 8' st Diego, 25' st Legrottaglie.

8' de la segunda parte: un disparo de Tiago rechazado cae en las bota derecha de Diego; dribla una vez, dribla dos veces, dribla tres veces y con la pierna izquierda, aparentemente sin dificultad, saca un disparo ajustado al palo para poner el 2-0 en el marcador y la sentencia definitiva a un partido que, por la diferencia obvia de niveles, nunca tuvo demasiada historia. Así empezó ayer la carrera de Diego como jugador y goleador de la Juve; dejando la sensación de que él es diferente y de que, de ahora en adelante, cualquier cosa es posible y mucho más fácil que antes. Seguramente no es casualidad que el debut de Diego, que jugó los 60 minutos que había programado Massimo Neri, coincida con el mejor partido de la pretemporada de la Juventus. La Juve le trajo para que diese goles a los delanteros y para crear alguno propio y en su primer día de trabajo cumplió el contrato meticulosamente. Porque antes de marcar, ya había puesto varios pases al espacio, que partieron la defensa surcoreana, espectaculares para Iaquinta, que vio como el juez de línea le frenaba una vez por un fuera de juego inexistente y como después el portero rival le paraba un disparo demasiado flojo después de una gran visión de Diego para adivinar el hueco exacto por el que tenía que entrar el delantero.

A decir verdad, en el partido que sirvió para clasificarnos a las semifinales de la Peace Cup y obsequiarnos en verano con un Juventus - Real Madrid que perfectamente podrían ser semifinales de otra competición la próxima primavera, la Juve estuvo a medio gas, consciente de su superioridad. Tuvo el balón, lo tocó, no le puso excesiva velocidad al partido y dominó y cubrió bien todas las zonas del campo; lo ideal para no gastar demasiadas energías en un encuentro que no las requería. No importaba demasiado si el partido cogía un ritmo anodino, si se jugaba en un ritmo más lento del requerido por Ferrara, ni si el primer gol llegaba de manera inesperada, casi sin buscarlo, con un centro sin querer de Camoranesi y un remate involuntario con el muslo de Iaquinta, que pasaba por ahí (como siempre). Todo lo contrario de Trezeguet, ausente durante todo el partido, inmóvil, fallón, pasivo. Su futuro vuelve a estar muy en el aire y tras un buen inicio de pretemporada, los rumores vuelven a desdibujar su figura en la Juve. Es sintomático que Diego buscase continuamente a Iaquinta y nunca combinase con el francés. Pero la explicación es obvia: uno se abre, se ofrece, corre, crea espacios; el otro no. Trezeguet espera la pelota al pie o a la cabeza cuando está solo y el fútbol de Diego (y podemos extenderlo al de la Juve, porque será él el que dicte los tiempos), no concuerdan con esa manera de jugar que tiene David y una solución, sea la que sea, es obligada desde ya.

En la segunda parte fue el turno del otro fichaje brasileño, Felipe Melo. Entró para sustituir a Zanetti tras el descanso y Giovinco dio descanso a Diego en el 60'. La de ayer era básicamente una prueba física para Felipe, pero él no se conforma sólo con eso. Mostró su personalidad en pocos minutos e hizo rápidamente suyo el centro del campo, proponiendo el juego a Camoranesi y Tiago e impidiendo el paso a cualquier rival. En definitiva, confirmando lo que se esperaba de él y demostrando por qué fue él elegido para formar un centro del campo acorazado, que cualquier equipo europeo quisiera tener. Camoranesi, por su parte, fue, además de Iaquinta, el mejor socio de Diego. Estuvo muy activo y creativo y además del pase casual del primer gol, fue protagonista en la mejor jugada en combinación de todo el partido, que levantó los 'oohh' de admiración del poco público que hacía grande el coqueto estadio de Chapín: pase de Giovinco, Camoranesi la cuelga con una sutil vaselina a un espacio donde de repente apareció Sebas, que puso un centro preciso para que Legrottaglie, a placer, anotase el tercero. El viernes llegará el Madrid de los galácticos y las sensaciones son inmejorables ahora. Toca confirmarlas en el choque del verano.

Puedes ver el resumen del partido en Curva Bianconera TV.

sábado, 25 de julio de 2009

Primeras conclusiones en un duelo de Champions


Sevilla - Juventus, 1-2
Sevilla (4-2-3-1): Palop, Konko, Escudè, Squillaci, Fernando Navarro (24' st Adriano), Jesús Navas (34' st José Carlos), Duscher (1' st Luis Fabiano), Zokora (24' st Romaric), Perotti (7' st Diego Capel), Konè, Renato. A disposición: Javi Varas, Dragutinovic, David Prieto, Lolo, Alfaro, Acosta. Entrenador: Jiménez.
Juventus (4-3-3): Manninger, Zebina, Cannavaro, Chiellini, Grygera, Marchisio (20' st Salihamidzic), C. Zanetti, Tiago, Camoranesi (30' pt Iaquinta), Amauri (47' st Marrone), Del Piero (39' st Molinaro). A disposición: Buffon, Chimenti, Ariaudo, Legrottaglie, Sissoko, Felipe Melo, Diego, Giovinco, Trezeguet. Entrenador: Ferrara.
Arbitro: Johannesson (SUE) amonestó a Cannavaro, Zebina, Zanetti y Marchisio.
Goles: 26' pt Amauri, 20' stIaquinta, 35' st Squillaci.

Otro partido, otra historia, otro esquema. Algunas dudas restan en el aire, pero llegan las primeras conclusiones. Para el debut en la Champions del verano, Ferrara decidió probar el 4-3-3, como ya anunció que haría en ciertas ocasiones, especialmente, para detener los embistes de un rival, el Sevilla, que aprovecha el ancho del campo como pocos. Un guiño al esquema de Lippi en la selección Con Camoranesi por la derecha y Del Piero en la izquierda, apoyando a Amauri, que mantiene la confianza de Ferrara a pesar de la expulsión contra el Vicenza. Y obtuvo recompensa. Como el técnico quiere, la Juve practicó un juego directo, vertical, sin pases excesivos y con rapidez en el movimiento con y sin balón, siempre con el mismo objetivo en mente: pasar el balón a Amauri y desde ahí poder alcanzar el gol con un disparo del brasileño o aprovechando la pelota bajada generalmente para Del Piero. Y para eso se necesitan dos cosas: primero ,un equipo ágil, atento al corte y hábil en la creación rápida de la jugada una vez haya recuperado el balón; segundo, un Amauri centrado y responsable, quitando razón sobre el campo a las tantas críticas que se han vertido sobre él en los últimos días. Dijo que no le gustaron nada y demostró que eran infundadas. No sólo marcando el gol que inauguró el marcador, con un cabezazo para rematar un corner y dejando atrás a dos defensas que le marcaban, sino también haciendo un trabajo enorme, abriendo espacios y, sobre todo, aprovechando su físico en el juego aéreo: ganó prácticamente todos los balones alto, en el área rival y en la propia cuando bajaba a defender los corners. Con este nivel, un puesto para él en el equipo titular está garantizado.

Más difícil lo tendrá Camoranesi. Mientras estuvo en el campo fue uno de los más activos y en sus botas se inició la acción más peligrosa antes del gol, dejando atrás a su marcador y poniendo un pase magistral a Amauri, que esquivó dos defensas para quedarse solo frente a Palop, aunque el árbitro (también de pretemporada) anuló la jugada por fuera de juego inexistente. Pero poco después, cuando aún no se había cumplido la media hora, tuvo que marcharse con un pequeño pinchazo muscular, repitiendo la historia que tantas y tantas veces le (y nos) pasó factura el año pasado. Entró para sustituirle Iaquinta y poco a poco la cadencia fue haciendo que el 4-3-3 terminase en el ya habitual 4-3-1-2, con Del Piero sacrificándose ahora de mediapunta. En el centro, estuvieron muy bien Marchisio, Zanetti y Tiago, haciendo una presión brutal, cortando espacios, balones y sacando con rapidez y precisión la pelota. Sólo en la segunda parte, con la entrada de Luis Fabiano por Duscher, hubo cierto desconcierto en las marcas y dejaron las líneas separadas, lo que permitió algunos ataques sevillistas, con un Koné que ahora sí, en su rol de segunda punta, libre al lado de Luis Fabiano, causó más problemas a la Juve, obligando a Cannavaro a cometer diversas faltas, mostrando algunas carencias en la velocidad.

También merece una mención Manninger, que al igual que hizo la pasada campaña cuando suplió la ausencia de Buffon, se ha mostrado como uno de los mejores segundos porteros de Europa. Fue protagonista en más de una ocasión: en el minuto 29, ganándole la carrera a Koné; en el 36' con un paradón a un libre directo lanzado por Zokora, la novedad más destacable del Sevilla, que hizo un gran partido; y en el 8' de la reanudación, con una muestra de reflejos y elasticidad desviando el chutazo de Jesús Navas al palo largo. Destacable, por otra parte, el papel de Zebina que, aunque hizo una entrada por detrás, muy poco "de la Paz" a Perotti en la primera mitad que le hizo ganarse la tarjeta amarilla, estuvo moviéndose constantemente, de arriba abajo y dando a Iaquinta la asistencia del 0-2 después de una fenomenal internada y un buen pase interior. A 5' del final llegó el gol de Squillaci para el Sevilla luego de un desorden defensivo que tuvo a Cannavaro, Zebina y Amauri como protagonistas. Y así llegamos al final del partido, sin demasiados adornos ni excesos. Algo lógico a estas alturas. La Juve hizo un partido serio, con orgullo, demostrando el poderío y la fiabilidad que tiene. Los cambios del final (Molinaro por Del Piero y Marrone por Amauri) no tienen una especial trascendencia ni son indicadores de nada. Excepto de que a la Juve le faltan aún Diego y Melo. Nada más. Salvo que la Juve se haga un harakiri coreano en semifinales se verá contra el Real Madrid.

Puedes ver en Curva Bianconera TV el resumen del partido.

miércoles, 22 de julio de 2009

Un error de Amauri resta valor al primer partido serio


Juventus-Vicenza 1-1
Juventus (4-3-1-2): Buffon (1’ st Manninger); Grygera (1’ st Ariaudo), Cannavaro (10’ st Alcibiade), Chiellini, Molinaro (1’ st Salihamidzic); Marchi­sio (15’ st Marrone); Ca­moranesi (1’ st Zanetti), Tiago (1’ st Poulsen); Del Piero (22’ st Immobile); Amauri, Trezeguet. A disposción: Chimenti, Bamba, Esposi­to, Daud. Entrenador: Ferrara.
Vicenza (4-3-1-2): For­tin (1’ st Frison); Martinel­li (29’ Da Silva), Zanchi (1’ st Giosa), Di Cesare (23’ st Huth), Giani (17’ st Brivio); Rigoni; (17’ st Mora); Ma­gallanes (23’ st Serafini), Botta (44’ st Carrà); Misu­raca (10’ st Forò); Bjelano­vic (10’ st Margiotta), Sgri­gna (35’ st Gavazzi). A di­sposición: Carrà, Maiorino, Di Do­nato. Entrenador: Maran.
Árbitro: Peruzzo; expulsó a Amauri con roja directa (18').
Goles: 17’ Misu­raca, 76’ Trezeguet (p).

La cara de Ferrara al final del partido hablaba ayer por sí sola. Pero si quedaban dudas, el mister se encargó de despejarlas: "ha sido un partido poco indicativo". Seguramente sea esta la mejor manera para definir un partido marcado por la expulsión de Amauri en el minuto 18. y que impidió a la Juve seguir acomodándose al nuevo sistema de juego al jugar con diez durante setenta minutos. Existen diversas versiones al respecto: por una parte, Amauri y diversos jugadores de la Juventus han asegurado que el defensor del Vicenza Valerio Di Cesare le dijo al brasileño que era un "negro de mierda" en repetidas ocasiones hasta que Amauri reaccionó propinándole un golpe en la cara que el juez de línea advirtió al árbitro, que no lo vio, como expulsión. Por su parte, Di Cesare, quiso dejar claro después del encuentro que "es totalmente falso. Le dije que era un pedazo de mierda. Sé que algunos jugadores de la Juventus lo dicen. Pero Amauri es blanco y no le puedo decir negro de mierda". Y después añadió: "Si mañana leo en algún periódico a alguien decir que yo dije eso, les denunciaré".

Pero serán otros los que decidan sobre futuras sanciones y quien tiene o no razón. Lo cierto es que el primer juicio, ya sobre el campo, lo perdió Amauri, que se fue expulsado con una roja directa. Y también el resto de compañeros, que por 70 minutos tuvieron que afrontar un partido nuevo y en inferioridad numérica. Y al decir nuevo, quiere decir nuevo. Porque justo un minuto antes del tan desagradable incidente, el Vicenza se había adelantado en el marcador con un gol de Gianvito Misuraca, a pase de Bjelanovic, que aprovechó un error de Cannavaro y Buffon, que no se entendieron bien, para driblar el portero y dejar al joven marcar a portería vacía. Era el primer y último disparo a puerta del Vicenza durante todo el partido y tuvo mayor efecto por la reacción posterior de Amauri que incidencia en el marcador o el transcurso del partido.

Con respecto al partido de Joeuf contra el Nancy, la Juve presentaba cinco caras nuevas; la de los internacionales que se incorporaron el pasado sábado al grupo: Buffon, Cannavaro, Chiellini, Marchisio y Camoranesi. Otra vez Del Piero, por causa de fuerza mayor (las ausencias de Diego por lesión y Giovinco, que se incorporó hoy al trabajo en Vinovo), volvió a trabajar como mediapunta, por detrás de Amauri y Trezeguet y mostrándose muy activo y participativo, así como Camoranesi, que sabe que tendrá que ganarse un puesto que tendrá más complicado que nunca, y que estuvo lógicamente más impreciso que el capitán. No lo estuvo, sin embargo, Marchisio, uno de los mejores de la tarde bajo el Sol sofocante de Trento. El turinés estuvo perfecto en el cierre y demostró maestría al iniciar las acciones de ataque, aún siendo su primer partido de la pretemporada y teniendo que ampliar su radio de acción varios metros por la inferioridad numérica.

Porque la Juve, aún con uno menos, fue muy superior al rival, jugando posiblemente el mejor partido de este tiempo. Fue Camoranesi el primero en avisar quién estaba enfrente con un centro, que pegó en un defensor vicentino y que obligó a Fortin a intervenir con dificultad. Después fue precisamente Camoranesi el que recibió una entrada durísima en el minuto 26, que seguramente merecía la tarjeta roja, aunque el colegiado Peruzzo prefirió no mostrarla. Fue Del Piero el encargado de botar la falta que sí pitó y de casi lograr uno de sus golazos de libre directo con los que aún no nos ha deleitado este año bajo la mirada inmóvil del portero francés. También en la reanudación, donde el carrusel de cambios no afectó al buen juego de la Juventus, (incluso el sistema de juego, pasando a un 3-4-2) fue Del Piero el que estuvo a punto de marcar con un remate precioso, elevándola levemente tras recibir el pase de Salihamidzic, pero Alex no encontró la portería. Pudo hacerlo después, tras recibir un pase largo milimetrado de Cristiano Zanetti, controlado de manera espectacular y rematado con el tacón, pero en esta ocasión fue Frison, que había sustituido a Fortin, el que desbarató la magia del capitán. Si logró marcar Trezeguet a los 28 minutos del segundo tiempo, pero su gol fue anulado por un fuera de juego realmente complicado de determinar. Poco importó, porque tres minutos después iba a volver a hacerlo. Esta vez de penalti, después de que el árbitro señalase falta un derribo de Salihamidzic en el área, para poner un empate justo en el marcador, aunque con poco valor. El verdadero del partido de ayer estuvo en la comprobación de que este equipo no pierde la garra y el carácter. Da igual quien juegue o quien se siente en el banquillo. A parte de ser una excelente prueba de la satisfactoria preparación física que Massimo Neri está llevando a cabo.

Puedes ver el resumen del partido en Curva Bianconera TV.

lunes, 20 de julio de 2009

Del Piero y Amauri iluminaron el homenaje de Platini


Nancy- Juventus 1- 1
Nancy (4-4-2): Bracigliano (1’ st Gregorini); Chrétien (10’ st Lotiès), Ouaddou (10’ st Macaluso), Sami, Traore (1’ st Ca); Feret, Hadji (10’ st Ca­merling), Brison (1’ st Lemai­tre), Gavanon (10’ st André Luiz); Dia, Alo’o Efolou (5’ st Gunnarsson). Entrenador: Correa.
Juventus (4-3-1-2): Mannin­ger (1’ st Chimenti); Zebina (1’ st Bamba), Grygera, Ariau­do, Salihamidzic (23’ st Daud); Poulsen (14’ st Molina­ro), Zanetti (17’ st Marrone), Tiago (43’ st Pirrotta); Del Piero; Immobile (23’ st Espo­sito), Amauri. Entrenador: Ferrara.
Arbitro: Kalt (Francia).
Goles: 8’ Amauri, 45’ Ouaddou.

Si del partido contra la Cisco Roma apenas pudimos obtener conclusiones factibles, seguramente menos podremos sacar del amistoso que ayer organizó Michel Platini para homenajear los cien años del Joeuf, el club de la ciudad que le vio nacer y que enfrentó al equipo con que empezó a jugar, el Nancy, y con el que lo ganó todo, la Juventus. Aunque con tantas bajas poco de Juventus había. Ayer, además de Melo (se incorporará al equipo el miércoles), Diego, Sissoko (ambos con molestias) y los internacionales italianos, faltaba también Trezeguet, uno de los jugadores franceses más queridos precisamente por haberle dicho a la cara todo lo que pensaba a Raymond Domenech, seguramente el seleccionador más odiado y criticado de Europa. Y con estas condiciones, el homenaje redujo su importancia de manera importante, especialmente para la Juventus; para el equipo del Nancy era más interesante, ya que la Ligue 1 empieza el próximo 8 de agosto y ellos, con el equipo titular prácticamente, empezaron la pretemporada el pasado 29 de junio, por lo que estaban mucho más rodados y entonados.

La Juve empezó bien y consiguió marcar en el minuto ocho con un remate de Amauri, aprovechando una mala salida del portero francés y una genial asistencia de Ciro Immobile desde la izquierda. Después, tanto el brasileño como el primavera intentaron el gol, pero no estuvieron acertados de cara a la portería, especialmente el partenopeo, que erró una clarísima ocasión que acabó en las manos del portero rival, y por la ley no escrita del fútbol que castiga a quien falla goles cantados llegó al final del primer tiempo el empate por medio del defensa Ouaddou, que se anticipó a Zebina en un corner. Después del partido, Ferrara se dirigió indirectamente a esta acción cuando dijo que "hemos hecho un buen partido, pero en defensa...". En defensa mal. Manninger salvó un par de veces al equipo y Chimenti lo volvió a hacer en la reanudación. Pero, como también recalcó el técnico, "faltaba media defensa": Cannavaro, Legrottaglie, Chiellini y De Ceglie.

Lo cierto es que el partido tuvo poco destacado más allá del evento y del atractivo de ver a glorias como Giresse, Rocheteau o Karembeu que estuvieron acompañando a Platini. Algunas cosas reseñables, que el propio Ferrara ha querido destacar en el post-partido, han sido la progresión física del equipo, ya que Grygera, Ariaudo, Del Piero (jugando otra vez de mediapunta ante las ausencias de Diego y Giovinco) y Amauri jugaron el partido completo y la corrección en la presión y la salida rápida de balón. Así se crearon las dos ocasiones más claras en la segunda parte; una en los pies de Alex y otra mediante Tiago. Justamente el crecimiento del portugués fue una de las cosas que quiso resaltar Ferrara. En la parte crítica, a Ferrara no le gustó la gestión del balón que en algunos momentos hizo la defensa y el abuso de los balones largos; "si hubiesemos jugado más por abajo, hubiesemos creado muchos problemas al rival". La primera conclusión que se puede obtener de los dos primeros partidos de la Juve es que los mecanimos ofensivos funcionan y están mejor asimilados que los defensivos. Pero el trabajo sigue y esperamos evoluciones. Las próximas ya este martes a las cinco de la tarde contra el Vicenza.

Puedes ver en Curva Bianconera TV el resumen del partido.

sábado, 18 de julio de 2009

Il cavaliere che non lascia mai una Signora


Hace diez días, Alex Del Piero comenzaba su temporada número diecisiete en la Juventus. Y desde anteayer sabemos que también comenzara una decimoctava. Diecisiete años después, Del Piero sigue siendo uno de los pilares de la Juventus, el club donde llegó siendo un chaval y en el que se ha convertido un hombre y, más que eso, un símbolo. Pasan los años, pero la historia no cambia: Del Piero y la Juve siguen juntos y nadie puede saber cuando se separarán. Es cierto que puede que ya no sea titular indiscutible y lo es también que, como él mismo dijo en la rueda de prensa en que anunciaron su renovación algo ha tenido "que dejar por el camino" (dinero, se entiende). Pero igualmente cierto es que cada año se repite la cantinela de la edad, que ya es mayor, que se marcha a un torneo menor y cada año él se encarga de desmentirlo oficialmente sobre el terreno de juego, donde quiere y tiene que hacerlo y donde tanto nos gusta verle. Porque, quizá para alguno conviene recordarlo, el capitán marcó el año pasado, con 34 años, 21 goles y nadie en la Juve hizo más (Iaquinta con 15 y Amauri con 14 fueron los únicos que pasaron de la decena de tantos).

Treinta y cinco años cumplirá el próximo noviembre y sigue ahí, con el mismo físico y la misma frescura que hace un lustro. Hay cosas que no cambian. Para ello, Del Piero ha llevado una vida muy cuidadosa, con entrenamientos suplementarios y un preparador personal, el esfuerzo, para seguir defendiendo lo que ama, nunca le ha asustado; y ahora, con su veteranía, menos. Y el fruto de esta dedicación especial son 603 partidos y 263 goles con la Juventus que le han otorgado a él y al cub un palmarés espectacular: (siete scudetti, una Coppa, cuatro Supercopas, una Champions League, una Supercopa de Europa, una Intercontinental y una Intertoto).

Era el verano del ya lejano 1993 cuando Giampiero Boniperti lo compró del Pádova por 5 mil millones de liras (poco más de 2'5 millones de euros) dándole un sueldo de 150 millones (unos 77 mil euros). Y desde ese momento, Juventus y Del Piero nunca se han separado. Y nunca lo harán. En 1996, se revisó y adecuó el contrato de uno de los jóvenes más prometedores del planeta, pasando a cobrar 1.500 millones de liras (alrededor de 750 mil euros). Después, por expresa voluntad del avvocato Agnelli, en enero de 1999, cuando Del Piero aún se recuperaba de la terrible lesión sufrida en Udine (8 de noviembre de 1998), su relación con la Juventus se alargó hasta 2004 causando un enorme revuelo: un jugador cuya carrera había quedado en el aire (reapareció después el 4 de agosto de 1999 contra el Hansa Rostock en la Intertoto) iba a ser le mejor pagado, no sólo de Italia, sino del mundo, cobrando 10.500 millones de liras (casi 6 millones de euros). Y Del Piero, obviamente, volvió a jugar y volvió a extender su relación con la Juventus en 2003, con una renovación que se hizo famosa por la aparición en la prensa escrita de una 'misteriosa' publicidad que rezaba "un cavaliere non lascia mai una Signora" (un caballero no deja nunca a una señora): en esta ocasión, llegó la primera reducción salarial del capitán, que con 30 años se redujo un 15% el sueldo, pasando a cobrar unos 4'5 millones.

Cuatro años después, en 2007, Del Piero firmó su quinto contrato, el primero con su hermano como único representante y con la directiva actual, después de una cierta polémica tras unas declaraciones de Alessio Secco en las que dijo que Alex podría irse de la Juventus y rebajando su salario hasta los 4 millones de euros. La del viernes fue la última (por el momento) de Del Piero como jugador de la Juventus. Será hasta, mínimo 2011, cobrando 3 millones de euros fijos más otro por rendimiento para seguir escribiendo la gloriosa historia de la Juventus. Después el club y el jugador decidirán si, a los 37 años (edad hasta la que declaró querer jugar), puede seguir jugando o es el momento de que el capitán tenga otras responsabilidades. El viernes, John Elkann dijo que "Del Piero forma parte del patrimonio de la Juventus" y que "es el futuro". Y ya sabemos que "un cavaliere non lascia mai una Signora".

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